Internacional
Maduro acusa de nuevo a EU
VENEZUELA, 12 DE DICIEMBRE.- El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, volvió ayer a lanzar acusaciones contra EU al señalar que el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, dirige un plan con el apoyo de Brasil y Colombia para derrocarlo y asesinarlo.
“Hoy vengo otra vez a denunciar el complot que desde la Casa Blanca se prepara para violentar la democracia venezolana, para asesinarme y para imponer un Gobierno dictatorial en Venezuela”, dijo el jefe de Estado en rueda de prensa. Aseguró que los supuestos conspiradores asignaron “nuevamente” a Bolton como jefe del complot “para llenar de violencia Venezuela y para buscar una intervención militar extranjera, un golpe de Estado, asesinar al presidente Maduro e imponer lo que llaman ellos un consejo de gobierno transitorio”.
Según Maduro, el asesor estadounidense ha estado asignándole misiones al presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, “para provocaciones militares en el sur de Venezuela, en la frontera” que comparten ambos países. “Hamilton Mourao (vicepresidente electo de Brasil) declara todos los días como presidente paralelo en Brasil (…) todos los días fija la pauta de lo que va a ser la política de ese gobierno (…) todos los días dice que va a invadir a Venezuela, que Brasil va a utilizar sus fuerzas militares”, indicó.
El líder chavista dijo que en cambio a Bolsonaro “casi ni se le oye la palabra, la voz” y auguró que entre ambos países “va a haber paz y cooperación” pese a que el vicepresidente brasileño, dijo, es un “loco cobarde”.
Asimismo, indicó que Colombia “es cómplice” de este supuesto plan de Estados Unidos, algo que ya ha rechazado el presidente colombiano, Iván Duque.
Maduro dijo contar con información de inteligencia obtenida por su Gobierno según la cual se “está entrenando un grupo paramilitar denominado el G8” en el departamento colombiano del Norte de Santander.
“Se están entrenando 734 mercenarios, entre colombianos y venezolanos para en cualquier momento hacer acciones llamadas de ‘falsos positivos’ (…) hacer ataques a unidades militares en la frontera e iniciar una escalada violenta que confunda a la opinión pública y justifique cualquier otra acción militar contra Venezuela”, detalló.
También dijo que su Gobierno maneja la información de que se están entrenando “fuerzas de comando” en la Base de la Fuerza Aérea Eglin en los EU “para una agresión quirúrgica contra bases aéreas y bases militares venezolanas”. Las relaciones entre Venezuela y EU, uno de los principales destinos del petróleo de la nación caribeña, es tensa desde que el chavismo llegó al poder en 1999.
PIDEN QUE LO DECLAREN ‘ILEGÍTIMO’
El senador republicano Marco Rubio y el demócrata Bob Menéndez solicitaron ayer al presidente estadounidense, Donald Trump, que declare “ilegítimo” al Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, antes del 10 de enero, fecha en la que previsiblemente jurará su cargo hasta 2025.
“Solicitamos que condene el Gobierno del régimen de Maduro como ilegítimo, y reconozca formalmente a la Asamblea Nacional de Venezuela como la única institución democrática legítima que permanece en el Gobierno nacional”, escribieron Rubio y Menéndez en una carta enviada a Trump.
Fuente El siglo de Torreón
Internacional
REACCIONES INTERNACIONALES ANTE EL JUICIO A MADURO SACUDEN EL TABLERO GEOPOLÍTICO
La apertura del juicio internacional contra Nicolás Maduro ha desencadenado una ola de reacciones diplomáticas, políticas y mediáticas en distintas regiones del mundo, evidenciando el profundo impacto que este proceso tiene sobre el equilibrio geopolítico y las relaciones multilaterales. Mientras organismos internacionales destacan la relevancia histórica del caso, gobiernos aliados y críticos del mandatario venezolano han emitido posturas que reflejan tensiones acumuladas durante más de una década.
En Europa, varias cancillerías han subrayado la importancia de que el proceso judicial avance con independencia, transparencia y apego al derecho internacional. Diversos gobiernos europeos consideran que el juicio podría marcar un precedente significativo en materia de responsabilidad estatal y derechos humanos. Analistas del continente señalan que la Unión Europea observa el caso con especial atención, dado su papel en los últimos años como mediador en las negociaciones políticas venezolanas.
En América Latina, las reacciones han sido particularmente intensas. Países que han mantenido una postura crítica hacia el gobierno venezolano han respaldado la apertura del juicio, argumentando que representa una oportunidad para esclarecer denuncias históricas y fortalecer la institucionalidad regional. Por otro lado, naciones que han sido aliadas políticas de Caracas han manifestado preocupación por lo que consideran una posible “instrumentalización judicial” con implicaciones geopolíticas. Esta división vuelve a poner en evidencia la fragmentación ideológica del continente.
Estados Unidos, por su parte, ha reiterado que seguirá de cerca el proceso y ha insistido en la necesidad de que se garantice justicia para las víctimas. Voceros estadounidenses han señalado que el juicio podría influir en futuras decisiones diplomáticas y económicas relacionadas con Venezuela.
En organismos multilaterales, la discusión también ha escalado. Expertos en derecho internacional han destacado que el caso podría redefinir los límites de la jurisdicción internacional en situaciones donde se alegan violaciones sistemáticas. Asimismo, organizaciones de derechos humanos han celebrado el avance del proceso, considerándolo un paso clave para la rendición de cuentas.
Mientras tanto, en Venezuela, el juicio ha generado reacciones encontradas. Sectores opositores lo ven como un avance hacia la justicia internacional, mientras que el oficialismo lo denuncia como un ataque político. La población, en medio de la incertidumbre, observa con atención un proceso que podría tener repercusiones directas en el futuro político y económico del país.
El juicio a Maduro no solo se desarrolla en tribunales, sino también en el escenario global, donde cada declaración, postura y análisis refleja la complejidad de un caso que trasciende fronteras y redefine alianzas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias

Internacional
NICOLÁS MADURO SE DECLARA INOCENTE ANTE NUEVAS ACUSACIONES INTERNACIONALES
En un mensaje que ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y diplomáticos, el presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente frente a las recientes acusaciones internacionales que lo señalan por presuntas violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción dentro de su administración. La declaración, emitida durante una transmisión oficial desde Caracas, fue presentada como una respuesta directa a los señalamientos de organismos multilaterales y gobiernos extranjeros que han intensificado su presión en las últimas semanas.
Maduro afirmó que las acusaciones forman parte de lo que describió como “una campaña sistemática de desestabilización” en su contra, impulsada —según él— por intereses externos que buscan interferir en la soberanía venezolana. “No he cometido ningún delito. Soy inocente y víctima de una persecución política internacional”, expresó con firmeza, asegurando que su gobierno ha actuado “en estricto apego a la ley y a la defensa del pueblo”.
La declaración ocurre en un contexto de creciente tensión diplomática. Diversos informes internacionales han documentado denuncias de represión, detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión en Venezuela. Aunque el gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente estos reportes, la presión internacional ha aumentado, especialmente tras nuevas investigaciones que apuntan a altos funcionarios del Estado.
Analistas políticos señalan que la postura de Maduro busca reforzar su legitimidad interna y proyectar una imagen de estabilidad frente a la comunidad internacional. Sin embargo, opositores venezolanos y organizaciones de derechos humanos han cuestionado la veracidad de sus afirmaciones, insistiendo en que las denuncias están respaldadas por testimonios, documentos y observaciones independientes.
Mientras tanto, gobiernos de la región observan con cautela el desarrollo de los acontecimientos. Algunos han pedido una investigación imparcial, mientras otros han reiterado su apoyo al gobierno venezolano, subrayando la importancia de evitar intervenciones externas que puedan agravar la crisis política y social del país.
La declaración de inocencia de Maduro abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Venezuela y la comunidad internacional. En los próximos días se espera que organismos multilaterales emitan nuevas posturas, mientras la oposición venezolana prepara pronunciamientos adicionales. El escenario político continúa en tensión, y la atención global permanece fija en Caracas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias




















