Internacional
SUDÁN PROMULGA LEY QUE PENALIZA LA MUTILACIÓN FEMENINA
SUDÁN.- El Consejo Soberano, la máxima autoridad del gobierno del Sudán, aprobó el viernes una ley que penaliza la mutilación genital femenina, una práctica ancestral muy extendida en el país.
El Consejo, integrado por autoridades militares y civiles, aprobó una serie de leyes, entre ellas la que tipifica como delito la ablación femenina, una práctica que “atenta contra la dignidad de la mujer”, anunció el Ministerio de Justicia en un comunicado .
En mayo, el gobierno había votado una enmienda al código penal que condena a hasta tres años de cárcel y una multa a los que realicen ablaciones.
La mutilación de los órganos genitales de la mujer está ahora considerada como un crimen” y “cualquier persona que la haga será condenada a una pena de hasta tres años de cárcel”, según el texto de la ley.
La clínica o el lugar donde se realice la ablación podrán ser cerrados.
Este anuncio llega más de un año después de la caída en abril de 2019 del régimen de Omar el Beshir, bajo presión de una revuelta popular.
Beshir, que gobernó el país durante 30 años tras un golpe de Estado apoyado por los islamistas, había descartado un proyecto de ley contra la ablación en 2015.
Las mujeres sudanesas desempeñaron un papel de primer plano en la revuelta que llevó, después de la caída de Beshir, ahora encarcelado, a la formación en agosto de 2019 de un gobierno de transición hacia un poder civil.
GRAVES CONSECUENCIAS PARA LA SALUD
Antes de su promulgación, la enmienda había sido saludada por las organizaciones de defensa de los derechos humanos, que pedían su prohibición.
En Sudán, la ablación, que puede ser mortal en algunos casos, es vista aún como un acto “ritual” y nueve de cada diez mujeres han sido víctimas, según Naciones Unidas.
También ocurre en muchos países de África, Oriente Medio y Asia, especialmente en el medio rural.
Esta práctica no es solo una violación de los derechos de las mujeres, sino que tiene graves consecuencias para la salud física y mental”, dijo Abdula Fadil, representante de la Unicef en Jartum.
Aunque los medios conservadores consideran que preserva la castidad, muchos jefes religiosos se pronunciaron en contra.
La criminalización de la práctica solo será una etapa de un largo proceso que llevaría a su desaparición.
En Sudán, según los defensores de los derechos de las mujeres, la ablación ha aumentado en estas tres últimas décadas en regiones donde ya no se practicaba, como en las montañas de Nubia (norte).
En marzo pasado, militantes sudanesas se mostraron decepcionadas por el poco interés de las autoridades en mejorar su derechos, y pidieron la abolición o la enmienda de varias leyes consideradas discriminatorias.
Mencionaron la baja representación de las mujeres en el gobierno, la carencia de una ley que criminalice el hostigamiento sexual y la existencia de la ley sobre el estatuto personal de 1991, inspirada en la sharia (ley islámica), que posibilita dar en matrimonio niñas de diez años y no prevé el consentimiento de la mujer en los contratos matrimoniales.
Internacional
REACCIONES INTERNACIONALES ANTE EL JUICIO A MADURO SACUDEN EL TABLERO GEOPOLÍTICO
La apertura del juicio internacional contra Nicolás Maduro ha desencadenado una ola de reacciones diplomáticas, políticas y mediáticas en distintas regiones del mundo, evidenciando el profundo impacto que este proceso tiene sobre el equilibrio geopolítico y las relaciones multilaterales. Mientras organismos internacionales destacan la relevancia histórica del caso, gobiernos aliados y críticos del mandatario venezolano han emitido posturas que reflejan tensiones acumuladas durante más de una década.
En Europa, varias cancillerías han subrayado la importancia de que el proceso judicial avance con independencia, transparencia y apego al derecho internacional. Diversos gobiernos europeos consideran que el juicio podría marcar un precedente significativo en materia de responsabilidad estatal y derechos humanos. Analistas del continente señalan que la Unión Europea observa el caso con especial atención, dado su papel en los últimos años como mediador en las negociaciones políticas venezolanas.
En América Latina, las reacciones han sido particularmente intensas. Países que han mantenido una postura crítica hacia el gobierno venezolano han respaldado la apertura del juicio, argumentando que representa una oportunidad para esclarecer denuncias históricas y fortalecer la institucionalidad regional. Por otro lado, naciones que han sido aliadas políticas de Caracas han manifestado preocupación por lo que consideran una posible “instrumentalización judicial” con implicaciones geopolíticas. Esta división vuelve a poner en evidencia la fragmentación ideológica del continente.
Estados Unidos, por su parte, ha reiterado que seguirá de cerca el proceso y ha insistido en la necesidad de que se garantice justicia para las víctimas. Voceros estadounidenses han señalado que el juicio podría influir en futuras decisiones diplomáticas y económicas relacionadas con Venezuela.
En organismos multilaterales, la discusión también ha escalado. Expertos en derecho internacional han destacado que el caso podría redefinir los límites de la jurisdicción internacional en situaciones donde se alegan violaciones sistemáticas. Asimismo, organizaciones de derechos humanos han celebrado el avance del proceso, considerándolo un paso clave para la rendición de cuentas.
Mientras tanto, en Venezuela, el juicio ha generado reacciones encontradas. Sectores opositores lo ven como un avance hacia la justicia internacional, mientras que el oficialismo lo denuncia como un ataque político. La población, en medio de la incertidumbre, observa con atención un proceso que podría tener repercusiones directas en el futuro político y económico del país.
El juicio a Maduro no solo se desarrolla en tribunales, sino también en el escenario global, donde cada declaración, postura y análisis refleja la complejidad de un caso que trasciende fronteras y redefine alianzas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias

Internacional
NICOLÁS MADURO SE DECLARA INOCENTE ANTE NUEVAS ACUSACIONES INTERNACIONALES
En un mensaje que ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y diplomáticos, el presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente frente a las recientes acusaciones internacionales que lo señalan por presuntas violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción dentro de su administración. La declaración, emitida durante una transmisión oficial desde Caracas, fue presentada como una respuesta directa a los señalamientos de organismos multilaterales y gobiernos extranjeros que han intensificado su presión en las últimas semanas.
Maduro afirmó que las acusaciones forman parte de lo que describió como “una campaña sistemática de desestabilización” en su contra, impulsada —según él— por intereses externos que buscan interferir en la soberanía venezolana. “No he cometido ningún delito. Soy inocente y víctima de una persecución política internacional”, expresó con firmeza, asegurando que su gobierno ha actuado “en estricto apego a la ley y a la defensa del pueblo”.
La declaración ocurre en un contexto de creciente tensión diplomática. Diversos informes internacionales han documentado denuncias de represión, detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión en Venezuela. Aunque el gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente estos reportes, la presión internacional ha aumentado, especialmente tras nuevas investigaciones que apuntan a altos funcionarios del Estado.
Analistas políticos señalan que la postura de Maduro busca reforzar su legitimidad interna y proyectar una imagen de estabilidad frente a la comunidad internacional. Sin embargo, opositores venezolanos y organizaciones de derechos humanos han cuestionado la veracidad de sus afirmaciones, insistiendo en que las denuncias están respaldadas por testimonios, documentos y observaciones independientes.
Mientras tanto, gobiernos de la región observan con cautela el desarrollo de los acontecimientos. Algunos han pedido una investigación imparcial, mientras otros han reiterado su apoyo al gobierno venezolano, subrayando la importancia de evitar intervenciones externas que puedan agravar la crisis política y social del país.
La declaración de inocencia de Maduro abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Venezuela y la comunidad internacional. En los próximos días se espera que organismos multilaterales emitan nuevas posturas, mientras la oposición venezolana prepara pronunciamientos adicionales. El escenario político continúa en tensión, y la atención global permanece fija en Caracas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias




















