Opinión
Son 8 asesinatos registrados en 2024: 6 periodistas, una mujer entre ellos, y 2 locutores, además una desaparición forzada
“Comentario a Tiempo”
Por Teodoro Rentería Arróyave*
El siguientes es el COMUNICADO DEL GREMIO PRIODÍSTICO ORGANIZADO DE MÉXICO, cuyo título ilustra esta entrega y que reproducimos íntegro por su trascendencia intrínseca:
“México ocupa el tercer lugar mundial de homicidios de periodistas, después de 23 años de ocupar el deshonroso señalamiento de “el país más peligroso del mundo para ejercer el periodismo” sin embargo se mantiene en el Continente Americano. /En 2024 los crímenes contra las libertades de prensa y expresión bajaron en México en un 15.7 por ciento en relación con el año anterior y fue el año menos sangriento desde hace 18 años. /En total fueron 7 asesinatos ocurridos en 2024: 5 periodistas, una mujer entre ellos, y dos locutores. Tenemos que sumar el hallazgo del cadáver del colega guanajuatense Jaime Barrera Rodríguez desaparecido desde hacía 3 años y medio. /Con la desaparición de un voceador y el hallazgo del cadáver de un colega, siguen 28 desapariciones forzadas pendientes de aclaración.
Durante 2024 ocurrieron en México 7 asesinatos contra las libertades de prensa y expresión de los cuales fueron víctimas una compañera y 6 compañeros, agregamos uno más con el hallazgo del cadáver de un colega desaparecido hace más de 3 años y una desaparición de acuerdo con el Monitoreo Permanente de los Asesinatos y Desapariciones Forzadas de Periodistas y demás víctimas, registro altamente profesional del gremio organizado que conforman la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX; el Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE, y la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP-México.
De acuerdo con nuestro Monitoreo es de hacerse notar que en ese periodo bajó en un 15.7 por ciento los crímenes en comparación con el año anterior y fue el tercer año con menos asesinatos, 6 en la administración de expresidente, Andrés López Obrador y 1 en la actual de Claudia Sheinbaum Pardo.
También consignamos que continúan 28 desapariciones forzadas pendientes de aclaración. Todo lo anterior, reiteramos, se debe a la vergonzante impunidad prevaleciente.
México ahora ocupa el tercer lugar mundial de homicidios de periodistas, después de 23 años de ocupar el deshonroso señalamiento de “el país más peligroso del mundo para ejercer el periodismo” sin embargo se mantiene en el Continente Americano.
Nuestro Monitoreo es un registro actualizado y documentado de estos crímenes en contra de la sociedad mexicana en el siempre frustrado intento de quererle negar su derecho a la información veraz y oportuna, por ello a continuación damos a conocer la lista de nuestras víctimas fatales y las desapariciones forzadas con el numeral que les corresponde desde 1984 a la fecha:
REPORTE DE LOS ASESINATOS DE 2024
- 26 de abril de 2023. Roberto Carlos Figueroa Bustos. Periodista y productor morelense. Director y conductor del portal “Acá en el Show, la puritita verdad”. Fue secuestrado al salir de su domicilio en Cuernavaca en la mañana del 26, y no obstante que su esposa pagó el rescate, por la tarde fue hallado su cuerpo dentro de su vehículo en un camino de terracería en el municipio colindante Huitzilac en el poblado de Coajomulco. Figueroa era crítico de la administración del gobernador, Cuauhtémoc Blanco Bravo, así lo dio a conocer en su Comunicado la Asociación de Periodistas y Comunicadores de Morelos, APECOMOR.
- 4 de mayo de 2024. Samuel López Pérez, “Vampiro DJ”, locutor de la Radio Comunitaria de Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca, fue asesinado a balazos cuando llegaba a su casa en la madrugada de ese sábado 4 por sicarios que lo esperaban, hechos ocurridos en la calle principal de la Colonia Benito Juárez de esa comunidad.
- 7 de mayo de 2024. Martín Antonio Olivier Rodríguez, activista y locutor de radiodifusora comunitaria “La Que Más Suena” de Ajalpan, Puebla, fue asesinado en este municipio, su cuerpo fue hallado al lado del vehículo-taxi, que conducía para ayudarse económicamente, en un terreno de siembras perteneciente a la colonia San Antonio, sus familiares lo reportaron como desaparecido desde la noche del anterior luego de que participó en un mitin político de la junta auxiliar de Guadalupe Pantzingo. El cuerpo yacía con visibles huellas de violencia.
- 28 de junio de 2024. Víctor Alonso Culebro Morales, dirigía el portal de noticias “Realidades. Periodismo con verdad"” de San Cristóbal las Casas, Chiapas. Hijo de Mario Carlos Culebro Velasco, ex secretario general de Gobierno de ese Estado en la administración de Manuel Velasco Coello en el 2018. Su cuerpo fue hallado con las manos atadas, el rostro cubierto con cinta aislante, con varios impactos de bala y con evidentes signos de tortura, en una cuneta de la autopista Ocozocoautla-Arriaga, a la altura del kilómetro 28, en las inmediaciones del ejido Tierra y Libertad municipio de Jiquipilas.
- 4 agosto de 2024. Alejandro Alfredo Martínez Noguez. Villagrán, Guanajuato. Periodista independiente quien usaba el seudónimo de su plataforma noticiosa: “El Hijo del Llanero Solitito”. El reportero especializado en nota roja, fue a cubrir un accidente vial en el municipio de Villagrán, Guanajuato, desde donde trasmitió la información recabada para su plataforma, cuando regresaban a Celaya a bordo de una Patrulla cuyos tripulantes lo protegían, una camioneta se les emparejó y desde la misma se produjo el artero ataque armado; no obstante que los escoltas repelieron la agresión el reportero fue impactado por una bala en la cabeza, y los elementos policíacos también resultaron heridos. El escolta al volante llevó a los heridos al Hospital General de Celaya, en el trayecto por desgracia murió el periodista Martínez Noguez. Se informó, además que Alejandro Martínez contaba con protección por haber sido víctima de un atentado el 28 de noviembre pasado, los hechos ocurrieron ese lunes, poco antes de las 5:30 de la tarde en la colonia Valle Hermoso, en Celaya. En tal ocasión él mismo, a través de su página de Facebook, narró que dos sujetos, uno con chaleco negro, gorra y barba de candado intentó dispararle, pero el arma se “encasquilló”.
- 29 de agosto de 2024. Mauricio Cruz Solís de 25 años, director del portal informativo “Minuto x Minuto”, también conducía el noticiario “Enlace Informativo”, de la estación de radio “Uruapense-Radiorama”, fue asesinado en pleno centro del municipio de Uruapan, Michoacán, al término de una transmisión en vivo en la que entrevistó al alcalde Carlos Manzo, sobre el incendio ocurrido la madrugada del sábado que dejó cerca de 66 locales con pérdidas totales en el mercado Tariácuri, al parecer en venganza por que los locatarios se negaron al “cobro de piso”. Fue acribillado a unos metros del inmueble que alberga la Casa de la Cultura, cerca de la Pérgola Municipal, alrededor de las 22:00 horas de ese martes. En los últimos ocho años Mauricio Cruz se desempeñó como reportero de los diarios ABC de Michoacán y La Opinión de Michoacán, ambos con sede en Uruapan.
- 30 de octubre de 2024. Patricia Ramírez, “Paty Bunbury” reportera de espectáculos del periódico digital “Hechos”, en donde tenía aproximadamente 12 años trabajando en ese medio, fue asesinada a balazos en el interior de su negocio de comida en el Centro de la ciudad de Colima. La agresión ocurrió alrededor de las 14:00 horas de ese miércoles, en el negocio ubicado en la calle Gabino Barreda y Gómez Farías en la colonia La Atrevida, frente al edificio que albergaba al periódico Ecos de la Costa. Sobre la agresión, testigos señalaron a las autoridades que un sujeto ingresó al establecimiento de comida corrida y le disparó a la comunicadora a quemarropa. De inmediato el sicario huyó con rumbo desconocido, hasta ahora no se informa de detención alguna persona.
- 12 de junio de 2024. Víctor Manuel Jiménez Campos. Reportero independiente de deportes, desaparecido desde el 1 de noviembre de 2020 en Celaya, Guanajuato, su cadáver fue localizado el 12 de junio en el Pueblo de Villagrán del mismo estado. Llevaba 3 años y medio desaparecido.
DESAPARICIONES FORZADAS
- 17 de octubre de 2024. Sergio Cadenas Hernández de 53 años. Repartidor del diario “El Debate” fue secuestrado tras la agresión a la sede del rotativo.
RESUMEN
Durante la administración federal del presidente, Andrés Manuel López Obrador, suman 88 asesinatos que lastiman a la libertad de expresión: 66 periodistas; 7 locutores; 6 trabajadores de prensa; 5 familiares y 1 amigo de comunicadores, y 3 escoltas.
En lo que va de la administración de la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, 1 asesinato y 1 desaparición forzada.
De 2000 a la fecha, han ocurrido 326 asesinatos: 270 periodistas; 9 locutores; 16 trabajadores de la prensa; 16 familiares y 10 amigos de comunicadores; 2 civiles, y 3 escoltas.
En consecuencia, de 1983 a la fecha, de acuerdo con el Monitoreo Permanente de los Asesinatos y Desapariciones Forzadas de Periodistas, suman 392 asesinatos, de los cuales han sido víctimas: 332 periodistas; 9 locutores; 16 trabajadores de prensa; 19 familiares y 11 amigos de comunicadores; 2 civiles, y 3 escoltas.
Asimismo, son 28 las desapariciones forzadas pendientes de aclarar.
El Gremio Organizado: Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX; Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP-México, y su brazo académico, Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE, en sus comunicados correspondientes firmados por sus dirigentes, reitera en forma constante su demanda a las más altas autoridades del país para que terminen con esta vergonzosa impunidad en cuanto a los atentados a los informadores, y cumplan con las medidas cautelares para protegerlos, como lo ordenan las leyes correspondientes.
Nuestro concentrado es terrible y lamentable por todos conceptos, puesto que la imperante y vergonzosa impunidad es la que permite que los criminales, enemigos de las libertades de prensa y expresión, burlen a la justicia. Como se puede comprobar la lista lúgubre aumenta exponencialmente.
Redoblamos el reclamo de justicia y de que se implementen los mecanismos de protección a los periodistas, trabajadores de prensa, de sus familiares y amigos que también han sido victimados en hechos, inclusive directos, para amedrentar a los comunicadores. ¡YA BASTA! Es nuestro grito permanente.
También reiteramos el llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al Congreso de la Unión, a los gobernadores de las entidades federativas y a los congresos locales, para que atiendan a la brevedad la Agenda Legislativa Pendiente del Periodista, que consideramos es el mayor blindaje para los comunicadores y por su contenido es un instrumento integral para asegurar las libertades de prensa y expresión en nuestro México.
Los comunicados son signados por los dirigentes gremiales en turno. Por FAPERMEX: Dra. Eva Joaquina Guerrero Ríos y Dr. José Arturo Aguirre Bahena, presidenta del Consejo Directivoy presidente del Comité de Vigilancia, Honor y Justicia, respectivamente. Por CONALIPE: Mtro. Teodoro Raúl Rentería Villa, vicepresidente, y el autor: presidente de CONALIPE, presidente fundador y vitalicio honorario de FAPERMEX y secretario de Desarrollo Social de FELAP.
*Periodista y escritor; presidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; secretario de Desarrollo Social de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; presidente fundador y vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, miembro del Consejo Consultivo permanente del Club Primera Plana, Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional y Académico de Número de la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG. Agradeceré sus comentarios y críticas en teodororenteriaa@gmail.com Nos escuchamos en las frecuencias en toda la República de Libertas Radio. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.org y el portal: irradianoticias.com
EN LA OPINIÓN DE:
Más allá de la piel humana: una mirada psicológica al fenómeno therian
Conexión animal, la evolución de una identidad invisible más allá del cuerpo y lo humano.
Conciencia Saludablemente
Por: Psicol Alex Barrera**
En los últimos días ha crecido la visibilidad de personas que se identifican como therians, es decir, individuos que sienten una conexión profunda con un animal y que integran esa vivencia como parte importante de quiénes son. Este tema ha generado reacciones muy opuestas: desde la burla inmediata hasta la aceptación sin cuestionamientos. Como especialilsta en desarrollo y conducta humana, considero que ninguno de estos extremos ayuda a entender lo que realmente está pasando.
Empecemos por aclarar el termino, therianthropy proviene del griego y fue usado en el ámbito académico desde 1901 para describir transformaciones mitológicas humano-animal, Este uso del término aparece documentado desde principios del siglo XX en publicaciones como The Religious Systems of China de J.J.M. De Groot (1901). Su uso moderno como identidad surgió en comunidades en línea entre 1992 y 1994, fue en diciembre de 1994 cuando se propuso usar therianthropy como término general para describir esa identidad moderna. Popularizandose con mas fuerza en los ultimos años su versión corta “therian” para describir una identificación interna con animales.
Ahora es importante aclarar algo; en la mayoría de los casos, las personas que se identifican como therians no creen que su cuerpo sea literalmente el de un animal. Lo que describen es una experiencia interna: sienten que ciertos rasgos de un animal representan algo esencial de su personalidad o de su mundo emocional. Desde la psicología del desarrollo sabemos que, especialmente en la adolescencia, la identidad está en construcción. Es una etapa donde las personas prueban formas de definirse, buscan pertenecer y utilizan símbolos para explicarse a sí mismas.
Identificarse con un lobo, un gato o un perro puede ser una manera de expresar características propias —como independencia, sensibilidad o fortaleza— o incluso una forma de afrontar momentos difíciles. A veces, cuando alguien ha vivido rechazo, presión social o experiencias dolorosas, puede encontrar en una figura simbólica una sensación de protección o pertenencia. No toda forma de identificación simbólica es un problema de salud mental.
Dicho lo anterior, algunos seguidores de esta corriente han declarado, sentir una cola u otra parte animal como parte de su experiencia como “Therian”, refiriendose a ello como el síndrome del miembro fantasma, término clínico que se refiere a la experiencia en la que una persona que ha perdido una extremidad (por amputación o ausencia congénita) siente que esa parte del cuerpo todavía está presente. Puede percibir sensaciones como hormigueo, presión, movimiento e incluso dolor intenso en el miembro que ya no existe físicamente.Sin embargo, este fenómeno es una reacción neurológica que solo puede darse cuando el miembro pertenece a la figura humana y no a estructuras no humanas, pues en ese caso se estaría hablando de algún otro fenómeno disociativo.
Este tipo de declaraciones difundidas por medios de comunicacion y redes sociales ha hecho que muchas personas confundan o tergiversen el termino ¨Therian” llevando el simbolismo a la práctica de manera activa, es decir tomando actitudes del animal en cuestion domo es caminar en cuatro patas.
Es aquí donde se hace necesario hablar de los límites. Vivimos en sociedad y la convivencia funciona gracias a acuerdos compartidos sobre reglas y hechos concretos. Cuando una vivencia personal intenta trasladarse de manera literal al espacio público (por ejemplo, esperar ser tratado como un animal en contextos formales) surge una tensión comprensible. La vida social no puede organizarse únicamente en función de cómo cada persona se siente internamente.
Un aspecto clave de la madurez emocional es poder distinguir entre lo simbólico y lo literal. Puedo sentirme identificado con la fuerza de un león sin creer que biológicamente lo soy. Desde la psicología, lo que nos preocupa no es la originalidad de una identidad, sino si esta genera sufrimiento importante, aislamiento, conflictos constantes o dificultades para funcionar en la escuela, el trabajo o la vida diaria.
La pregunta no debería ser si alguien “está bien” o “está mal” por identificarse como therian. La pregunta relevante es: ¿esta identidad le ayuda a vivir mejor o le está causando problemas? ¿Puede diferenciar claramente entre su experiencia interna y la realidad compartida con los demás? Si la persona mantiene esa claridad y su vida cotidiana no se ve afectada de manera significativa, no necesariamente estamos ante un trastorno mental.
Al mismo tiempo, respetar a alguien no significa que toda vivencia deba convertirse en una obligación para los demás. La empatía implica escuchar y comprender, pero también mantener límites saludables que permitan la convivencia. Validar no es confirmar literalmente cada percepción; es reconocer que la experiencia tiene un significado para quien la vive.
En un espacio terapéutico, el trabajo no consistiría en ridiculizar ni en reforzar sin cuestionar la identidad, sino en explorar qué representa. ¿Qué está expresando esa conexión con un animal? ¿Qué necesidad emocional está intentando cubrir? ¿Hay algo que la persona esté tratando de proteger? Acompañar significa ayudar a ampliar la comprensión de uno mismo, fortalecer la autoestima y desarrollar herramientas para relacionarse mejor con el entorno.
También es importante considerar que las redes sociales pueden influir en la forma en que estas identidades se consolidan. Encontrar comunidades con intereses similares puede brindar apoyo y pertenencia, pero también puede reforzar ideas de manera rígida si no existe reflexión crítica. Por eso, el acompañamiento profesional puede ofrecer un espacio seguro para pensar, cuestionar y ordenar la experiencia.
Tratar de modificar violentamente un comportamiento sin ofrecer el acompañamiento adecuado, bajo la idea de que no tiene lógica, es esconder el síntoma sin preocuparse por el verdadero problema, que no va a desaparecer, sino que verá la luz de otra manera, y esa otra forma puede ser mucho más severa.
En conclusión, el fenómeno therian no debe abordarse ni con burla ni con aceptación automática. Desde una mirada psicológica responsable, el camino está en el equilibrio: respetar la vivencia personal, evaluar si existe malestar o dificultad en la vida diaria y mantener clara la diferencia entre identidad simbólica y realidad compartida. La tarea no es etiquetar ni juzgar, sino promover bienestar, claridad y una forma de identidad que permita vivir en armonía tanto con uno mismo como con los demás.
****Además de 10 años de experiencia como comunicólogo, ejerciendo el periodismo. Alex Barrera es también psicólogo por la UNAM con profundización en desarrollo humano.
Actualmente brinda terapia clínica con enfoque biopsicosocial.
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EN LA OPINIÓN DE:
El amor también se come: el vínculo secreto entre el nosotros y la comida
Porque no sólo compartimos platos: en cada comida compartida se tejen historias, afectos y vacíos que hablan de cómo amamos, cómo nos vinculamos y cómo aprendimos a sentirnos acompañados.
Conciencia Saludablemente
Por: Picol Alex Barrera
Hay algo profundamente simbólico en invitar a alguien a comer. Las primeras citas suelen ocurrir alrededor de una mesa, las reconciliaciones incluyen cenas especiales y las celebraciones importantes casi siempre se acompañan de platillos compartidos. Si lo observas con atención, gran parte de nuestras interacciones sociales —y especialmente las amorosas— están mediadas por la comida. No es casualidad. Comer juntos es una de las formas más antiguas de construir vínculo.
Desde la antropología sabemos que compartir alimentos fortalece la cohesión social y genera sensación de pertenencia. En términos psicológicos, la comida actúa como un ritual: crea un espacio de intimidad, sincroniza tiempos y favorece la conversación. Investigaciones en conducta social han mostrado que comer en compañía aumenta la percepción de cercanía y cooperación entre las personas. Cuando dos personas comparten la mesa, no sólo comparten nutrientes; comparten atención, miradas, historias.
En el contexto de las relaciones amorosas, la comida se convierte en lenguaje. Cocinar para alguien puede ser una forma de cuidado; aceptar lo que el otro prepara puede vivirse como validación. Muchas parejas construyen recuerdos afectivos ligados a sabores específicos: “nuestro café”, “nuestro restaurante”, “la receta de aniversario”. El amor se ritualiza en la experiencia sensorial.
Pero quiero explicarte algo más profundo: este vínculo entre amor y alimentación comienza mucho antes de la pareja. Desde el nacimiento, el acto de alimentar está asociado al afecto y la regulación emocional. La lactancia o la alimentación temprana no sólo cubren una necesidad biológica; también calman, organizan el sistema nervioso y generan apego. El cerebro aprende que comer está ligado a sentirse seguro. Por eso, en la vida adulta, la comida puede convertirse en un sustituto simbólico del afecto.
Aquí es donde la dimensión emocional entra con fuerza. Muchas veces, en las relaciones amorosas, la comida no sólo es encuentro, sino compensación. Después de una discusión, aparece el “vamos a cenar para arreglarlo”. Frente a la distancia emocional, surge el intento de reconectar a través de un detalle gastronómico. Y aunque estos gestos pueden ser genuinos y positivos, también pueden encubrir dinámicas más profundas.
La psicología ha estudiado cómo las emociones influyen en la conducta alimentaria. El llamado emotional eating describe el consumo de alimentos en respuesta a estados emocionales, más que a hambre fisiológica. En relaciones donde existen carencias afectivas, ansiedad o inseguridad, la comida puede funcionar como regulador sustituto. No es raro que algunas personas experimenten mayor consumo de alimentos altamente palatables[i] en momentos de conflicto o soledad.
Además, el estrés relacional activa respuestas fisiológicas. Cuando vivimos tensión en la pareja, aumenta el cortisol, hormona vinculada al estrés, lo que puede modificar el apetito y favorecer elecciones menos saludables. Es decir, los conflictos amorosos no sólo duelen emocionalmente; también impactan en la forma en que comemos y metabolizamos, ¿les suena el cliclé de comer helado cuando se sufre por amor?, aunque es un simbolismo acunado por la cultura pop, también es ciencia.
Existe otro fenómeno interesante: la sincronización de hábitos alimentarios en la pareja. Estudios muestran que, con el tiempo, las parejas tienden a adoptar patrones similares de alimentación y estilo de vida así lo demuestra el estudio realizado por Homish y que tituló “Influencia conyugal en los comportamientos generales de salud en una muestra comunitaria”. Esto puede ser protector cuando ambos construyen hábitos saludables, pero también puede amplificar conductas poco favorables si la relación gira en torno a excesos constantes o a una dinámica donde la comida es el principal canal de conexión.
Es importante que sepas que la comida no es el problema. El problema aparece cuando el alimento sustituye conversaciones necesarias, cuando el “te cocino” reemplaza el “te escucho”, o cuando la mesa se convierte en el único espacio de intimidad. El amor necesita diálogo emocional, no sólo rituales compartidos.
También ocurre lo contrario: relaciones donde la comida se vuelve campo de control. Comentarios constantes sobre el peso, la apariencia o lo que el otro come pueden dañar la autoestima y generar ansiedad alimentaria. La nutrición, en estos casos, deja de ser placer y se convierte en vigilancia. Y el amor, lejos de nutrir, comienza a desgastar.
Por eso, cuando hablo de que “el amor también se come”, no me refiero sólo al acto literal de compartir alimentos, sino a la manera en que las relaciones nos nutren o nos vacían emocionalmente. Una relación sana favorece hábitos más equilibrados, promueve el autocuidado y genera bienestar psicológico. Una relación crónicamente conflictiva puede alterar el sueño, el apetito y la salud general.
Aquí es donde la terapia psicológica adquiere un papel fundamental. En el espacio terapéutico se exploran los significados que cada persona ha construido alrededor de la comida y el afecto. Se identifican patrones aprendidos en la infancia, se trabaja la regulación emocional y se fortalecen habilidades de comunicación en pareja. Enfoques como la terapia cognitivo-conductual o la terapia centrada en emociones han mostrado eficacia tanto en la mejora de la dinámica relacional como en la reducción de conductas alimentarias desreguladas.
La terapia también ayuda a diferenciar: ¿estoy comiendo porque tengo hambre o porque me siento solo? ¿Estoy ofreciendo comida como gesto amoroso o evitando una conversación incómoda? Estas preguntas no buscan culpar, sino generar conciencia, y si el apoyo para encontrar las respuestas se hace necesario pues al ser practicas normales dentro de nuestra sociedad, es difícil identificar y sobre todo aceptar que quizá no te estoy alimentando por amor, sino para llenar vacíos que muchas veces están en nosotros, pero que no podemos identificar si no es con la ayuda de algún especialista.
Nos mintieron, nos dijeron que la abundancia alimentaria refleja el éxito, nos dijeron que “Barriga llena, corazón contento” y que “Al hombre se le conquista por el estómago”, pues no, porque no todos los vacíos se llenan con comida, una mesa llena de comida no siempre significa éxito, con la barriga llena el corazón no se repara, por el contrario, puede descomponerse más y no, por supuesto no, la comida no es el factor determinante para que alguien te ame.
Dicho lo anterior quiero dejarte con esta reflexión: compartir la mesa puede ser uno de los actos más bellos del vínculo humano. Cocinar juntos, descubrir sabores y celebrar alrededor de la comida fortalece la intimidad. Pero el amor no puede sostenerse únicamente con cenas especiales. Necesita escucha, validación, límites y cuidado mutuo.
Sí, el amor también se come, pero sobre todo, el amor verdadero nutre. Y cuando aprendemos a distinguir entre hambre emocional y necesidad afectiva, comenzamos a construir relaciones que alimentan el cuerpo sin dejar de cuidar el corazón.
[i] Alimentos palatables: productos diseñados o percibidos como altamente agradables al gusto por su combinación de azúcar, grasa y/o sal, junto con características sensoriales como textura y aroma. Estas propiedades estimulan el sistema de recompensa cerebral, aumentando el placer y la probabilidad de consumo repetido, más allá de las necesidades energéticas.
**Además de 10 años de experiencia como comunicólogo, ejerciendo el periodismo. Alex Barrera es también psicólogo por la UNAM con profundización en desarrollo humano.
Actualmente brinda terapia clínica con enfoque Biopsicosocial.
Si le interesa el tema se recomienda la lectura de…
Cuando la comida sustituye al amor: La Relacion Entre las Carencias Afectivas y Nuestra Actitud Ante la Comida de Geneen Roth (2016). Editorial Urano.
Este texto aborda la relación entre alimentación, emociones y vínculo afectivo desde una perspectiva psicológica accesible para público general.
Si deseas contactar al especialista o necesitas ayuda terapéutica puedes comunicarte vía Whats App
Te interesan los temas de desarrollo humano y bienestar intégrate a https://bit.ly/Kumaneko-SaludyBienestar es Gratis.



















