Internacional
El Vaticano reconoce daños a credibilidad por casos de pederastia
VATICANO, 19 DE DICIEMBRE.- Los organizadores de una próxima reunión en el Vaticano sobre prevención de abusos sexuales advirtieron el martes que la credibilidad de la Iglesia católica está en peligro debido al escándalo de los abusos, y exhortaron a los participantes a reunirse con las víctimas para conocer sus padecimientos de primera mano.
En una carta enviada a las conferencias episcopales del mundo, los organizadores dijeron que la iglesia debe elaborar una “respuesta exhaustiva y comunitaria” a la crisis y que el primer paso es “reconocer la verdad de lo sucedido”.
El papa Francisco invitó a los jefes eclesiásticos a una cumbre el 21 al 24 de febrero para responder a lo que se ha convertido en la amenaza más grave para su pontificado, el escándalo de abusos sexuales y encubrimiento que este año estalló en Estados Unidos, Chile y otros países.
Al revelar los primeros detalles de los preparativos, el Vaticano dijo que la reunión se concentrará en tres temas principales: responsabilidad, rendición de cuentas y transparencia.
A falta de una respuesta exhaustiva y comunal, no solo no podremos llevar la sanación a las víctimas sobrevivientes sino que la credibilidad misma de la Iglesia para llevar a cabo la misión de Cristo estará en peligro en todo el mundo”, escribieron los organizadores.
Cada uno de nosotros debe afrontar este reto, unidos en la solidaridad, la humildad y la penitencia para reparar los daños causados, compartir un compromiso conjunto con la transparencia y obligar a todos en la iglesia a rendir cuentas”, añade el documento.
El comunicado fue firmado por cuatro miembros del comité preparatorio de la reunión: el cardenal de Chicago, Blase Cupich; el cardenal de Bombay, Oswald Gracias; y dos expertos en abusos del Vaticano, el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, y el reverendo Hans Zollner.
ESCUCHAR A LAS VÍCTIMAS
Exhortaron a los presidentes de las conferencias episcopales a reunirse con las víctimas antes de viajar a Roma para “conocer de primera mano los sufrimientos que han padecido”.
La exhortación reveló claramente que muchos obispos siguen negando la magnitud del problema y nunca han hablado con una víctima.
El vocero del Vaticano, Greg Burke, dijo que ésta “es una forma concreta de dar prioridad a las víctimas y reconocer el horror de lo que sucedió”.
Al anunciar la convocatoria en septiembre, Francisco indicó que existe conciencia en la cúpula de la iglesia de que el abuso sexual por el clero es un problema global, no limitado a algunas partes del mundo o unos pocos países occidentales.
El Papa aún trata de recuperarse de su torpe manejo del escándalo en la iglesia chilena, cuando desacreditó reiteradamente a las víctimas de un conocido cura depredador.
Luego vinieron las acusaciones de un antiguo nuncio apostólico de que el propio Francisco rehabilitó a un cardenal estadunidense retirado y caído en desgracia por acusaciones de abusar de seminaristas adultos.
Francisco no ha respondido a las denuncias, aunque ha ordenado una investigación limitada.
Fuente Excélsior
Internacional
REACCIONES INTERNACIONALES ANTE EL JUICIO A MADURO SACUDEN EL TABLERO GEOPOLÍTICO
La apertura del juicio internacional contra Nicolás Maduro ha desencadenado una ola de reacciones diplomáticas, políticas y mediáticas en distintas regiones del mundo, evidenciando el profundo impacto que este proceso tiene sobre el equilibrio geopolítico y las relaciones multilaterales. Mientras organismos internacionales destacan la relevancia histórica del caso, gobiernos aliados y críticos del mandatario venezolano han emitido posturas que reflejan tensiones acumuladas durante más de una década.
En Europa, varias cancillerías han subrayado la importancia de que el proceso judicial avance con independencia, transparencia y apego al derecho internacional. Diversos gobiernos europeos consideran que el juicio podría marcar un precedente significativo en materia de responsabilidad estatal y derechos humanos. Analistas del continente señalan que la Unión Europea observa el caso con especial atención, dado su papel en los últimos años como mediador en las negociaciones políticas venezolanas.
En América Latina, las reacciones han sido particularmente intensas. Países que han mantenido una postura crítica hacia el gobierno venezolano han respaldado la apertura del juicio, argumentando que representa una oportunidad para esclarecer denuncias históricas y fortalecer la institucionalidad regional. Por otro lado, naciones que han sido aliadas políticas de Caracas han manifestado preocupación por lo que consideran una posible “instrumentalización judicial” con implicaciones geopolíticas. Esta división vuelve a poner en evidencia la fragmentación ideológica del continente.
Estados Unidos, por su parte, ha reiterado que seguirá de cerca el proceso y ha insistido en la necesidad de que se garantice justicia para las víctimas. Voceros estadounidenses han señalado que el juicio podría influir en futuras decisiones diplomáticas y económicas relacionadas con Venezuela.
En organismos multilaterales, la discusión también ha escalado. Expertos en derecho internacional han destacado que el caso podría redefinir los límites de la jurisdicción internacional en situaciones donde se alegan violaciones sistemáticas. Asimismo, organizaciones de derechos humanos han celebrado el avance del proceso, considerándolo un paso clave para la rendición de cuentas.
Mientras tanto, en Venezuela, el juicio ha generado reacciones encontradas. Sectores opositores lo ven como un avance hacia la justicia internacional, mientras que el oficialismo lo denuncia como un ataque político. La población, en medio de la incertidumbre, observa con atención un proceso que podría tener repercusiones directas en el futuro político y económico del país.
El juicio a Maduro no solo se desarrolla en tribunales, sino también en el escenario global, donde cada declaración, postura y análisis refleja la complejidad de un caso que trasciende fronteras y redefine alianzas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias

Internacional
NICOLÁS MADURO SE DECLARA INOCENTE ANTE NUEVAS ACUSACIONES INTERNACIONALES
En un mensaje que ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y diplomáticos, el presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente frente a las recientes acusaciones internacionales que lo señalan por presuntas violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción dentro de su administración. La declaración, emitida durante una transmisión oficial desde Caracas, fue presentada como una respuesta directa a los señalamientos de organismos multilaterales y gobiernos extranjeros que han intensificado su presión en las últimas semanas.
Maduro afirmó que las acusaciones forman parte de lo que describió como “una campaña sistemática de desestabilización” en su contra, impulsada —según él— por intereses externos que buscan interferir en la soberanía venezolana. “No he cometido ningún delito. Soy inocente y víctima de una persecución política internacional”, expresó con firmeza, asegurando que su gobierno ha actuado “en estricto apego a la ley y a la defensa del pueblo”.
La declaración ocurre en un contexto de creciente tensión diplomática. Diversos informes internacionales han documentado denuncias de represión, detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión en Venezuela. Aunque el gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente estos reportes, la presión internacional ha aumentado, especialmente tras nuevas investigaciones que apuntan a altos funcionarios del Estado.
Analistas políticos señalan que la postura de Maduro busca reforzar su legitimidad interna y proyectar una imagen de estabilidad frente a la comunidad internacional. Sin embargo, opositores venezolanos y organizaciones de derechos humanos han cuestionado la veracidad de sus afirmaciones, insistiendo en que las denuncias están respaldadas por testimonios, documentos y observaciones independientes.
Mientras tanto, gobiernos de la región observan con cautela el desarrollo de los acontecimientos. Algunos han pedido una investigación imparcial, mientras otros han reiterado su apoyo al gobierno venezolano, subrayando la importancia de evitar intervenciones externas que puedan agravar la crisis política y social del país.
La declaración de inocencia de Maduro abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Venezuela y la comunidad internacional. En los próximos días se espera que organismos multilaterales emitan nuevas posturas, mientras la oposición venezolana prepara pronunciamientos adicionales. El escenario político continúa en tensión, y la atención global permanece fija en Caracas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias






















