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Aterriza hoy en CDMX Emirates, la afrenta de Aeroméxico
CIUDAD DE MÉXICO, 9 DE DICIEMBRE.- Pese a todas las voces que se oponían a la llegada de la aerolínea árabe, este lunes aterriza en México el primer vuelo de Emirates, procedente de Barcelona, España, a donde llegó desde Dubái, como lo anunció formalmente desde julio pasado.
Tal como estaba programado, el vuelo EK 255 partió a las 3:30 horas del lunes (aproximadamente las 17:30 del domingo en México), para llegar a las 8:00 a Barcelona y de ahí partirá a las 9:55. Se espera que aterrice en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) a las 16:15 horas.
El largo peregrinar de Emirates para volar a nuestro país inició hace casi dos años, cuando la administración pasada solo se le autorizó operar tres frecuencias semanales, cuando la compañía arábiga quería volar diario, pues de lo contrario no sería “rentable” la ruta, acusaron en ese entonces los directivos.
El panorama cambió cuando llegaron las nuevas autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), quienes dieron carta abierta para que Emirates tuviera su frecuencia diaria, un slot en horario privilegiado en el aeropuerto capitalino, y abrir la quinta libertad aérea para poder hacer la escala en un tercer país (España).
La división en la industria se hizo latente, pues mientras Aeroméxico, sus pilotos agrupados en ASPA, un grupo de legisladores y otros organismos argumentan un golpe a la industria y los empleos en México, al permitir transportar pasajeros entre Barcelona y México, ruta a la que ha apostado la aerolínea bandera de México.
Sin embargo, otros jugadores de la industria, principalmente operadoras mayoristas y agentes de viajes, aplauden la autorización para la llegada de Emirates, destacando el nivel de competencia y viajeros que llegaría al país.
La dependencia a cargo de Javier Jiménez Espriú se mantuvo con un perfil bajo durante toda esta controversia, asegurando que no había dado aún los permisos para la llegada de Emirates, aunque ésta ya promocionaba el vuelo por distintos medios.
Fue finalmente el 7 de noviembre cuando se anunció oficialmente que la SCT dio el permiso a la línea aérea, para iniciar operaciones este 9 de diciembre.
Así, en las próximas horas llegará al AICM el primer vuelo de Emirates, empleando un Boeing 777-200, con capacidad para 264 asientos en clase turista y 28 en primera clase.
Fuente Nitu MX
EN LA OPINIÓN DE:
EL ESTADO MAS CARO PARA INVERTIR: IMEF
“La Última Palabra”
Por: Jorge A. Martínez Lugo.
El director del IMEF-Quintana Roo, Neguib Simón Farah, reveló que invertir en Quintana Roo es de 2% a 3% más caro por motivos fiscales federales y estatales, en el Foro Perspectivas Turísticas 2026 de la Universidad Anáhuac Cancún.
Mientras un empresario gana el 13%, los gobiernos federal y estatal se llevan hasta 25% de la inversión, sostuvo el pasado viernes 16 de enero.
En su exposición durante la octava edición de la Conferencia Perspectivas Turísticas 2026, organizada cada año, el director en Quintana Roo del Instituto Mexicano de ejecutivos de Finanzas (IMEF), Neguib Simón Farah, sostuvo que la entidad del Caribe mexicano es la más cara para invertir fiscalmente hablando.
Precisó que la diferencia es de 2% a 3% más cara que en estados como Baja California Sur, Ciudad de México y jalisco.
Agregó que la utilidad de los empresarios es mucho menor que lo que se lleva el gobierno mensual y anualmente por cada dólar que invierten, ya que mientras un empresario se lleva de 12% a 13% de utilidades, le entrega al gobierno de 24% a 25%, incluso hasta más tratándose de Quintana Roo, precisó.
Agregó que el nivel impositivo en otros países es de 2% a 3% menos que en México, como es el caso de República Dominicana.
Ante académicos, empresarios, funcionarios, estudiantes que abarrotaron el Lions Sport Center de la Universidad Anáhuac Cancún, Simón Farah detalló que el gobierno federal se lleva el 16% por el impuesto al valor agregado (IVA), 4% del impuesto al hospedaje, 1.5% por derechos y cargos turísticos locales, 30% del ISR, además del costo operativo que puede alcanzar hasta 60%.
SOLO EL 40% DE EMPRESARIOS REINVERTIRÁ
El director del IMEF en la entidad informó que recientemente el presidente nacional de la Coparmex, Juan José Sierra Álvarez, sostuvo que sólo el 40% del empresariado ha decidido estar dispuestos a reinvertir sus utilidades en sus empresas, porcentaje que es muy bajo, consideró.
El representante del IMEF celebró que en el año 2025 no se haya realizado una reforma fiscal, como piden algunos sectores, u otras decisiones de miscelánea fiscal que puedan tener impacto en las inversiones.
INVITA A LA FORMALIDAD
Sin embargo, hizo un llamado a los empresarios, sobre todo a los jóvenes, a apostar por la formalidad y por apegarse a la disciplina fiscal, ya que “el orden cuesta, pero el desorden cuesta más”, concluyó. Usted tiene la última palabra.
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EN LA OPINIÓN DE:
DESDE MI RECLUSIÓN (SEGUNDA PARTE)
“MEMORIAS DE UN EMPRESARIO”
POR: EL VIEJO
*Nuestra satisfacción era el reconocimiento no el dinero
*En el primer año las ganancias superaron expectativas
Desde el módulo en el penal donde se encuentra, “El viejo” se esfuerza en recordar detalles de la fundación, operación y, sobre todo, los errores que lo llevaron a perder su empresa y ahora su libertad: “Nunca he sido un prófugo ni me siento delincuente, simplemente intenté cumplir un sueño que se volvió pesadilla”, comenta.
Desde la contratación de Leontina dejamos en sus manos la proyección del tabulador salarial. Según su currículo tenía la capacidad para, con base en el análisis del mercado laboral, la rentabilidad del negocio y la jerarquía de los puestos, como ahora sabemos, asignaría de manera correcta los sueldos a todos quienes integrábamos la plantilla laboral, lo mismo que un programa de compensaciones, bonos y beneficios adicionales para asegurar la competitividad.
Fue entonces cuando cometí mi primer gran error al otorgarnos a mi socio y a mí sueldos bajos, que no correspondían ni a la responsabilidad de nuestros cargos ni al trabajo que desarrollábamos. Según pensábamos para no afectar la operación.
Seguía pensando, como desde el inicio del proyecto, que lo más importante no era nuestro bienestar económico de inmediato, sino tratar de garantizar el éxito del negocio. La verdad es que, pese al entusiasmo, confianza y calidad de nuestro trabajo las expectativas de crecimiento para el primer año de operación eran muy bajas. Sin embargo, para nuestra sorpresa, en los primeros 12 meses superamos en 10 veces lo proyectado.
Así, después del primer año de operación, iniciamos el segundo con renovado entusiasmo, debido a que nuestros clientes nos buscaban para hacernos cargo de sus telecomunicaciones al interior de sus hoteles, como la telefonía, Internet y enlaces vía microondas entre sus edificios. Esto, para aumentar la eficiencia sin sobrecargar sus nóminas. De esa forma, los primeros años fueron de sano crecimiento
Entre 1998 y 1999 los resultados económicos sobre el papel eran muy buenos. La calidad de nuestros servicios en telecomunicaciones trajo no solo el éxito profesional, sino la expansión de nuestra empresa por recomendación de nuestros propios clientes, ya que por pertenecer a cadenas hoteleras importantes pidieron extender nuestros servicios fuera de Quintana Roo. Así nació nuestra primera sucursal en la Ciudad de México.
Por lo que respecta a mi socio y a mí, pese al éxito de la empresa continuamos con nuestra vida austera. Nuestros autos eran compactos y pagábamos hipotecas de nuestras casas. A cuatro años de la fundación de nuestra sociedad continuamos sin recibir utilidades, debido a que nuestras prioridades eran la atención de excelencia a nuestros clientes y cumplir con nuestras obligaciones patronales.
Con la indebida total confianza en nuestra administradora, todo parecía marchar sobre ruedas. De pronto, el derrumbe del World Trade Center (las Torres Gemelas) en Nueva York, por el atentado del 11 de septiembre del 2001, marcaría el principio de una crisis sin fin, debido a una serie de acontecimientos negativos que, sumados a este, culminaría con el cierre de la empresa y conmigo en la cárcel.
Y es que tras el derrumbe de las Torres Gemelas la industria hotelera en Cancún, como en otras partes de México, entró en crisis a causa de innumerables cancelaciones de sus reservaciones y la consecuente mora para el pago de nuestros servicios. La primera de nuestras sucursales afectadas fue la de Ciudad de México. Empezamos a tener problemas en el pago de nóminas e impuestos. La crisis hotelera nos arrastraba como proveedores inútiles ante la baja demanda turística y la inexistencia de un fondo emergente que nos ayudará a enfrentarla.
Entonces y solo entonces reflexioné en la administración que, sin control de mi parte, por confiado, no servía de nada ante esta contingencia. Nos preguntamos: ¿Y qué pasó con los buenos resultados, la alta demanda de servicios que nos llevó a la expansión? ¿De qué servía el sacrificar nuestras utilidades y mantener un sueldo austero? Simplemente no había dinero, ni para hacer frente a esta ni a ninguna crisis… (Continúa Tercera parte)



















