EN LA OPINIÓN DE:
CONCLUYE PERIODO ORDINARIO DE SESIONES
Caminos del Mayab
Por Martín G. Iglesias
Dos eventos importantes en la vida pública de Quintana Roo, ocurren hoy. El primero tiene que ver con la conclusión del segundo periodo ordinario de sesiones del primer año de ejercicio constitucional de la XVIII Legislatura al Congreso de Quintana Roo; el segundo, vence el plazo para la declaración patrimonial de los funcionarios públicos.
Para los legisladores, son tres meses que tendrán de receso de actividades, pero eso no quiere decir que se desatiendan de sus asuntos, pues no se descarta que la Comisión Permanente cite a periodos extraordinarios, pues hay iniciativas pendientes como la modificación de la Ley de Movilidad, así como las presentadas por ciudadanos, como la modificación a la Ley de Condóminos del Estado de Quintana Roo, entre otras que pueda mandar el Ejecutivo.
Pero los integrantes de la XVIII Legislatura tienen un pendiente que la propia Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, puso en la mesa de debate, el tema que tienen que ver con las privatizaciones de los servicios públicos como el agua potable, la disposición final de los desechos sólidos, el alumbrado público, el transporte, la prestación de servicios médicos, entre otros.
Hace un mes, el 30 de abril, en La Mañanera del Pueblo, la Presienta fue enfática en cuanto al tema del agua; “Se ha encontrado que, en los lugares de mayor escasez de agua, políticos del pasado tienen lagunas, mientras que empresarios de muy alto nivel tienen en sus espacios particulares lagunas, lagos, pozos o presas. Vamos a recuperar el agua, ya iniciamos procedimientos legales. Se acabaron los privilegios del pasado”, así mismo, pidió que se revisaran todas las concesiones otorgadas por municipios o estados.
Este es un pendiente, que hasta la fecha, ninguno de los grupos legislativos representados en el Congreso de Quintana Roo ha querido abanderar, porque aquí hay municipios que tienen concesionada la recoja y disposición final de la basura, el agua, el servicio de alumbrado público y hasta los servicios médicos para sus empleados; ya ni hablemos de la renta de patrullas que se volvió un negocio redondo.
El otro evento de impacto social en Quintana Roo, es que el 31 de mayo vence el plazo para que las 39 mil 677 personas servidoras públicas, presenten su Declaración de Situación Patrimonial y de Intereses, ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno del Estado (SABGOB).
Esto de acuerdo con la Ley General de Responsabilidades Administrativas, en su artículo 32, todas las personas servidoras públicas deberán presentar, bajo protesta de decir verdad y ante las Secretarías o su respectivo Órgano Interno de Control su declaración de situación patrimonial y de intereses en los términos previstos. Así mismo, en el artículo 33 de la citada Ley, se contemplan los plazos para presentarla, correspondiendo al mes de mayo, la Declaración Patrimonial en la modalidad de modificación.
Mi pregunta es, ¿cuántos de los funcionarios modificaron su patrimonio?, ¿cuántos pasaron de vivir en lo suburbios a una zona exclusiva?, ¿cuántos cambiaron su auto a uno de último modelo? O ¿cuántos tienen ahorros mayores a su salario en bancos? Ahí se las dejo…
SASCAB
Ayer los tulumnenses celebraron 17 años de ser Municipio; destaco dos grandes ausencias que fueron precursores de este hecho, me refiero al extinto Marciano Dzul Caamal y a don Germán Gallegos (Don Cafeto), que cada uno desde su trinchera contribuyó para que hoy muchos políticos disfruten de las mieles del poder. Honor a quien honor merece. Al tiempo…

EN LA OPINIÓN DE:
Esclavas antes que mujeres: la realidad del rol femenino en la modernidad
Conciencia Saludablemente
La modernidad prometió igualdad, pero la carga mental y las responsabilidades siguen pesando de forma desigual.
Por: Pisc. Alex Barrera
Existe un tipo de cansancio que rara vez se reconoce. No aparece necesariamente en el cuerpo ni deja marcas visibles, pero se instala en la mente como una sensación constante de responsabilidad. Es el agotamiento de pensar, recordar, anticipar y resolver. Un desgaste silencioso que muchas mujeres experimentan a diario y que revela una paradoja incómoda de la modernidad: aunque el discurso social habla de igualdad, en la práctica muchas mujeres siguen viviendo bajo una lógica de obligación permanente. Antes que mujeres, terminan siendo gestoras invisibles de la vida cotidiana de quien las rodea.
Cuando se habla de carga mental, no se trata simplemente de “tener muchas cosas que hacer”. Es algo más profundo. Implica ser quien anticipa los pendientes, quien recuerda las fechas importantes, quien piensa en lo que falta en casa antes de que alguien más lo note. Es coordinar citas médicas, planear comidas, organizar horarios escolares, prever gastos y, además, sostener emocionalmente a quienes comparten el hogar.
Este trabajo casi nunca aparece en las listas formales de responsabilidades, pero mantiene funcionando la vida diaria. En muchas familias, la mujer no sólo realiza tareas domésticas, también administra mentalmente el sistema completo del hogar. Y ese esfuerzo, aunque constante, rara vez es reconocido como trabajo.
La raíz de esta dinámica no es nueva. Durante miles de años, las sociedades humanas organizaron sus roles de forma relativamente clara: los hombres se encargaban de explorar, cazar o buscar recursos, mientras las mujeres gestionaban el cuidado de la tribu, y es que la naturaleza misma cargo en la mujer la importante labor de “preservar la especie” una especie de programación que se generó con el inicio de la vida porque hasta la naturaleza es “ella”.
La sociedad lo normaliza pues según la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo del INEGI (2023) muestra que las mujeres dedican considerablemente más horas al trabajo no remunerado que los hombres. Sin embargo, el problema no se limita al tiempo invertido. Existe un trabajo mental difícil de medir: el esfuerzo constante de pensar en función del bienestar de todos.
Desde la psicología sabemos que la mente tiene recursos limitados. Cuando una persona mantiene múltiples pendientes activos de forma simultánea, el cerebro permanece en un estado de alerta constante. Esto incrementa el estrés y reduce la capacidad de descanso mental. No se trata de una cuestión de debilidad personal, sino de un funcionamiento natural del sistema cognitivo bajo presión continua.
Por eso muchas mujeres describen una sensación curiosa: sentirse agotadas incluso cuando no han realizado un gran esfuerzo físico. La fatiga proviene del procesamiento mental constante. La mente sigue organizando, planificando y anticipando incluso en momentos que deberían ser de descanso.
A esta carga se suma un elemento cultural que ha reforzado el problema durante generaciones. A las mujeres se les ha asignado socialmente el papel de cuidadoras principales. No siempre se dice de forma directa, pero aparece en frases cotidianas: “ella es más organizada”, “ella sabe cómo se hacen las cosas en casa”, “ella es mejor para cuidar”. Estas ideas, aparentemente inofensivas, terminan consolidando una distribución desigual de la responsabilidad. Estas creencias muchas veces han echado raíz en el sistema social marcando estereotipos por ejemplo en el ámbito laboral en donde se cree que la mujer tendrá un mejor desempeño en ciertos puestos de trabajo asociados al cuidado o la organización (como educación, enfermería, asistencia administrativa, trabajo doméstico o las relacionadas a la belleza) que se han feminizado históricamente, reforzando la expectativa colectiva de que las mujeres deben encargarse del bienestar de los demás.
La carga mental también incluye un componente emocional importante. En muchos hogares, las mujeres terminan regulando el clima afectivo: mediando conflictos, anticipando tensiones o suavizando discusiones. Este esfuerzo por mantener el equilibrio emocional del entorno también genera desgaste psicológico.
Quiero explicarte algo importante: este cansancio invisible es real. El cerebro necesita pausas para recuperarse. Cuando la mente permanece en vigilancia constante, el organismo responde activando los sistemas de estrés. La neurociencia ha demostrado que el estrés prolongado mantiene elevados los niveles de cortisol, lo que puede afectar el estado de ánimo, el sueño y la salud física.
A este fenómeno se suma otro factor silencioso: la culpa. Muchas mujeres han aprendido a creer que “deberían poder con todo”. Cuando aparece el cansancio o surge la necesidad de pedir ayuda, emerge una autocrítica inmediata. Para compensar esa sensación de insuficiencia, asumen todavía más responsabilidades, reforzando así el ciclo de sobrecarga.
Por eso es fundamental hacer una distinción clara entre capacidad y obligación. Que alguien tenga facilidad para organizar no significa que deba hacerlo siempre. Una distribución justa de responsabilidades no consiste únicamente en dividir tareas visibles, sino en compartir también la responsabilidad de planearlas.
No es lo mismo “ayudar” que corresponsabilizarse, en este tema somos las mismas mujeres las que haciendo uso de nuestra capacidad de auto cuidarnos debemos delegar actividades y aceptar que no todo se va a realizar en precisión a nuestras expectativas pues es aquí en donde posiblemente nos convertimos en ejecutoras de nuestra propia esclavitud psicológica.
En terapia psicológica, este tema aparece con frecuencia. Muchas mujeres llegan describiendo una sensación difusa de agotamiento con el argumento: “siento que si yo no lo hago, nadie lo hará”. El espacio terapéutico permite identificar la carga mental, cuestionar creencias aprendidas y desarrollar herramientas para establecer límites más saludables.
El trabajo terapéutico no se limita a manejar el estrés. También implica revisar los mandatos culturales que se han interiorizado durante años. Preguntas como: ¿de dónde aprendí que debo anticiparlo todo? o ¿qué pasaría si comparto esta responsabilidad? abren la puerta a reorganizar dinámicas familiares y de pareja.
Además, la terapia permite desarrollar estrategias prácticas: establecer acuerdos claros, delegar tareas completas —no solo partes— y aceptar que las cosas no siempre se harán exactamente como uno las haría. Soltar el control absoluto puede resultar incómodo, pero es un paso necesario para recuperar el equilibrio mental.
También es importante crear espacios personales libres de función. Momentos donde una mujer no esté cumpliendo ningún rol específico —ni profesional, ni materno, ni de pareja— sino simplemente existiendo. El descanso real no consiste solo en detener el cuerpo, sino en permitir que la mente deje de estar en vigilancia permanente.
La carga mental femenina no es únicamente un problema individual; es un fenómeno social con raíces culturales profundas. Sin embargo, reconocerlo es el primer paso para transformarlo.
Porque el agotamiento que no se ve también cuenta. Y cuidar la salud mental implica reconocer que pensar por todos, todo el tiempo, tiene un costo. Redistribuir la carga no es un acto de egoísmo; es una condición necesaria para relaciones más justas y vidas más equilibradas. La fortaleza femenina no reside en sostener más, sino en reconocernos como parte de sistemas en los que damos, pero también recibimos, esto es una condición necesaria para construir relaciones más justas, hogares más equilibrados y una vida donde las mujeres puedan ser algo más que preservadoras naturales de la especie.
**Además de 10 años de experiencia como comunicólogo, ejerciendo el periodismo. Alex Barrera es también psicólogo por la UNAM con profundización en desarrollo humano.
Actualmente brinda terapia clínica con enfoque biopsicosocial.
Si deseas contactar al especialista o necesitas ayuda terapéutica puedes comunicarte vía Whats App
Te interesan los temas de desarrollo humano y bienestar intégrate a https://bit.ly/Kumaneko-SaludyBienestar es Gratis.
EN LA OPINIÓN DE:
QUE MORENA DECIDA CÓMO VA DE ALIADO CON VERDE Y PT: SHIEINBAUM
“La Última Palabra”
Por: Jorge A. Martínez Lugo.
• Se oponen a que les quiten “sus” listas y a reducir presupuesto, reafirma la presidenta en la mañanera.
“No solo el verde y el PT, sino también el PRI, el PAN y MC no están de acuerdo en que se les quiten sus listas y se reduzca el presupuesto; yo la voy a presentar (la iniciativa de reforma), si no se aprueba, no se aprobó, pero yo cumplí con la gente y que Morena decida cómo va de aliado con el Verde y con el PT en la elección del 27, que pueden seguir siendo aliados, pero en lo que yo me comprometí, es uno de mis cien puntos de compromiso con el pueblo de México, es la reforma electoral, donde no haya pluris, no haya nepotismo, no haya reelección y que disminuyan los costos”.
Así lo reiteró otra vez la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en la mañanera de este martes 3 de marzo, ante el nuevo aplazamiento del envío de la iniciativa al Congreso de la Unión. Se le están haciendo últimos ajustes, eliminando cosas de más que se habían puesto, aclaró la presidenta y reiteró:
“Que no haya listas de pluris decididas por las cúpulas de los partidos; no desaparece la representación proporcional solo que no lo van a elegir los dirigentes partidistas y que las elecciones no cuesten tanto…”, insistió la presidenta Sheinbaum:
“Que Morena decida cómo va de aliado con el Verde y el PT en 2027, aunque pueden seguir siendo aliados”, advirtió la presidenta Sheinbaum esta mañana. Usted tiene la última palabra.
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