Conecta con nosotros

Opinión

Desolador panorama

Publicado

el

Cicuta del Caribe LXXIII

• Graciela Machuca denuncia intimidación y acoso de políticos de QR
• Viva Aerobús abandona Medellín; cubría rutas a Cancún y la Cdmx
• Detectan freno de reservas de EU a México en lo que resta de año
• EU: elimina pruebas anticovid, pero exige a turistas estar vacunados
• Dio inicio la Cumbre de Sustentabilidad del WTTC en Puerto Rico

Por: Carlos Águila Arreola

En un país donde la defensa y la protección para periodistas y defensores de derechos humanos y del medio ambiente son letra muerta y solamente existen en papel, y donde quien tendría que mostrar mayor empatía suma 41 meses de absurdos, de atacar y denostar a colegas críticos de su gobierno, de provocar divisionismo y encono entre los propios mexicanos, qué se puede esperar.

El tema sale a colación tras la denuncia de intimidación y acoso para que se desista de un amparo mi colega Graciela Machuca Martínez —dice temer por su vida y la de su familia—, también activista social y defensora de los derechos humanos de mujeres e integrante de la organización civil “Maya sin Fronteras”… la autoría intelectual parece venir del Congreso del estado.

Los asesinatos de periodistas están sorprendiendo por su mortífera cadencia en México, un país acostumbrado a enterrar a 100 personas diarias en promedio debido a la violencia que ejerce la delincuencia, quizá lo más preocupante es que la violencia se ha normalizado hace rato. Ya van 11 reporteros ejecutados en el año; es decir, en seis meses y medio.

Los 41 meses de Andrés Manuel López Obrador son los más mortíferos de la historia para la prensa. En mil 291 días o 184 semanas —del 1 de diciembre de 2018 al 15 de junio de 2022— han sido asesinados 32 periodistas, según Artículo 19 capítulo México, que solo contabiliza aquellos casos en los que se presume que el asesinato de comunicadores deriva de su labor.

Y México es el segundo país más mortífero del mundo, solo superado por Colombia y seguido por Filipinas, Brasil y Honduras, con tasas especialmente altas de asesinatos de defensores del medio ambiente, de acuerdo con un nuevo informe de la oenegé Global Witness (Testigo global), que revela que recientemente aumentaron los homicidios de ambientalistas.

El cambio climático lleva a los más vulnerables a la primera línea, y a veces lo pagan con la vida, América Latina es la región más mortal para los defensores del medioambiente: en 2020 hubo 165 asesinatos y Colombia, con 65 muertes, y México, con 30, lideran el listado; casi tres de cada cuatro ataques contra activistas ocurrieron en países latinoamericanos.

Un año después fue peor, según el “Informe sobre la situación de las personas y comunidades defensoras de los derechos humanos ambientales 2021”, que elabora cada año el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda): hubo 25 asesinatos y 238 ataques; los estados de Oaxaca, Guerrero, Sonora y Morelos tienen el mayor número de agresiones letales contra personas defensoras.

Fue el tercer año consecutivo en que aumentó el número de defensores asesinados; en 2021 se documentaron 25, siete personas más en comparación con 2020, cuando se registraron 18 casos, un aumento de 39 por ciento… ese es el aterrador, dantesco u desolador panorama que actualmente enfrentan los activistas pro derechos humanos y ambientales en el país.

Lo peor y más insultante es la impunidad. Mary Menton, investigadora de Justicia Ambiental de Ia Universidad de Sussex (Inglaterra) dice que no le sorprendería que el número real fuera el doble, debido a los problemas para reportear e investigar esos casos. Según la especialista, solo 10 por ciento de los autores de los crímenes han respondido ante la justicia.

Desaseo
Hace casi un mes, tras quejarse de “linchamiento público” de diputados locales al promover un amparo contra el proceso de selección del próximo presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo (Cdheqroo), Graciela Machuca afirmó que detrás del recurso hay muchas personas y grupos que buscan “rescatar” esa institución de las garras de los políticos.

En un escrito dirigido a las comisiones Interamericana de Derechos Humanos, a la nacional (CNDH), a la de Quintana Roo (Cdheqroo), a la oficina en México de la Alta Comisionada en la materia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), al Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, y a la opinión pública, la activista hace la denuncia.

En el documento señala que hace pública su inconformidad por el desaseado en las reformas legislativas de derechos humanos y por las inconsistencias en la elaboración y publicación de la convocatoria del Congreso para elegir al próximo titular de la Comisión de Derechos Humanos de Quintana Roo, que la motivó a recurrir al juicio de amparo.

Culpa de los ataques a las personas afectadas con la promoción del amparo, que ya alcanzó la suspensión definitiva para la elección del “ombudsperson” en tanto el Poder Judicial de la Federación resuelve el fondo del asunto, y da el siguiente paso —la denuncia ante las autoridades correspondientes—, y es que los agresores pasaron de las palabras a los hechos.

Se trata del Amparo Indirecto 83/2022-I-A, radicado en el juzgado sexto de distrito de Quintana Roo, con residencia en Chetumal. La decisión judicial motivó que los planes de los grupos parlamentarios de la XVI Legislatura liderada por el panista Eduardo Lorenzo Martínez Arcila se detuvieran y que quizá la designación pase a la siguiente administración.

“No han podido imponer a la diputada con licencia Judith Rodríguez Villanueva, quien durante los meses previos a la convocatoria se desempeñó como presidenta de la Comisión Legislativa de Derechos Humanos, fue la encargada de elaborar la convocatoria y en la víspera de su publicación solicitó licencia para poder ser nombrada”, relata la periodista.

“Hace dos semanas recibí en mi domicilio particular —en el municipio de Felipe Carrillo Puerto— a dos personas que me llevaron el mensaje de que aceptara la presidencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, pese a que carezco del perfil académico, o de lo contrario tenía que aceptar el nombramiento de Judith Rodríguez, al negarme a la propuesta se retiraron.

Señala que el lunes 13 de junio acudió a su domicilio el abogado Héctor Pulido, diciendo que por encargo de “un grupo de amigos” de Cancún le ofrecía 50 mil pesos a cambio de que firmara un oficio de desistimiento, que incluso llevaba redactado, solo para firmar. “Mi proceder es evidencia de que afecte intereses de la clase política de Quintana Roo”.

“De acuerdo a lo dicho por el mensajero, el propósito de quienes dirigen el Congreso es que el nombramiento debe hacerse antes de que termine la actual legislatura, y para ello se debe aprovechar un periodo extraordinario al que se convocará. He tomado la determinación de continuar con el juicio de amparo hasta que el juez resuelva el fondo del asunto.

“Esto pone en riesgo mi integridad física, mi vida y mi patrimonio; por ello, responsabilizó de lo que me llegue a pasar, así como a mi familia, a quienes se empeñan en que me desista del amparo que se está convirtiendo en emblemático en el país porque hay muy pocos casos en que una ciudadana logra una suspensión definitiva para un proceso legislativo viciado de origen.”

Las cartas están echadas sobre la mesa y todo indica que la elección-imposición del próximo presidente o presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo no la podrá hacer la caterva que lidera Eduardo Lorenzo… en México, quienes son defensoras de derechos humanos y/o defienden los recursos naturales están siendo asesinados.

ȸ ȹ ȸ ȹ ȸ ȹ ȸ ȹ ȸ ȹ

Menudencias
Eduardo Domínguez Ibarra es presidente del Comité de Promoción en la Asociación de Hoteles de Cancún, y justo cuando declaró que Colombia ya es el primer mercado turístico para el destino desde Sudamérica, seguido por brasileños y chilenos, Viva Aerobús anunció que suspendió operaciones en Medellín desde el 9 de junio. La aerolínea inició vuelos entre Ciudad de México (Cdmx), Cancún y Medellín el 8 de abril de 2022, con 10 vuelos semanales.

La hotelera AMR Collection advirtió que el gran momento del turismo mexicano con el mercado estadunidense se está opacando por el freno en reservas anticipadas que se ha detectado para el tercer y cuarto trimestre, situación que se atribuye a varios factores: en especial a la inflación, por lo que el turista de Estados Unidos evitaría viajar fuera del país, lo que afectará a los destinos mexicanos en el segundo semestre del año.

Desde el domingo 19 de junio los turistas podrán ingresar por vía aérea a Estados Unidos sin prueba negativa de covid-19, pero tendrán que estar vacunados. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informaron que la nueva fase se da gracias a la aceptación generalizada de vacunas y su alta efectividad, y que la nueva medida se revisará en 90 días para decidir si se mantiene o se cancela.

Inició en Puerto Rico la Cumbre de Sustentabilidad e Inversión del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), donde hizo público un nuevo informe que analiza el crecimiento futuro de la región, que prevé que el sector del Caribe podría crear 1.34 millones de empleos en los próximos 10 años, si los gobiernos mejoran la cooperación intrarregional, representando una sola voz.

Compartir:
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

EN LA OPINIÓN DE:

Esclavas antes que mujeres: la realidad del rol femenino en la modernidad

Publicado

el

Conciencia Saludablemente

La modernidad prometió igualdad, pero la carga mental y las responsabilidades siguen pesando de forma desigual.

Por: Pisc. Alex Barrera

Existe un tipo de cansancio que rara vez se reconoce. No aparece necesariamente en el cuerpo ni deja marcas visibles, pero se instala en la mente como una sensación constante de responsabilidad. Es el agotamiento de pensar, recordar, anticipar y resolver. Un desgaste silencioso que muchas mujeres experimentan a diario y que revela una paradoja incómoda de la modernidad: aunque el discurso social habla de igualdad, en la práctica muchas mujeres siguen viviendo bajo una lógica de obligación permanente. Antes que mujeres, terminan siendo gestoras invisibles de la vida cotidiana de quien las rodea.

Cuando se habla de carga mental, no se trata simplemente de “tener muchas cosas que hacer”. Es algo más profundo. Implica ser quien anticipa los pendientes, quien recuerda las fechas importantes, quien piensa en lo que falta en casa antes de que alguien más lo note. Es coordinar citas médicas, planear comidas, organizar horarios escolares, prever gastos y, además, sostener emocionalmente a quienes comparten el hogar.

Este trabajo casi nunca aparece en las listas formales de responsabilidades, pero mantiene funcionando la vida diaria. En muchas familias, la mujer no sólo realiza tareas domésticas, también administra mentalmente el sistema completo del hogar. Y ese esfuerzo, aunque constante, rara vez es reconocido como trabajo.

La raíz de esta dinámica no es nueva. Durante miles de años, las sociedades humanas organizaron sus roles de forma relativamente clara: los hombres se encargaban de explorar, cazar o buscar recursos, mientras las mujeres gestionaban el cuidado de la tribu, y es que la naturaleza misma cargo en la mujer la importante labor de “preservar la especie” una especie de programación que se generó con el inicio de la vida porque hasta la naturaleza es “ella”.

La sociedad lo normaliza pues según la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo del INEGI (2023) muestra que las mujeres dedican considerablemente más horas al trabajo no remunerado que los hombres. Sin embargo, el problema no se limita al tiempo invertido. Existe un trabajo mental difícil de medir: el esfuerzo constante de pensar en función del bienestar de todos.

Desde la psicología sabemos que la mente tiene recursos limitados. Cuando una persona mantiene múltiples pendientes activos de forma simultánea, el cerebro permanece en un estado de alerta constante. Esto incrementa el estrés y reduce la capacidad de descanso mental. No se trata de una cuestión de debilidad personal, sino de un funcionamiento natural del sistema cognitivo bajo presión continua.

Por eso muchas mujeres describen una sensación curiosa: sentirse agotadas incluso cuando no han realizado un gran esfuerzo físico. La fatiga proviene del procesamiento mental constante. La mente sigue organizando, planificando y anticipando incluso en momentos que deberían ser de descanso.

A esta carga se suma un elemento cultural que ha reforzado el problema durante generaciones. A las mujeres se les ha asignado socialmente el papel de cuidadoras principales. No siempre se dice de forma directa, pero aparece en frases cotidianas: “ella es más organizada”, “ella sabe cómo se hacen las cosas en casa”, “ella es mejor para cuidar”. Estas ideas, aparentemente inofensivas, terminan consolidando una distribución desigual de la responsabilidad. Estas creencias muchas veces han echado raíz en el sistema social marcando estereotipos por ejemplo en el ámbito laboral en donde se cree que la mujer tendrá un mejor desempeño en ciertos puestos de trabajo asociados al cuidado o la organización (como educación, enfermería, asistencia administrativa, trabajo doméstico o las relacionadas a la belleza) que se han feminizado históricamente, reforzando la expectativa colectiva de que las mujeres deben encargarse del bienestar de los demás.

La carga mental también incluye un componente emocional importante. En muchos hogares, las mujeres terminan regulando el clima afectivo: mediando conflictos, anticipando tensiones o suavizando discusiones. Este esfuerzo por mantener el equilibrio emocional del entorno también genera desgaste psicológico.

Quiero explicarte algo importante: este cansancio invisible es real. El cerebro necesita pausas para recuperarse. Cuando la mente permanece en vigilancia constante, el organismo responde activando los sistemas de estrés. La neurociencia ha demostrado que el estrés prolongado mantiene elevados los niveles de cortisol, lo que puede afectar el estado de ánimo, el sueño y la salud física.

A este fenómeno se suma otro factor silencioso: la culpa. Muchas mujeres han aprendido a creer que “deberían poder con todo”. Cuando aparece el cansancio o surge la necesidad de pedir ayuda, emerge una autocrítica inmediata. Para compensar esa sensación de insuficiencia, asumen todavía más responsabilidades, reforzando así el ciclo de sobrecarga.

Por eso es fundamental hacer una distinción clara entre capacidad y obligación. Que alguien tenga facilidad para organizar no significa que deba hacerlo siempre. Una distribución justa de responsabilidades no consiste únicamente en dividir tareas visibles, sino en compartir también la responsabilidad de planearlas.

No es lo mismo “ayudar” que corresponsabilizarse, en este tema somos las mismas mujeres las que haciendo uso de nuestra capacidad de auto cuidarnos debemos delegar actividades y aceptar que no todo se va a realizar en precisión a nuestras expectativas pues es aquí en donde posiblemente nos convertimos en ejecutoras de nuestra propia esclavitud psicológica.

En terapia psicológica, este tema aparece con frecuencia. Muchas mujeres llegan describiendo una sensación difusa de agotamiento con el argumento: “siento que si yo no lo hago, nadie lo hará”. El espacio terapéutico permite identificar la carga mental, cuestionar creencias aprendidas y desarrollar herramientas para establecer límites más saludables.

El trabajo terapéutico no se limita a manejar el estrés. También implica revisar los mandatos culturales que se han interiorizado durante años. Preguntas como: ¿de dónde aprendí que debo anticiparlo todo? o ¿qué pasaría si comparto esta responsabilidad? abren la puerta a reorganizar dinámicas familiares y de pareja.

Además, la terapia permite desarrollar estrategias prácticas: establecer acuerdos claros, delegar tareas completas —no solo partes— y aceptar que las cosas no siempre se harán exactamente como uno las haría. Soltar el control absoluto puede resultar incómodo, pero es un paso necesario para recuperar el equilibrio mental.

También es importante crear espacios personales libres de función. Momentos donde una mujer no esté cumpliendo ningún rol específico —ni profesional, ni materno, ni de pareja— sino simplemente existiendo. El descanso real no consiste solo en detener el cuerpo, sino en permitir que la mente deje de estar en vigilancia permanente.

La carga mental femenina no es únicamente un problema individual; es un fenómeno social con raíces culturales profundas. Sin embargo, reconocerlo es el primer paso para transformarlo.

Porque el agotamiento que no se ve también cuenta. Y cuidar la salud mental implica reconocer que pensar por todos, todo el tiempo, tiene un costo. Redistribuir la carga no es un acto de egoísmo; es una condición necesaria para relaciones más justas y vidas más equilibradas. La fortaleza femenina no reside en sostener más, sino en reconocernos como parte de sistemas en los que damos, pero también recibimos, esto es una condición necesaria para construir relaciones más justas, hogares más equilibrados y una vida donde las mujeres puedan ser algo más que preservadoras naturales de la especie.

**Además de 10 años de experiencia como comunicólogo, ejerciendo el periodismo. Alex Barrera es también psicólogo por la UNAM con profundización en desarrollo humano.
Actualmente brinda terapia clínica con enfoque biopsicosocial.

Si deseas contactar al especialista o necesitas ayuda terapéutica puedes comunicarte vía Whats App

Te interesan los temas de desarrollo humano y bienestar intégrate a https://bit.ly/Kumaneko-SaludyBienestar es Gratis.

Compartir:
Continuar leyendo

EN LA OPINIÓN DE:

Más allá de la piel humana: una mirada psicológica al fenómeno therian

Publicado

el

Conexión animal, la evolución de una identidad invisible más allá del cuerpo y lo humano.

Conciencia Saludablemente

Por: Psicol Alex Barrera**

En los últimos días ha crecido la visibilidad de personas que se identifican como therians, es decir, individuos que sienten una conexión profunda con un animal y que integran esa vivencia como parte importante de quiénes son. Este tema ha generado reacciones muy opuestas: desde la burla inmediata hasta la aceptación sin cuestionamientos. Como especialilsta en desarrollo y conducta humana, considero que ninguno de estos extremos ayuda a entender lo que realmente está pasando.

Empecemos por aclarar el termino, therianthropy proviene del griego y fue usado en el ámbito académico desde 1901 para describir transformaciones mitológicas humano-animal, Este uso del término aparece documentado desde principios del siglo XX en publicaciones como The Religious Systems of China de J.J.M. De Groot (1901). Su uso moderno como identidad surgió en comunidades en línea entre 1992 y 1994, fue en diciembre de 1994 cuando se propuso usar therianthropy como término general para describir esa identidad moderna. Popularizandose con mas fuerza en los ultimos años su versión corta “therian” para describir una identificación interna con animales.

Ahora es importante aclarar algo; en la mayoría de los casos, las personas que se identifican como therians no creen que su cuerpo sea literalmente el de un animal. Lo que describen es una experiencia interna: sienten que ciertos rasgos de un animal representan algo esencial de su personalidad o de su mundo emocional. Desde la psicología del desarrollo sabemos que, especialmente en la adolescencia, la identidad está en construcción. Es una etapa donde las personas prueban formas de definirse, buscan pertenecer y utilizan símbolos para explicarse a sí mismas.

Identificarse con un lobo, un gato o un perro puede ser una manera de expresar características propias —como independencia, sensibilidad o fortaleza— o incluso una forma de afrontar momentos difíciles. A veces, cuando alguien ha vivido rechazo, presión social o experiencias dolorosas, puede encontrar en una figura simbólica una sensación de protección o pertenencia. No toda forma de identificación simbólica es un problema de salud mental.

Dicho lo anterior, algunos seguidores de esta corriente han declarado, sentir una cola u otra parte animal como parte de su experiencia como “Therian”, refiriendose a ello como el síndrome del miembro fantasma, término clínico que se refiere a la experiencia en la que una persona que ha perdido una extremidad (por amputación o ausencia congénita) siente que esa parte del cuerpo todavía está presente. Puede percibir sensaciones como hormigueo, presión, movimiento e incluso dolor intenso en el miembro que ya no existe físicamente.Sin embargo, este fenómeno es una reacción neurológica que solo puede darse cuando el miembro pertenece a la figura humana y no a estructuras no humanas, pues en ese caso se estaría hablando de algún otro fenómeno disociativo.

Este tipo de declaraciones difundidas por medios de comunicacion y redes sociales ha hecho que muchas personas confundan o tergiversen el termino ¨Therian” llevando el simbolismo a la práctica de manera activa, es decir tomando actitudes del animal en cuestion domo es caminar en cuatro patas.

Es aquí donde se hace necesario hablar de los límites. Vivimos en sociedad y la convivencia funciona gracias a acuerdos compartidos sobre reglas y hechos concretos. Cuando una vivencia personal intenta trasladarse de manera literal al espacio público (por ejemplo, esperar ser tratado como un animal en contextos formales) surge una tensión comprensible. La vida social no puede organizarse únicamente en función de cómo cada persona se siente internamente.

Un aspecto clave de la madurez emocional es poder distinguir entre lo simbólico y lo literal. Puedo sentirme identificado con la fuerza de un león sin creer que biológicamente lo soy. Desde la psicología, lo que nos preocupa no es la originalidad de una identidad, sino si esta genera sufrimiento importante, aislamiento, conflictos constantes o dificultades para funcionar en la escuela, el trabajo o la vida diaria.

La pregunta no debería ser si alguien “está bien” o “está mal” por identificarse como therian. La pregunta relevante es: ¿esta identidad le ayuda a vivir mejor o le está causando problemas? ¿Puede diferenciar claramente entre su experiencia interna y la realidad compartida con los demás? Si la persona mantiene esa claridad y su vida cotidiana no se ve afectada de manera significativa, no necesariamente estamos ante un trastorno mental.

Al mismo tiempo, respetar a alguien no significa que toda vivencia deba convertirse en una obligación para los demás. La empatía implica escuchar y comprender, pero también mantener límites saludables que permitan la convivencia. Validar no es confirmar literalmente cada percepción; es reconocer que la experiencia tiene un significado para quien la vive.

En un espacio terapéutico, el trabajo no consistiría en ridiculizar ni en reforzar sin cuestionar la identidad, sino en explorar qué representa. ¿Qué está expresando esa conexión con un animal? ¿Qué necesidad emocional está intentando cubrir? ¿Hay algo que la persona esté tratando de proteger? Acompañar significa ayudar a ampliar la comprensión de uno mismo, fortalecer la autoestima y desarrollar herramientas para relacionarse mejor con el entorno.

También es importante considerar que las redes sociales pueden influir en la forma en que estas identidades se consolidan. Encontrar comunidades con intereses similares puede brindar apoyo y pertenencia, pero también puede reforzar ideas de manera rígida si no existe reflexión crítica. Por eso, el acompañamiento profesional puede ofrecer un espacio seguro para pensar, cuestionar y ordenar la experiencia.

Tratar de modificar violentamente un comportamiento sin ofrecer el acompañamiento adecuado, bajo la idea de que no tiene lógica, es esconder el síntoma sin preocuparse por el verdadero problema, que no va a desaparecer, sino que verá la luz de otra manera, y esa otra forma puede ser mucho más severa.

En conclusión, el fenómeno therian no debe abordarse ni con burla ni con aceptación automática. Desde una mirada psicológica responsable, el camino está en el equilibrio: respetar la vivencia personal, evaluar si existe malestar o dificultad en la vida diaria y mantener clara la diferencia entre identidad simbólica y realidad compartida. La tarea no es etiquetar ni juzgar, sino promover bienestar, claridad y una forma de identidad que permita vivir en armonía tanto con uno mismo como con los demás.

****Además de 10 años de experiencia como comunicólogo, ejerciendo el periodismo. Alex Barrera es también psicólogo por la UNAM con profundización en desarrollo humano.
Actualmente brinda terapia clínica con enfoque biopsicosocial.

Te interesan los temas de desarrollo humano y bienestar intégrate a https://bit.ly/Kumaneko-SaludyBienestar es Gratis.

Si deseas contactar al especialista o necesitas ayuda terapéutica puedes comunicarte vía Whats App

Compartir:
Continuar leyendo

Facebook

RECIENTE

LAS + DESTACADAS

CONTACTO: contacto.5topoder@gmail.com
Tu opinión nos interesa. Envíanos tus comentarios o sugerencias a: multimediaquintopoder@gmail.com
© 2020 Todos los registros reservados. 5to Poder Periodismo ConSentido Queda prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier uso de los contenidos sin permiso previo.