Internacional
Grupo de Lima critica a China, Cuba, Rusia y Turquía por apoyar a Maduro
CHILE, 16 DE ABRIL.- En la declaración final surgida tras la XII cumbre de cancilleres del Grupo de Lima, celebrada este lunes en Santiago de Chile, el organismo exhortó también a las organizaciones internacionales a avanzar en el reconocimiento de los representantes designados por la Asamblea Nacional de Venezuela como los representantes de ese país.
Asimismo, llamó a los Estados que participan del Grupo Internacional de Contacto, “a socios regionales” como México, Uruguay y Bolivia, y otros miembros de la comunidad internacional, a profundizar el proceso de convergencia con el Grupo de Lima para exigir la celebración de elecciones libres, justas y transparentes en Venezuela.
El Grupo de Lima también llamó a la comunidad internacional a que continúe adoptando sanciones en contra del “régimen ilegítimo (del presidente de Venezuela, Nicolás) Maduro y la exhortan a poner a exclusiva disposición del Gobierno interino del presidente encargado Juan Guaidó los bienes pertenecientes al pueblo venezolano en el extranjero, conforme al ordenamiento jurídico de cada Estado”.
El canciller chileno, Roberto Ampuero, encargado de leer la resolución final de la cumbre, enunció también un exhorto “al secretario general de Naciones Unidas, a la Asamblea General y al Consejo de Seguridad a tomar acciones para evitar el progresivo deterioro de la paz y la seguridad” en Venezuela. De la misma forma, se llamó a esos actores “a brindar urgente asistencia humanitaria a la población y a los migrantes procedentes de Venezuela”. Otro de los exhortos tuvo como destinatario a la Fiscal de la Corte Penal Internacional, para “avanzar en el Examen Preliminar que lleva a cabo dicho organismo para determinar la presunta comisión de crímenes de lesa humanidad por el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro”.
El Grupo de Lima reiteró su apoyo “a un proceso pacífico de recuperación de la democracia y del Estado de derecho” en Venezuela conducido por los propios venezolanos, condenó “el uso de la fuerza por parte del régimen ilegítimo de Maduro” y rechazó cualquier amenaza o curso de acción que implique una intervención militar”. Reiteró asimismo su apoyo al presidente de la Asamblea General de Venezuela, Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por mas de 50 países, e hizo “responsable personalmente a Maduro por la vida, libertad e integridad” de Guaidó y del resto de miembros del Parlamento de la nación caribeña. Además de Ampuero, en la reunión de este lunes del Grupo de Lima participaron los cancilleres de Argentina, Jorge Faurie; Brasil, Ernesto Araújo; Canadá, Christya Freeland; Colombia, Carlos Holmes Trujillo; Costa Rica, Manuel Ventura, y Perú, Néstor Popolizio. Honduras y Panamá estuvieron representados por sus vicecancilleres, José Barahona Herrera y Luis Miguel Hincapié, respectivamente.
Ecuador, Guatemala, Guyana, Paraguay y Santa Lucía, por embajadores y otras autoridades y también estuvo en el encuentro Julio Borges, representante diplomático ante el Grupo de Lima de Guaidó. Lea también: Gobierno afirma que $712.000 millones anunciados no son para migrantes El Grupo de Lima definió que la próxima cumbre de cancilleres tendrá lugar en Guatemala, en una fecha aún por definir, y acordó también convocar en Lima a una Conferencia Internacional por la Democracia en Venezuela con la participación de todos los Estados que respaldan la recuperación democrática en ese país.
Internacional
REACCIONES INTERNACIONALES ANTE EL JUICIO A MADURO SACUDEN EL TABLERO GEOPOLÍTICO
La apertura del juicio internacional contra Nicolás Maduro ha desencadenado una ola de reacciones diplomáticas, políticas y mediáticas en distintas regiones del mundo, evidenciando el profundo impacto que este proceso tiene sobre el equilibrio geopolítico y las relaciones multilaterales. Mientras organismos internacionales destacan la relevancia histórica del caso, gobiernos aliados y críticos del mandatario venezolano han emitido posturas que reflejan tensiones acumuladas durante más de una década.
En Europa, varias cancillerías han subrayado la importancia de que el proceso judicial avance con independencia, transparencia y apego al derecho internacional. Diversos gobiernos europeos consideran que el juicio podría marcar un precedente significativo en materia de responsabilidad estatal y derechos humanos. Analistas del continente señalan que la Unión Europea observa el caso con especial atención, dado su papel en los últimos años como mediador en las negociaciones políticas venezolanas.
En América Latina, las reacciones han sido particularmente intensas. Países que han mantenido una postura crítica hacia el gobierno venezolano han respaldado la apertura del juicio, argumentando que representa una oportunidad para esclarecer denuncias históricas y fortalecer la institucionalidad regional. Por otro lado, naciones que han sido aliadas políticas de Caracas han manifestado preocupación por lo que consideran una posible “instrumentalización judicial” con implicaciones geopolíticas. Esta división vuelve a poner en evidencia la fragmentación ideológica del continente.
Estados Unidos, por su parte, ha reiterado que seguirá de cerca el proceso y ha insistido en la necesidad de que se garantice justicia para las víctimas. Voceros estadounidenses han señalado que el juicio podría influir en futuras decisiones diplomáticas y económicas relacionadas con Venezuela.
En organismos multilaterales, la discusión también ha escalado. Expertos en derecho internacional han destacado que el caso podría redefinir los límites de la jurisdicción internacional en situaciones donde se alegan violaciones sistemáticas. Asimismo, organizaciones de derechos humanos han celebrado el avance del proceso, considerándolo un paso clave para la rendición de cuentas.
Mientras tanto, en Venezuela, el juicio ha generado reacciones encontradas. Sectores opositores lo ven como un avance hacia la justicia internacional, mientras que el oficialismo lo denuncia como un ataque político. La población, en medio de la incertidumbre, observa con atención un proceso que podría tener repercusiones directas en el futuro político y económico del país.
El juicio a Maduro no solo se desarrolla en tribunales, sino también en el escenario global, donde cada declaración, postura y análisis refleja la complejidad de un caso que trasciende fronteras y redefine alianzas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias

Internacional
NICOLÁS MADURO SE DECLARA INOCENTE ANTE NUEVAS ACUSACIONES INTERNACIONALES
En un mensaje que ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y diplomáticos, el presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente frente a las recientes acusaciones internacionales que lo señalan por presuntas violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción dentro de su administración. La declaración, emitida durante una transmisión oficial desde Caracas, fue presentada como una respuesta directa a los señalamientos de organismos multilaterales y gobiernos extranjeros que han intensificado su presión en las últimas semanas.
Maduro afirmó que las acusaciones forman parte de lo que describió como “una campaña sistemática de desestabilización” en su contra, impulsada —según él— por intereses externos que buscan interferir en la soberanía venezolana. “No he cometido ningún delito. Soy inocente y víctima de una persecución política internacional”, expresó con firmeza, asegurando que su gobierno ha actuado “en estricto apego a la ley y a la defensa del pueblo”.
La declaración ocurre en un contexto de creciente tensión diplomática. Diversos informes internacionales han documentado denuncias de represión, detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión en Venezuela. Aunque el gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente estos reportes, la presión internacional ha aumentado, especialmente tras nuevas investigaciones que apuntan a altos funcionarios del Estado.
Analistas políticos señalan que la postura de Maduro busca reforzar su legitimidad interna y proyectar una imagen de estabilidad frente a la comunidad internacional. Sin embargo, opositores venezolanos y organizaciones de derechos humanos han cuestionado la veracidad de sus afirmaciones, insistiendo en que las denuncias están respaldadas por testimonios, documentos y observaciones independientes.
Mientras tanto, gobiernos de la región observan con cautela el desarrollo de los acontecimientos. Algunos han pedido una investigación imparcial, mientras otros han reiterado su apoyo al gobierno venezolano, subrayando la importancia de evitar intervenciones externas que puedan agravar la crisis política y social del país.
La declaración de inocencia de Maduro abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Venezuela y la comunidad internacional. En los próximos días se espera que organismos multilaterales emitan nuevas posturas, mientras la oposición venezolana prepara pronunciamientos adicionales. El escenario político continúa en tensión, y la atención global permanece fija en Caracas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias




















