EN LA OPINIÓN DE:
LAS RAZONES DE LA SECTUR PARA INTERVENIR EN TULUM
“Caminos del Mayab”
Por Martín G. Iglesias
Desde hace semanas, autoridades locales, funcionarios estatales, líderes, sectores, empresarios, periodistas, opinólogos y hasta los que no viven en el destino, han opinado sobre la llamada “crisis de Tulum”, donde la mayoría coincide que es una campaña negra en contra del “noveno municipio”; quizá por tener una visión corta y echar mano de culpar a otros de lo que uno mismo provoca.
Por qué lo digo, porque la misma titular de la Secretaría de Turismo (Sectur) Josefina Rodríguez Zamora, reveló que esta “crisis” viene de tiempo atrás: Escuchamos sus necesidades (de Tulum), que no son recientes; así que, en próximas semanas, como anunció la Presidenta (Claudia Sheinbaum Pardo), estaremos informando sobre los resultados de esta visita (sic).
Además, esta visita del Gobierno Federal para conocer de primera mano las causas, motivos, razón o circunstancias por la que atraviesa Tulum, se da en el marco de la temperada alta de fin de año, no solo para el municipio, sino para todo Quintana Roo; que, si no se buscan las estrategias para abatir la crisis, puede “contagiar” a los demás integrantes de la Riviera Maya, que incluye desde Puerto Morelos hasta las costas de Felipe Carrillo Puerto.
Leamos entre líneas. “El objetivo es analizar integralmente la situación actual”, al referirse a que el análisis de la crisis de Tulum a través de la Sectur implica que tomarán en cuenta factores que tienen que ver con la regulación de precios, asunto que le turnaron a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para que haga el barrido en los negocios prestadores de servicios turísticos, esto incluye el precio del transporte público en la modalidad de taxis. Además de la conectividad aérea, terrestre (incluido el Tren Maya) y marítima; también el impacto al medio ambiente de los desarrollos que se construyen en el destino.
“Definir acciones inmediatas, así como estrategias de corto y largo plazo que fortalezcan el flujo de turistas nacionales y extranjeros”. Dentro de las acciones inmediatas está lanzar una campaña nacional e internacional sobre las ventajas que tiene visitar Tulum, lo harán desde las embajadas en cada país, principalmente en Estados Unidos y Europa, que son los mayores emisores de turismo hacia el destino; aunado a ello, junto con los prestadores de servicios turísticos realizarán paquetes que le permitan al usuario ahorrar en la compra de los mismo.
“Implementar mecanismos que consoliden la sostenibilidad del destino y respondan a las necesidades del sector”. Este aspecto, tiene que ver con la arribazón del sargazo a las playas de Tulum, que en lo que va del año superó por mucho a la que se tenía registrada en el 2022, como una de las más abundante. Un factor más será el tratamiento de las aguas negras en la zona hotelera; la recolecta, transportación y disposición final de los residuos sólidos urbanos; además de la infraestructura para el tratamiento de aguas residuales.
Todas estas acciones serán realizadas por los tres niveles de gobierno, tuteladas por la Federación, donde no solo está incluida la Sectur, sino también la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y todas sus dependencias; la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transporte (Sict), la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Guardia Nacional, la Profeco y hasta el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías.
Todo ello con el objetivo de mantener a Tulum como un destino de clase mundial, abierto a todos, respetuoso de su patrimonio natural y cultural y, comprometido con la inclusión, la seguridad y la sostenibilidad. Al tiempo…
SASCAB
Por cierto, algunos funcionarios del gabinete Estatal, diputados locales, presidentes municipales y hasta regidores, están más preocupados por lo que les deparará su futuro político en el 2027, que las funciones que deben cumplir en el presente, al grado tal, que tienen en segundo plano el trabajo por el que cobran.
Ya andan en campañas anticipadas; las muestras, están en las redes sociales midiéndose en cuanto a las preferencias de unos sobre otros; caminan en comunidades promoviendo su imagen o hasta hacen el ridículo con la finalidad de que los volteen a ver. Ahí se las dejo…


EN LA OPINIÓN DE:
La cuesta de enero: finanzas, consumo y estrés emocional
El peso psicológico del dinero: enero, cobra la factura de diciembre con estrés emocional
Conciencia Saludablemente
Psicol. Alex Barrera**
Enero suele llegar con una resaca silenciosa. No sólo termina el periodo festivo; también aparecen los estados de cuenta, las deudas acumuladas y una sensación difusa de preocupación que muchos describen como “nervios”, pero que en realidad es ansiedad financiera.
Como profesional de la salud mental, he visto cómo este mes concentra un malestar particular: el cuerpo vuelve a la rutina, pero la mente queda atrapada entre obligaciones económicas y una percepción de escasez que no siempre se nombra, pero se siente.
El estrés financiero se define como la respuesta emocional y cognitiva ante la percepción de no contar con recursos suficientes para cubrir las demandas económicas actuales o futuras. No se trata solo de falta real de dinero, sino de la interpretación que hacemos de nuestra situación financiera. Esta percepción activa en el cerebro los mismos circuitos que otras amenazas: el sistema de alerta se enciende, aumenta el cortisol y se reduce la capacidad para planear, concentrarse y tomar decisiones con calma.
Diversos estudios han documentado que los problemas económicos se asocian de forma consistente con síntomas de ansiedad, depresión, irritabilidad e insomnio. Una revisión publicada en The Lancet Psychiatry señala que la inseguridad financiera incrementa significativamente el riesgo de trastorno mentales comunes, incluso en personas sin antecedentes previos. En enero, este fenómeno se intensifica porque coincide con pagos diferidos, créditos adquiridos en diciembre y el regreso a exigencias laborales y familiares. Que en contraste con el descanso que se tuvo por las fiestas, resulta especialmente avasallador debido al súbito cambio.
Desde la neurociencia, el fenómeno es comprensible. La preocupación constante por el dinero mantiene al cerebro en un estado de hipervigilancia. Investigaciones en psicología cognitiva muestran que la escasez —real o percibida— consume recursos mentales, reduciendo la memoria de trabajo y la flexibilidad cognitiva (Mullainathan & Shafir, 2013). En otras palabras, cuando la mente está ocupada “sobreviviendo”, le queda poco espacio para pensar con claridad, lo que a su vez puede llevar a decisiones financieras impulsivas que perpetúan el problema.
Este círculo vicioso tiene un impacto emocional profundo. Las personas suelen experimentar culpa por “no haber previsto”, vergüenza por endeudarse o miedo constante al futuro. Estos afectos no son triviales: la evidencia sugiere que la vergüenza financiera se asocia con evitación, aislamiento social y menor búsqueda de ayuda, tanto económica como psicológica. Así, el estrés financiero no solo afecta al individuo, sino que deteriora relaciones familiares, dinámicas de pareja y el clima emocional del hogar.
Enero también pone en evidencia una narrativa cultural dañina: la idea de que los problemas económicos son exclusivamente resultado de fallas personales. Desde la psicología social sabemos que esta creencia incrementa el malestar, porque internaliza un problema estructural y lo convierte en una identidad: “soy irresponsable”, “no sirvo para administrar”. Estudios sobre estigmatización económica muestran que esta autoatribución negativa se asocia con mayores niveles de depresión y menor autoestima .
No es casual que el estrés financiero esté relacionado con conductas de riesgo para la salud. Investigaciones han encontrado asociaciones entre presión económica y aumento en consumo de alcohol, trastornos del sueño y síntomas psicosomáticos. El cuerpo, una vez más, expresa lo que la mente intenta contener.
Cuando los pensamientos negativos constantes invaden nuestra vida es imposible no caer en conductas poco favorables ya que disminuye la serotonina por lo que el cerebro busca una compensación, además dejamos de dormir por ejemplo lo cual nubla nuestra claridad y nos deja a la deriva para adoptar comportamientos que no parecen alineados a las dificultades, por ejemplo, comer de más, realizar compras innecesarias, episodios de ansiedad o psicóticos, así como cuadros de estrés crónico. Físicamente pueden presentarse, dolores de cabeza, migrañas, dolores de espalda entre otros.
En algunos casos incluso hay una mayor irritabilidad por lo que algunas personas se tornan especialmente violentas o suelen tener mal humor, lo cual afecta sus relaciones personales, o provoca situaciones que empeoran la situación como la pérdida del empleo o el aislamiento social.
Frente a este panorama, es importante decir algo con claridad: sentirse ansioso en enero es una respuesta humana ante la incertidumbre. Sin embargo, cuando esta ansiedad se vuelve constante, paralizante o empieza a interferir con la vida diaria, es una señal de que necesita atención. La psicología ofrece herramientas para intervenir en este punto crítico.
La terapia psicológica ayuda, en primer lugar, a diferenciar entre el problema real y la catástrofe anticipada. A través de enfoques como la terapia cognitivo-conductual, se trabaja la identificación de pensamientos automáticos asociados al dinero: “nunca saldré de esto”, “todo va a empeorar”, y se desarrollan estrategias para regular la ansiedad y recuperar una sensación de control . Además, el espacio terapéutico permite abordar emociones como la culpa y la vergüenza, que suelen ser el núcleo más doloroso del estrés financiero.
En muchos casos el acompañamiento profesional reduce significativamente los síntomas de ansiedad y depresión asociados a problemas económicos, incluso cuando la situación financiera objetiva no cambia de inmediato, mejorar la salud mental no requiere primero “arreglar” el dinero; muchas veces, es al revés
Enero, entonces, puede convertirse en algo más que un mes difícil. Puede ser un punto de inflexión para revisar la relación que tenemos con el dinero y con nosotros mismos. Entender que el estrés financiero es un fenómeno psicológico y social, no un fracaso individual, abre la puerta al autocuidado y a la búsqueda de ayuda. Porque cuidar la salud mental también es una forma de ordenar la vida económica: con mayor claridad, menos miedo y decisiones más conscientes.
Documentos de interés:
Frasquilho, D., Matos, M. G., Salonna, F., Guerreiro, D., Storti, C. C., Gaspar, T., & Caldas-de-Almeida, J. M. (2016). Mental health outcomes in times of economic recession: A systematic literature review. The Lancet Psychiatry, 3(7), 666–676. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(16)30059-1
Fitch, C., Hamilton, S., Bassett, P., & Davey, R. (2011). The relationship between personal debt and mental health: A systematic review. Mental Health Review Journal, 16(4), 153–166. https://doi.org/10.1108/13619321111202313
Hofmann, S. G., Asnaani, A., Vonk, I. J., Sawyer, A. T., & Fang, A. (2012). The efficacy of cognitive behavioral therapy: A review of meta-analyses. Cognitive Therapy and Research, 36(5), 427–440. https://doi.org/10.1007/s10608-012-9476-1
Mullainathan, S., & Shafir, E. (2013). Scarcity: Why having too little means so much. Times Books.
Richardson, T., Elliott, P., & Roberts, R. (2013). The relationship between personal unsecured debt and mental and physical health: A systematic review and meta-analysis. Clinical Psychology Review, 33(8), 1148–1162. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2013.08.009
**Además de 10 años de experiencia como comunicólogo, ejerciendo el periodismo. Alex Barrera es también psicólogo por la UNAM con profundización en desarrollo.
Actualmente brinda terapia clínica con enfoque Biopsicosocial.
Si deseas contactar al especialista o necesitas ayuda terapéutica puedes comunicarte directamente por:
Te interesan los temas de desarrollo humano y bienestar intégrate ahttps://bit.ly/Kumaneko-SaludyBienestar es Gratis.
EN LA OPINIÓN DE:
EL ESTADO MAS CARO PARA INVERTIR: IMEF
“La Última Palabra”
Por: Jorge A. Martínez Lugo.
El director del IMEF-Quintana Roo, Neguib Simón Farah, reveló que invertir en Quintana Roo es de 2% a 3% más caro por motivos fiscales federales y estatales, en el Foro Perspectivas Turísticas 2026 de la Universidad Anáhuac Cancún.
Mientras un empresario gana el 13%, los gobiernos federal y estatal se llevan hasta 25% de la inversión, sostuvo el pasado viernes 16 de enero.
En su exposición durante la octava edición de la Conferencia Perspectivas Turísticas 2026, organizada cada año, el director en Quintana Roo del Instituto Mexicano de ejecutivos de Finanzas (IMEF), Neguib Simón Farah, sostuvo que la entidad del Caribe mexicano es la más cara para invertir fiscalmente hablando.
Precisó que la diferencia es de 2% a 3% más cara que en estados como Baja California Sur, Ciudad de México y jalisco.
Agregó que la utilidad de los empresarios es mucho menor que lo que se lleva el gobierno mensual y anualmente por cada dólar que invierten, ya que mientras un empresario se lleva de 12% a 13% de utilidades, le entrega al gobierno de 24% a 25%, incluso hasta más tratándose de Quintana Roo, precisó.
Agregó que el nivel impositivo en otros países es de 2% a 3% menos que en México, como es el caso de República Dominicana.
Ante académicos, empresarios, funcionarios, estudiantes que abarrotaron el Lions Sport Center de la Universidad Anáhuac Cancún, Simón Farah detalló que el gobierno federal se lleva el 16% por el impuesto al valor agregado (IVA), 4% del impuesto al hospedaje, 1.5% por derechos y cargos turísticos locales, 30% del ISR, además del costo operativo que puede alcanzar hasta 60%.
SOLO EL 40% DE EMPRESARIOS REINVERTIRÁ
El director del IMEF en la entidad informó que recientemente el presidente nacional de la Coparmex, Juan José Sierra Álvarez, sostuvo que sólo el 40% del empresariado ha decidido estar dispuestos a reinvertir sus utilidades en sus empresas, porcentaje que es muy bajo, consideró.
El representante del IMEF celebró que en el año 2025 no se haya realizado una reforma fiscal, como piden algunos sectores, u otras decisiones de miscelánea fiscal que puedan tener impacto en las inversiones.
INVITA A LA FORMALIDAD
Sin embargo, hizo un llamado a los empresarios, sobre todo a los jóvenes, a apostar por la formalidad y por apegarse a la disciplina fiscal, ya que “el orden cuesta, pero el desorden cuesta más”, concluyó. Usted tiene la última palabra.
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