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Detectan presencia de 10 felinos salvajes en Cancún
CANCÚN, 4 DE ENERO DE 2020.- Cinco jaguares y cinco ocelotes, especies en peligro de extinción, fueron hallados en una zona selvática de Cancún, Quintana Roo, informó este viernes Marco Lazcano Barrero, director de la asociación civil Reserva Ecológica El Edén.
Los felinos salvajes fueron detectados durante un año de trabajos por parte de la asociación civil, en conjunto con el hotel Moon Palace y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), refirió Lazcano.

Fue en enero de 2019 cuando la organización civil comenzó a instalar cámaras sensibles al movimiento -sistema conocido como fototrampeo– en puntos estratégicos del Área de Protección de Flora y Fauna Manglares de Nichupté y sus alrededores, en el norte de Cancún.
Con las fotos obtenidas durante 2019 se pudieron identificar los 10 felinos salvajes, detalló.
Este proyecto, narró Lazcano, comenzó luego de que Moon Palace consiguiera fotografiar en octubre de 2018 un jaguar dentro de una reserva privada de selvas y manglares aledaña al hotel, la cual se extiende por 350 hectáreas.

A partir de entonces, el hotel contactó a la asociación civil para que realizara un monitoreo de felinos en esta reserva privada y en la colindante Área de Protección de Flora y Fauna Manglares de Nichupté.
El biólogo destacó la importancia de la región para la conservación del jaguar, pues el estado suroriental de Quintana Roo alberga al 20 por ciento de los ejemplares de esta especie en México. Por ello, llamó a la conservación de dicha área natural y demás zonas selváticas de la entidad.
El proyecto tuvo un costo de cerca de 550 mil pesos (unos 29 mil dólares), de los que el hotel Moon Palace aportó 80 por ciento y la Conanp el 20 por ciento restante, indicó Lazcano.
Estos felinos salvajes habitan una área que está dividida por dos largas avenidas: una zanja la selva y atraviesa de norte a sur todo el estado, y la segunda conecta el centro de Cancún con la zona hotelera de la cuidad.
Cancún, junto con algunos puntos de Playa del Carmen, Tulum y Puerto Morelos, son las zonas donde más jaguares son atropellados en el país, aseguró el también secretario de la Alianza Nacional para la Conservación del Jaguar.

Para garantizar la supervivencia de estas especies en peligro de extinción y facilitar su tránsito, Lazcano exhortó a construir pasos de fauna en puntos estratégicos, como en los Manglares de Nichupté y cerca del Aeropuerto Internacional de Cancún, a fin de configurar un corredor biológico que iría del norte de la Península de Yucatán hasta el centro y el sur de Quintana Roo.
Lazcano ve con buenos ojos el proyecto del Tren Maya, que de acuerdo con el gobierno federal incluirá pasos de fauna pensados para jaguares y demás especies salvajes. “Es una buena oportunidad para construir los tan necesarios pasos de fauna”, expresó.
Los jaguares hembras pueden desarrollar su vida en unos nueve kilómetros cuadrados, pero no ocurre lo mismo con los machos. Lazcano ha documentado el comportamiento de un jaguar macho adulto que transitó por una superficie de más de mil kilómetros cuadrados.
No construir los pasos de fauna, alertó el experto, podría poner en peligro a estas y otras especies que necesitan recorrer largos trayectos, pero que son limitados por avenidas y desarrollos urbanos.
Con información de EFE
EN LA OPINIÓN DE:
DESDE MI RECLUSIÓN (TERCERA PARTE)
“MEMORIAS DE UN EMPRESARIO”
POR: EL VIEJO
*Años de desfalco, pandemia y huracanes, el principio del fin
*Contabilidad fraudulenta nos engañó a todos, menos al SAT
Tarde descubrió “El viejo” que había sido víctima del engaño de su administradora Leontina confabulada con el contador de su empresa. Nunca lo hubiera descubierto a no ser por el apoyo de un contador externo que le hizo ver que los registros financieros habían sido manipulados dando una imagen falsa de la realidad: le ocultaron pérdidas, evadieron impuestos y saquearon sus fondos.
Tras el derrumbe de las Torres Gemelas y sus efectos en la industria hotelera de Cancún y de otras partes del país quedó al descubierto la vulnerabilidad de mi empresa. No éramos capaces de hacer frente a esta contingencia. No me explicaba el por qué si en el papel aparecía como una empresa sana, en la práctica no había dinero para nada. Entonces me culpé de mi descuido y de la sobrada confianza que tuve en mi administradora y mi contador: desde hacía mucho tiempo me estaban mintiendo.
Con esa preocupación y sin comprender la magnitud del desfalco acudí a la Ciudad de México, ahí me encontré con mi hermano Elías a quien le confié parte de mi gran preocupación. Agobiado por esa situación me presentó a su amigo Toño, un contador público con vasta experiencia en el tema, quien contagiado por mi preocupación accedió a viajar de inmediato a Cancún.
Al día siguiente, con diferencia de una hora y en vuelos diferentes llegamos a Cancún. Él llegó a las 9:00 y yo a las 10:00, me esperó en el Aeropuerto y de ahí nos trasladamos a la oficina. Sin perder tiempo solicitó la contabilidad a su nervioso colega y se dispuso a revisar. No pasó mucho tiempo, dos horas si acaso, cuando Toño pidió hablar conmigo.
-“Don José -me dijo- esto está muy mal: su administradora Leontina en confabulación con su contador, Jonás, llevan mucho tiempo defraudando a su empresa”. Para mí fue un golpe terrible. A estas dos personas de la tercera edad les había dado toda mi confianza y así me pagaban. Y nuevamente volví a equivocarme: no tuve el coraje para demandarlos. Tal vez por su edad y por el aprecio que les tenía decidí pedirles solo su renuncia.
Para el contador Toño, más que el fraude cometido por esas dos malas personas, lo peor del caso fue la forma en que habían manejado la Contabilidad desde hacía varios años y se tenía que rehacer. Sin embargo, nunca se pudo corregir y aunado a eso vino el huracán Wilma, en el 2005 y la Pandemia de gripe A-H1N1, en el 2009, hasta desembocar en el problema que hoy me tiene bajo proceso en la cárcel por no poder pagar impuestos.
A partir de la caída de las Torres Gemelas, el huracán Wilma y la pandemia de Gripe A-H1N1 mi empresa resintió graves efectos por el desplome de la ocupación hotelera a niveles nunca vistos, razón por la cual muchos de nuestros clientes nos dejaron de pagar, incrementando de manera significativa la cartera vencida; en tanto, algunas de nuestras ventas se tornaron incobrables, mientras que nuestras deudas con proveedores se fueron incrementando alarmantemente por los recargos.
Ante el sombrío panorama y con el afán de que nuestra empresa se recuperara, con el apoyo de los suegros de mi socio y míos, decidimos aceptarles que fueran avales para obtener un préstamo. A ellos no les importó arriesgar su patrimonio, que para nosotros fue un gran compromiso y responsabilidad. Con el crédito obtenido pudimos pagar parte de los impuestos, dar un abono a proveedores y otra parte para el pago de la nómina.
Sin embargo, el crédito con apoyo de nuestros suegros fue solo un paliativo que nos quitó un poco de presión, pero no fue solución. Al paso de los días, quincenas y meses, la situación de nuestra empresa se complicaba cada vez más sin importar los resultados de nuestro trabajo. Las pocas ventas que logramos nos daban pequeños respiros, pero la cartera vencida seguía aumentando mientras los hoteleros nos forzaban a aceptar cubrir sus deudas a 90 y 120 días, pero eso no era garantía de pago. Si presionábamos, simplemente cambiaban de proveedor. (Continuará Cuarta parte)
EN LA OPINIÓN DE:
LA PREVISIBLE RECESION TURISTICA
“El Minotauro”
Por Nicolás Durán de la Sierra
La escalada belicista del gobierno de Estados Unidos no sólo se reciente fuera de sus fronteras, sino también en su propio país, como lo muestran con gran crudeza los atropellos a los derechos civiles en Nebraska; no es el único estado afectado por andanada de la Casa Blanca, pero sí el que más cuota de sangre ha pagado. La crisis interna es evidente y la destitución de Donald Trump se hace cada vez más posible.
Mas aún, de entre los analistas políticos de aquel país, comenzando por los del consejo editorial del New York Times, su salida está próxima. El prestigioso diario, en abono a tal posibilidad, recién publicó en portada que el año pasado, “por corrupción”, el presidente se había embolsado, al menos, mil 408 millones de dólares. En pocas palabras, no sólo los mata, sino además los roba.
En este ámbito de crispación tanto dentro como afuera, la agresión a Venezuela, las amenazas militares a Irán y Groenlandia, y hasta México y la “guerra comercial” con Europa, el turismo doméstico y externo ha disminuido a niveles parecidos a los de los años del Covid 19, según el Departamento de Comercio de Estados Unidos, el que se encarga de la gestión de esta industria.
En el detallado análisis del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, por la política exterior restrictiva de ese país, en el 2025 Estados Unidos dejó de percibir unos 12 mil 500 millones sólo en el rubro de entradas y salidas, y todo hace prever que en este año la tendencia a la baja será mayor. Por ejemplo, el turismo canadiense hacia su vecino del sur disminuyó más del 22 por ciento.
Sin siquiera considerar la posibilidad de una incursión del gobierno de Donald Trump a México, funesta para ambas economías, pero un psicópata es impredecible; sin considerar tal, analistas de aquel país prevén que, si no se relaja la crisis interna, el turismo norteamericano seguirá a la baja y ello se reflejará en nuestro país, su principal socio comercial hasta el momento.
El dilema no es si se va o no Trump, lo que por hecho se da, sino cuándo.



















