Internacional
Macron responde a protestas con aumento a salario mínimo de 100 euros
francia, 10 de diciembre.- El presidente francés, Emmanuel Macron, prometió este lunes recortar los impuestos para los jubilados y aumentar el salario mínimo en 100 euros para enero, pero se negó a restablecer un impuesto a la riqueza, en respuesta a una ola de protestas que ha desafiado su autoridad.
Actualmente, el salario mínimo en Francia es de mil 498 euros.
En su primer discurso a la nación tras dos semanas de las peores manifestaciones en el país en años, Macron buscó restablecer la calma después de las acusaciones de que sus métodos y políticas económicas están fracturando a Francia.
“Queremos una Francia donde uno pueda vivir con dignidad a través del trabajo y en esto hemos avanzado demasiado lento”, afirmó Macron. “Le pido al Gobierno y al Parlamento hacer lo que es necesario”.
Macron se enfrenta a una enorme presión en las calles por parte de los llamados ‘chalecos amarillos’ para aumentar más los recortes de impuestos y los costos de la seguridad social con el fin de aumentar el poder adquisitivo de los hogares, conteniendo al mismo tiempo el déficit presupuestario de Francia por debajo del límite de la Unión Europea.
Llamadas así por los chalecos de seguridad fluorescentes que deben llevar los automovilistas franceses, las protestas del ‘chaleco amarillo’ surgieron el 17 de noviembre, cuando casi 300 mil manifestantes en todo el país salieron a las calles para denunciar los altos costos de vida y las reformas económicas de Macron.
Los manifestantes dicen que las reformas benefician a los ricos y no hacen nada para ayudar a los pobres. El Gobierno canceló esta semana un aumento planificado de los impuestos sobre la gasolina y el diesel en un intento por desactivar la situación.
Macron afirmó que las personas que obtienen el salario mínimo verán un incremento de 100 euros al mes desde 2019 sin costos extras para los empleadores. Los pensionados que ganan menos de 2 mil euros verían la eliminación de un reciente aumento en los impuestos a la seguridad social.
Pero también dijo que mantendría su agenda de reformas y rechazó reinstalar un impuesto a la riqueza.
“Responderemos a la urgencia económica y social con medidas sólidas, reduciendo los impuestos más rápidamente, manteniendo nuestros gastos bajo control, pero no con un giro en U”, destacó el mandatario.
Más temprano, el Banco Central francés señaló que la situación que vive Francia desacelerará el crecimiento hasta casi estancarlo en el último trimestre, complicando la tarea del presidente a la hora de encontrar concesiones que aplaquen el movimiento de los ‘chalecos amarillos’.
El Banco de Francia pronosticó este lunes que la segunda economía de la zona euro tendrá un crecimiento de solo el 0.2 por ciento en el último trimestre respecto a los tres meses anteriores, una caída del 0.4 por ciento frente a su estimación previa.
El ministro de Finanzas, Bruno Le Maire, declinó ofrecer una estimación del crecimiento para 2018, pero pronosticó que la protesta a nivel nacional restará 0.1 por ciento a la producción nacional. Su “número dos” señaló que la proyección de crecimiento se situará “más cerca del 1.5 por ciento”.
La desaceleración es una “realidad para nuestros emprendedores y empresarios, es la realidad para aquellos cuyas tiendas han sido destrozadas y saqueadas de la manera más violenta”, dijo Le Maire a la cadena de radio RTL. “Y es una realidad también para nuestros inversores extranjeros”.
En una señal de que ha aumentado la percepción de riesgo en la tenencia de deuda francesa, los rendimientos de los bonos soberanos de este país se incrementaban este lunes, elevando el diferencial de los papeles a 10 años frente al equivalente alemán a su máximo desde mayo, alrededor de 46 puntos básicos.
En la Bolsa de París, el operador aeroportuario ADP cedía 0.1 por ciento, mientras que los minoristas Carrefour , Casino y FNAC Darty perdían entre 1 y 1.6 por ciento. La compañía hotelera Accor llegó a caer un 0.7 por ciento, aunque luego recortaba pérdidas.
Fuene El Sol de México
Internacional
REACCIONES INTERNACIONALES ANTE EL JUICIO A MADURO SACUDEN EL TABLERO GEOPOLÍTICO
La apertura del juicio internacional contra Nicolás Maduro ha desencadenado una ola de reacciones diplomáticas, políticas y mediáticas en distintas regiones del mundo, evidenciando el profundo impacto que este proceso tiene sobre el equilibrio geopolítico y las relaciones multilaterales. Mientras organismos internacionales destacan la relevancia histórica del caso, gobiernos aliados y críticos del mandatario venezolano han emitido posturas que reflejan tensiones acumuladas durante más de una década.
En Europa, varias cancillerías han subrayado la importancia de que el proceso judicial avance con independencia, transparencia y apego al derecho internacional. Diversos gobiernos europeos consideran que el juicio podría marcar un precedente significativo en materia de responsabilidad estatal y derechos humanos. Analistas del continente señalan que la Unión Europea observa el caso con especial atención, dado su papel en los últimos años como mediador en las negociaciones políticas venezolanas.
En América Latina, las reacciones han sido particularmente intensas. Países que han mantenido una postura crítica hacia el gobierno venezolano han respaldado la apertura del juicio, argumentando que representa una oportunidad para esclarecer denuncias históricas y fortalecer la institucionalidad regional. Por otro lado, naciones que han sido aliadas políticas de Caracas han manifestado preocupación por lo que consideran una posible “instrumentalización judicial” con implicaciones geopolíticas. Esta división vuelve a poner en evidencia la fragmentación ideológica del continente.
Estados Unidos, por su parte, ha reiterado que seguirá de cerca el proceso y ha insistido en la necesidad de que se garantice justicia para las víctimas. Voceros estadounidenses han señalado que el juicio podría influir en futuras decisiones diplomáticas y económicas relacionadas con Venezuela.
En organismos multilaterales, la discusión también ha escalado. Expertos en derecho internacional han destacado que el caso podría redefinir los límites de la jurisdicción internacional en situaciones donde se alegan violaciones sistemáticas. Asimismo, organizaciones de derechos humanos han celebrado el avance del proceso, considerándolo un paso clave para la rendición de cuentas.
Mientras tanto, en Venezuela, el juicio ha generado reacciones encontradas. Sectores opositores lo ven como un avance hacia la justicia internacional, mientras que el oficialismo lo denuncia como un ataque político. La población, en medio de la incertidumbre, observa con atención un proceso que podría tener repercusiones directas en el futuro político y económico del país.
El juicio a Maduro no solo se desarrolla en tribunales, sino también en el escenario global, donde cada declaración, postura y análisis refleja la complejidad de un caso que trasciende fronteras y redefine alianzas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias

Internacional
NICOLÁS MADURO SE DECLARA INOCENTE ANTE NUEVAS ACUSACIONES INTERNACIONALES
En un mensaje que ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y diplomáticos, el presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente frente a las recientes acusaciones internacionales que lo señalan por presuntas violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción dentro de su administración. La declaración, emitida durante una transmisión oficial desde Caracas, fue presentada como una respuesta directa a los señalamientos de organismos multilaterales y gobiernos extranjeros que han intensificado su presión en las últimas semanas.
Maduro afirmó que las acusaciones forman parte de lo que describió como “una campaña sistemática de desestabilización” en su contra, impulsada —según él— por intereses externos que buscan interferir en la soberanía venezolana. “No he cometido ningún delito. Soy inocente y víctima de una persecución política internacional”, expresó con firmeza, asegurando que su gobierno ha actuado “en estricto apego a la ley y a la defensa del pueblo”.
La declaración ocurre en un contexto de creciente tensión diplomática. Diversos informes internacionales han documentado denuncias de represión, detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión en Venezuela. Aunque el gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente estos reportes, la presión internacional ha aumentado, especialmente tras nuevas investigaciones que apuntan a altos funcionarios del Estado.
Analistas políticos señalan que la postura de Maduro busca reforzar su legitimidad interna y proyectar una imagen de estabilidad frente a la comunidad internacional. Sin embargo, opositores venezolanos y organizaciones de derechos humanos han cuestionado la veracidad de sus afirmaciones, insistiendo en que las denuncias están respaldadas por testimonios, documentos y observaciones independientes.
Mientras tanto, gobiernos de la región observan con cautela el desarrollo de los acontecimientos. Algunos han pedido una investigación imparcial, mientras otros han reiterado su apoyo al gobierno venezolano, subrayando la importancia de evitar intervenciones externas que puedan agravar la crisis política y social del país.
La declaración de inocencia de Maduro abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Venezuela y la comunidad internacional. En los próximos días se espera que organismos multilaterales emitan nuevas posturas, mientras la oposición venezolana prepara pronunciamientos adicionales. El escenario político continúa en tensión, y la atención global permanece fija en Caracas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias




















