EN LA OPINIÓN DE:
EL VALIOSO ARGUMENTO DE LA INJUSTICIA.
Por el Dip. y Lic.Hugo Alday Nieto
La política siempre ha tratado de inmiscuirse de forma sigilosa dentro de la filosofía jurídica, sin que ésta, se haya rebajado jamás al nivel de aquella, puesto que, para que un proyecto político pueda materializarse en la conformación de un Estado-Nación, requiere formalmente de tres elementos que son población, territorio y gobierno, mismos que a su vez encuentran su forma de coexistir a partir de normas jurídicas.
Sin embargo, en ocasiones, cuando las personas que conforman ese gobierno tratan de interpretar el estado de derecho a su conveniencia para difundir el clásico argumento de la injusticia, en donde todo es injusto y solo el representante puede salvar a la población que conforma ese Estado-Nación, comienzan a aparecer los monstruos del más retrógrado ius naturalismo dispuesto a apoderarse de las circunstancias.
Y en efecto, cuando se pierde el control de la linea discursiva en el exceso en el uso del argumento de la injustica, en el que las normas que son injustas no deben de gozar de validez jurídica por el solo hecho de que el representante del gobierno las considera injustas (Lex injusta non est Lex) y propaga esa teoría entre los gobernados como una verdad que no admite prueba en contrario, el estado de derecho, encargado de velar por la cohesión de los tres elementos de un Estado-Nación, comienza a desfallecer.
Esto es lo que sucede hoy en día, ya que como si de tratara del renacimiento del derecho moral post-nazi, que, bajo la denominación de “contradicción performativa” impulsada por Jürgen Habermas y retomada por Robert Alexy en el año 2000, han conseguido que en pleno 2025 en México, se dé el renacimiento de estas figuras de la filosofía del derecho más moralista que hayamos observado desde la revolución mexicana y bajo un régimen que se dice emanado de la izquierda y progresista.
Nada más alejado de una izquierda liberal y progresista puede ser el impulso desde el poder político del argumento de la injusticia para justificar la inaplicabilidad del derecho positivo vigente emanado de procesos democráticos impulsados desde los gobernados. No hay nada más atroz y antidemocrático que romper desde el trono, las estructuras del estado de derecho.
Un claro ejemplo de las consecuencias de la inobservancia del derecho que se considera injusto, es la reciente sentencia que faculta a los jueces federales a inaplicar la constitución mexicana para privilegiar los tratados internacionales en materia de prisión preventiva oficiosa, un tema lamentable. Pero es más preocupante aún, que las fuerzas armadas con todo lo que representan, decidan construir una obra en una laguna como Bacalar, con todo lo que ecológicamente representa para Quintana Roo y para México, y tengan la soberbia de desatender suspensiones emanadas de sentencias interlocutorias en juicios de amparo debidamente sustentados en la Constitución Mexicana, porque consideran que es un derecho injusto.
No nos queda duda que, la crisis del estado de derecho en México esta pasando uno de sus peores momentos previo a la elección de personas juzgadoras que se dará el próximo 1de junio, y que probablemente, si las personas que sean electas no dominan en su totalidad las diversas teorías de argumentación jurídica para buscar un cambio de rumbo en el que nuevamente se empodere el Poder Judicial como lo que es: el garante de la observancia de nuestra Constitución. Poco habrá para rescatar del estado de derecho provocando el desmoronamiento del Estado-Nación que hemos querido construir desde el constituyente de 1824.
(Licenciado en derecho con mención honorífica por la Universidad la Salle del Pedregal; Maestro en derecho por la Universidad Anáhuac Mayab; doctorante en derecho por la Universidad Anáhuac Cancun)
EN LA OPINIÓN DE:
GUSTAVO MIRANDA Y EL NIÑO VERDE
“El Minotauro”
Por Nicolás Durán de la Sierra
El retorno hace unos días del verde Gustavo Miranda al escenario local, tan gustoso de las cábalas, despertó la atención mediática. No por los consejos que diera sobre cómo combatir la inseguridad estatal, sarta de lugares comunes, sino porque a su retorno se le quiere dar el trasfondo de una maniobra electoral orquestada por el mismísimo “Niño Verde” con miras al proceso del 2027.
En lugar de “el retorno” al inicio del párrafo anterior iba a poner: el regreso, pero recordé que los verdes, fieles a su lema “lo cáido, cáido”, no regresan nada, sino es por orden judicial. Glosado este punto de honda filosofía política, conviene destacar algunos méritos del ilustre Gustavo Miranda, exlíder de la XVI legislatura estatal al que se liga con el “cartel inmobiliario de Cancún”.
Para activar la memoria, don Gustavo fue el que montó el zipizape con grupos feministas que derivó en la toma del edificio del congreso en Chetumal en 2022 y, entre otras maniobras, la compra a costo de oro de un tan novísimo como fútil sistema de cómputo para el poder legislativo (el encriptado blockchain). Quizá por esto es que se siente capaz de luchar contra la corrupción.
Si don Gustavo fuese una suerte de alfil de Jorge Emilio González, el “niño” de 53 años, sería éste el que precisa ayuda: desde la dinastía Ming se sabe que es imposible encender pólvora mojada. No todo abuso verde por fuerza debe tener su autoría. Es excesivo atribuir toda turbiedad a un solo personaje, que pillos osados hay muchos en el aparato oficial.
De hecho, dar a Jorge Emilio el grado de Gran Maestro del ajedrez político local (en otras esferas pinta apenas) es atribuirle facultades. Astuto y hábil, se sabe servir de la codicia de los gobiernos que lo cobijan o con los que se asocia, pero sin estos su figura se desdibuja; creció a la sombra del árbol, pero no es el árbol mismo, aunque le conviene que lo confundan.
Del tintero. Fuera de toda cavilación política y ya con ánimo festivo, va una cúspide del humor de hace un par de días del verde-guinda Diego Castañon, alcalde del errático Tulum: pasamos un buen día comiendo tamales con directoras, directores, miembros del cabildo y equipo en general. No hay nada como sentarse a la mesa… Si se hunde la comuna, que lo haga después de los tamales y entre hojas de elote. Propongo esta joya para boletín del año.
EN LA OPINIÓN DE:
EL PLAN DE AMLO Y DANTE DELGADO
“Caminos del Mayab”
Por Martín G. Iglesias
La mayoría de los periodistas de mi generación, hemos sido testigos de la evolución política de nuestros país, estado y municipio; observamos desde nuestra trinchera el ascenso y descenso de las diferentes corrientes políticas con su particular estilo de gobierno.
También, dimos cuentas de pactos y repactos entre partidos políticos, así como de los personajes que son ya parte de la historia moderna de nuestro país.
En ese contexto, quiero traer al análisis la amistad de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Dante Alfonso Delgado Rannauro, quienes fueron correligionarios del único partido hegemónico en la década de los 70 y 80, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el primero en Tabasco y el segundo en Veracruz.
Pero no fue hasta la separación de ambos personajes de las filas del PRI que décadas después se encontraron en la izquierda mexicana, AMLO en el desaparecido Partido de la Revolución Democrática (PRD)en el último tramo de los 90 y Dante Delgado en el partido Convergencia por la Democracia, hoy Movimiento Ciudadano (MC).
Los datos históricos informan que Dante Delgado renunció al PRI en 1995 para formar con viejos priistas como Luis Walton su propio partido, Convergencia, un apéndice del obradorismo que ideó desde la cárcel. Bajo su aval, a inicios de milenio Convergencia fue en alianza con la candidatura presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas y también con la aspiración a Jefe de Gobierno del entonces DF, Andrés Manuel López Obrador, a quien volvieron a apoyar en 2006 y en 2012, ya como Movimiento Ciudadano.
Desde entonces los planes de hacerse con el poder están vigentes, aunque hubo un impase (aparente ruptura) desde el 2015, ambos políticos tienen el colmillo suficiente para poder lograr sus planes y me atrevo a decir, que en Quintana Roo encontraron el punto de convergencia electoral rumbo al 2027, para ello idearon un plan que los dejaría bien parados a ambos.
Analistas, estrategas, hombres de estado y creadores de políticas públicas, AMLO y Dante ven en Quintana Roo una alternancia para buscar un candidato que esté fuera del oficialismo, pero no fuera de su control, sino al contrario, cobijado(a) por la sombra de estos personajes que históricamente han marcado la pauta política en el país y algunos estados.
Así que no es de extrañarse que el aún Director de Aduana del Gobierno de México, Rafael Marín Mollinedo, haya buscado a lo más representativo de MC en Quintana Roo, para tener “un acercamiento de amigos” y familiares diría yo, con el objetivo de buscar un partido alterno que le dé la candidatura a la gubernatura en el 2027; porque parece que en la alianza Morena-PT-PVEM no habrá lugar para él, pese a que es uno de los fundadores del Movimiento.
Debo decir, que dentro de Morena, existe un grupo abultado de militantes que irán con Rafael Marín Mollinedo, sea o no el abanderado de la alianza, lo que sí representaría una real alternancia en el próximo gobierno del estado de Quintana Roo. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, el Partido del Trabajo (PT) está en franca organización con miras al proceso electoral de 2027, porque ahora no solo solicitarán siglar en Lázaro Cárdenas para la presidencia municipal, sino que quieren Benito Juárez (Cancún) con el diputado Rubén Antonio Carrillo Buenfil; para ello designó a Hugo Alday Nieto como coordinador estatal de afiliaciones y a Jorge Marrón como coordinador de afiliación en el municipio de Benito Juárez. Al tiempo…




















