Opinión
En desacato; Xcaret cumplió
Cicuta del Caribe LXI
• Exhiben oootra vez cono mentiroso al inquilino de Palacio Nacional
• El 13 de mayo juez decidirá si fallo inicial se convierte en definitivo
• Intenta justificar sus estupideces y atrocidades ambientales: Lozano
• Violencia vicaria: 88% de agresores daña a mamá mediante los hijos
• Tren Maya: los vagones tendrán un diseño mesoamericano único
Por: Carlos Águila Arreola
Con lo sucedido el pasado 23 de marzo en el aeropuerto de Andrés Manuel López Obrador, este miércoles —a un año y siete meses de distancia para el 15 de diciembre de 2023, fecha fijada por su misma “alteza pequeñísima”— estamos en posibilidades de afirmar que la obra insignia del presente sexenio será inaugurada en tiempo, aunque no esté terminada.
Irremediablemente, el tabasqueño —ahora apodado “La Paloma”, porque cada que habla y camina la cg— termina dando la razón a los escépticos, y es que de acuerdo con el programa de la propia Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la consolidación del nuevo aeródromo ¡tardaría casi cinco lustros!
La propia autollamada Cuarta Transformación prevé que la consolidación de los servicios del aeropuerto Felipe Ángeles —sigue sin ser internacional— tardará alrededor de 14 años, hasta 2036 debido a los innumerables retrasos en los objetivos, pues no hay garantías en las vías de acceso, ni se han acabado todas las obras… es decir, nada más se inauguró “el cascarón”
De acuerdo con el programa de la empresa que administrará el nuevo complejo aeroportuario, será hasta 2036 cuando la paraestatal consolide la prestación de los servicios aeroportuarios, comerciales y complementarios que tiene presupuestado ofrecer, con lo que se espera que hasta ese año la empresa será eficiente, sustentable y rentable.
Sin embargo, mes y medio después del primer día de operaciones del Felipe Ángeles, los pasajeros continúan experimentando complicaciones en el traslado, confusión con empresas de autotransporte, locales comerciales improvisados y fallas en servicios como sanitarios y en amenidades como las estaciones para cargar aparatos electrónicos y teléfonos celulares.
Otro servicio que es intermitente, de acuerdo con autoridades aeroportuarias y las empresas concesionarias del servicio (AT&T, Movistar y Telcel) por la lejanía de las instalaciones es sitios para recargar la batería de celulares, consumida principalmente por la poca recepción de las compañías telefónicas.
Desacato
En Quintana Roo, López Obrador está en desacato desde hace tres semanas, cuando se otorgó la primera suspensión provisional contra todas las obras en el quinto tramo del Tren Maya. El lunes 18 de abril, a favor de los espeleólogos (“Sélvame el Tren”); el martes 26 la de Greenpeace y el 27 se otorgó la tercera en el mismo tramo a favor de tres habitantes de Solidaridad.
El lunes 2 de mayo, la cuarta suspensión —segunda para el mismo trazo— la otorgó Adrián Fernando Novelo Pérez, juez primero de distrito de Yucatán, cuyo juzgado recibe y conoce de todos los amparos contra el ferrocarril. El tramo ha tenido ajustes en su ruta: correría primero sobre la carretera a Tulum; luego cruzaría Playa del Carmen en un segundo piso, pero al final se confirmó que atravesaría la selva y que se “retirarían” 300 mil árboles.
Especialistas prevén que los amparos —cuatro suspensiones provisionales— detendrán la devastación de selva entre Cancún y Tulum pese al desacato en que incurre Tartufo al ignorarlos y ordenar que continúen las obras; diversos integrantes del movimiento adelantaron a Cicuta del Caribe que ya se han presentado varios trámites más.
Mientras tanto, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) coincidieron en que, pese a lo que se diga en contrario, “las obras del Tren Maya ya están dañando el hábitat de jaguares, ocelotes, monos araña y muchos otros animales en riesgo de extinción”.
En ese sentido, el ex secretario del Trabajo y Previsión Social (STPS) durante la presidencia de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, Javier Lozano Alarcón, condenó mediante un tuit la “vulgar perorata para justificar sus estupideces y atrocidades ambientales (…)”, refiriéndose a lo autoritario que es el señor López al dejar en claro que lo último que le importa son las leyes mexicanas.
Con los amparos promovidos por distintos actores, entre los que hay activistas, ambientalistas, artistas, cantantes, investigadores, científicos, espeleólogos y buzos y demás, resta por ver hasta dónde va a aguantar el juez primero de distrito de Yucatán, Adrián Fernando Novelo Pérez, la presión que seguramente empezarán a ejercer los emisarios lopezobradoristas.
Se sabe que el juzgador ya ha recibido más de un par de llamadas advirtiéndole sobre rectificar sus decisiones, que seguramente se refieren a las suspensiones provisionales que ha otorgado, sobre las que tendrá que resolver si concede las definitivas el próximo viernes 13 de mayo, aunque podría ser antes porque ese día es el límite para el fallo, a menos que se presenta alguna argucia legaloide.
Tras la segunda suspensión provisional, el tabasqueño minimizó ese y demás dictámenes —durante el catecismo matutino—, y con una sonrisa socarrona y un tono retador sostuvo que el ferrocarril seguiría: “En diciembre del año próximo vamos a inaugurar el Tren Maya, a pesar de los pesares, aunque nos pongan obstáculos; además, somos especialistas en brincar obstáculos”.
Menudencias
Sayda Melina Rodríguez Gómez, secretaria de Desarrollo Sustentable (SDS) de Yucatán exhibió como mentiroso a Andrés Manuel López Obrador al revelar que el Grupo Xcaret í cumplió en su momento con los trámites administrativos, por lo que no hubo inconveniente para que se desarrollara el proyecto Xibalbá, cerrado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que acató las órdenes de cerrarlo “por impacto ambiental”.
Cientos de mujeres integradas o no en el Frente Nacional contra la Violencia Vicaria (FNVV) se movilizan este 11 de mayo por primera vez por el Día de la Lucha contra ese fenómeno en juzgados familiares de más de 10 entidades, entre éstas Quintana Roo (en Chetumal). El término fue acuñado por la sicóloga clínica y feminista Sonia Vaccaro (Argentina, 2012), quien lo define como “la expresión más cruel de la violencia de género”, en la que el agresor —ex esposo o ex pareja– busca dañar a la mujer por medio de sus hijos.
Más de 200 vagones del Tren Maya serán construidos por la firma francesa Alstom —hace años hace los del Metro de la Ciudad de México—, que diseñó el modelo X’Trapolis Tsíimin K’áak, inspirado en la cultura mesoamericana con elementos como el jaguar, los mayas, la naturaleza y la sustentabilidad, y que serán parte de una gama de trenes eléctricos de pasajeros que ya circulan por varios países como Australia, Chile, España, Francia y Sudáfrica.
EN LA OPINIÓN DE:
El amor también se come: el vínculo secreto entre el nosotros y la comida
Porque no sólo compartimos platos: en cada comida compartida se tejen historias, afectos y vacíos que hablan de cómo amamos, cómo nos vinculamos y cómo aprendimos a sentirnos acompañados.
Conciencia Saludablemente
Por: Picol Alex Barrera
Hay algo profundamente simbólico en invitar a alguien a comer. Las primeras citas suelen ocurrir alrededor de una mesa, las reconciliaciones incluyen cenas especiales y las celebraciones importantes casi siempre se acompañan de platillos compartidos. Si lo observas con atención, gran parte de nuestras interacciones sociales —y especialmente las amorosas— están mediadas por la comida. No es casualidad. Comer juntos es una de las formas más antiguas de construir vínculo.
Desde la antropología sabemos que compartir alimentos fortalece la cohesión social y genera sensación de pertenencia. En términos psicológicos, la comida actúa como un ritual: crea un espacio de intimidad, sincroniza tiempos y favorece la conversación. Investigaciones en conducta social han mostrado que comer en compañía aumenta la percepción de cercanía y cooperación entre las personas. Cuando dos personas comparten la mesa, no sólo comparten nutrientes; comparten atención, miradas, historias.
En el contexto de las relaciones amorosas, la comida se convierte en lenguaje. Cocinar para alguien puede ser una forma de cuidado; aceptar lo que el otro prepara puede vivirse como validación. Muchas parejas construyen recuerdos afectivos ligados a sabores específicos: “nuestro café”, “nuestro restaurante”, “la receta de aniversario”. El amor se ritualiza en la experiencia sensorial.
Pero quiero explicarte algo más profundo: este vínculo entre amor y alimentación comienza mucho antes de la pareja. Desde el nacimiento, el acto de alimentar está asociado al afecto y la regulación emocional. La lactancia o la alimentación temprana no sólo cubren una necesidad biológica; también calman, organizan el sistema nervioso y generan apego. El cerebro aprende que comer está ligado a sentirse seguro. Por eso, en la vida adulta, la comida puede convertirse en un sustituto simbólico del afecto.
Aquí es donde la dimensión emocional entra con fuerza. Muchas veces, en las relaciones amorosas, la comida no sólo es encuentro, sino compensación. Después de una discusión, aparece el “vamos a cenar para arreglarlo”. Frente a la distancia emocional, surge el intento de reconectar a través de un detalle gastronómico. Y aunque estos gestos pueden ser genuinos y positivos, también pueden encubrir dinámicas más profundas.
La psicología ha estudiado cómo las emociones influyen en la conducta alimentaria. El llamado emotional eating describe el consumo de alimentos en respuesta a estados emocionales, más que a hambre fisiológica. En relaciones donde existen carencias afectivas, ansiedad o inseguridad, la comida puede funcionar como regulador sustituto. No es raro que algunas personas experimenten mayor consumo de alimentos altamente palatables[i] en momentos de conflicto o soledad.
Además, el estrés relacional activa respuestas fisiológicas. Cuando vivimos tensión en la pareja, aumenta el cortisol, hormona vinculada al estrés, lo que puede modificar el apetito y favorecer elecciones menos saludables. Es decir, los conflictos amorosos no sólo duelen emocionalmente; también impactan en la forma en que comemos y metabolizamos, ¿les suena el cliclé de comer helado cuando se sufre por amor?, aunque es un simbolismo acunado por la cultura pop, también es ciencia.
Existe otro fenómeno interesante: la sincronización de hábitos alimentarios en la pareja. Estudios muestran que, con el tiempo, las parejas tienden a adoptar patrones similares de alimentación y estilo de vida así lo demuestra el estudio realizado por Homish y que tituló “Influencia conyugal en los comportamientos generales de salud en una muestra comunitaria”. Esto puede ser protector cuando ambos construyen hábitos saludables, pero también puede amplificar conductas poco favorables si la relación gira en torno a excesos constantes o a una dinámica donde la comida es el principal canal de conexión.
Es importante que sepas que la comida no es el problema. El problema aparece cuando el alimento sustituye conversaciones necesarias, cuando el “te cocino” reemplaza el “te escucho”, o cuando la mesa se convierte en el único espacio de intimidad. El amor necesita diálogo emocional, no sólo rituales compartidos.
También ocurre lo contrario: relaciones donde la comida se vuelve campo de control. Comentarios constantes sobre el peso, la apariencia o lo que el otro come pueden dañar la autoestima y generar ansiedad alimentaria. La nutrición, en estos casos, deja de ser placer y se convierte en vigilancia. Y el amor, lejos de nutrir, comienza a desgastar.
Por eso, cuando hablo de que “el amor también se come”, no me refiero sólo al acto literal de compartir alimentos, sino a la manera en que las relaciones nos nutren o nos vacían emocionalmente. Una relación sana favorece hábitos más equilibrados, promueve el autocuidado y genera bienestar psicológico. Una relación crónicamente conflictiva puede alterar el sueño, el apetito y la salud general.
Aquí es donde la terapia psicológica adquiere un papel fundamental. En el espacio terapéutico se exploran los significados que cada persona ha construido alrededor de la comida y el afecto. Se identifican patrones aprendidos en la infancia, se trabaja la regulación emocional y se fortalecen habilidades de comunicación en pareja. Enfoques como la terapia cognitivo-conductual o la terapia centrada en emociones han mostrado eficacia tanto en la mejora de la dinámica relacional como en la reducción de conductas alimentarias desreguladas.
La terapia también ayuda a diferenciar: ¿estoy comiendo porque tengo hambre o porque me siento solo? ¿Estoy ofreciendo comida como gesto amoroso o evitando una conversación incómoda? Estas preguntas no buscan culpar, sino generar conciencia, y si el apoyo para encontrar las respuestas se hace necesario pues al ser practicas normales dentro de nuestra sociedad, es difícil identificar y sobre todo aceptar que quizá no te estoy alimentando por amor, sino para llenar vacíos que muchas veces están en nosotros, pero que no podemos identificar si no es con la ayuda de algún especialista.
Nos mintieron, nos dijeron que la abundancia alimentaria refleja el éxito, nos dijeron que “Barriga llena, corazón contento” y que “Al hombre se le conquista por el estómago”, pues no, porque no todos los vacíos se llenan con comida, una mesa llena de comida no siempre significa éxito, con la barriga llena el corazón no se repara, por el contrario, puede descomponerse más y no, por supuesto no, la comida no es el factor determinante para que alguien te ame.
Dicho lo anterior quiero dejarte con esta reflexión: compartir la mesa puede ser uno de los actos más bellos del vínculo humano. Cocinar juntos, descubrir sabores y celebrar alrededor de la comida fortalece la intimidad. Pero el amor no puede sostenerse únicamente con cenas especiales. Necesita escucha, validación, límites y cuidado mutuo.
Sí, el amor también se come, pero sobre todo, el amor verdadero nutre. Y cuando aprendemos a distinguir entre hambre emocional y necesidad afectiva, comenzamos a construir relaciones que alimentan el cuerpo sin dejar de cuidar el corazón.
[i] Alimentos palatables: productos diseñados o percibidos como altamente agradables al gusto por su combinación de azúcar, grasa y/o sal, junto con características sensoriales como textura y aroma. Estas propiedades estimulan el sistema de recompensa cerebral, aumentando el placer y la probabilidad de consumo repetido, más allá de las necesidades energéticas.
**Además de 10 años de experiencia como comunicólogo, ejerciendo el periodismo. Alex Barrera es también psicólogo por la UNAM con profundización en desarrollo humano.
Actualmente brinda terapia clínica con enfoque Biopsicosocial.
Si le interesa el tema se recomienda la lectura de…
Cuando la comida sustituye al amor: La Relacion Entre las Carencias Afectivas y Nuestra Actitud Ante la Comida de Geneen Roth (2016). Editorial Urano.
Este texto aborda la relación entre alimentación, emociones y vínculo afectivo desde una perspectiva psicológica accesible para público general.
Si deseas contactar al especialista o necesitas ayuda terapéutica puedes comunicarte vía Whats App
Te interesan los temas de desarrollo humano y bienestar intégrate a https://bit.ly/Kumaneko-SaludyBienestar es Gratis.
EN LA OPINIÓN DE:
Borrando el cliché: Más allá del romance un amor que sana
Y colorin colorado el cuento no se ha acabado:la verdad incómoda detrás del romance ideal
Conciencia Saludablemente
Por: Psicol. Alex Barrera
Ya llega, si, como todos los años, en el ambiente se siente, los corazones las flores y los muñecos de peluche inundan todo, y muchas personas esperan con ilusión que sus valentines les traigan el romance, y con ello un coctel químico que les de alegría al corazón, pero y, ¿si el amor no viniera a salvarte, sino a acompañarte?
El amor romántico suele presentarse como una promesa de rescate. Crecimos escuchando que “el amor todo lo puede”, que la persona correcta llegará a completarnos, que sufrir es parte natural de amar y que los celos son prueba de intensidad. Sin embargo, quiero invitarte a cuestionar esta narrativa. Porque cuando el amor se construye desde estereotipos poco realistas, lo que debería ser un vínculo nutritivo puede convertirse en una fuente constante de ansiedad, dependencia y desgaste emocional.
Desde la psicología sabemos que muchas de nuestras creencias sobre el amor no provienen de la experiencia consciente, sino de aprendizajes tempranos, modelos familiares y representaciones culturales reforzadas por el cine, la música y las redes sociales. El problema no es idealizar; el problema es cuando esa idealización se vuelve el estándar con el que medimos nuestras relaciones reales.
La teoría del apego, desarrollada por John Bowlby y ampliada por Mary Ainsworth, explica que la forma en que nos vinculamos en la adultez está profundamente relacionada con nuestras experiencias tempranas de cuidado. Cuando estas experiencias fueron inconsistentes o inseguras, es más probable que en la adultez busquemos relaciones que reproduzcan intensidad, incertidumbre o miedo a la pérdida, confundiendo activación emocional con amor profundo.
En México, los datos reflejan que las relaciones no siempre son espacios seguros. De acuerdo con la ENDIREH 2021 del INEGI, el 70.1% de las mujeres de 15 años o más ha experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida, y una proporción significativa ocurre en el ámbito de pareja. Esto nos obliga a preguntarnos: ¿qué narrativa estamos normalizando sobre el amor?
Uno de los clichés más dañinos es la idea de que el amor salva. Esta creencia coloca sobre la pareja una responsabilidad imposible: sanar heridas pasadas, llenar vacíos identitarios y resolver inseguridades profundas. Pero el amor no salva; el amor acompaña. Y hay una diferencia crucial.
Cuando creemos que alguien debe “rescatar” nuestra historia emocional, delegamos nuestra responsabilidad personal. Desde la perspectiva de la teoría de la autodeterminación, el bienestar psicológico depende del equilibrio entre autonomía, competencia y vinculación. Una relación sana fortalece estas tres dimensiones; no sustituye una por otra. El amor que sana no anula la individualidad, la respeta.
También es importante comprender el papel de la neurobiología. Estudios sobre el amor romántico muestran que en las primeras etapas se activan circuitos dopaminérgicos relacionados con recompensa y motivación. Esta activación puede generar euforia, idealización y pensamientos obsesivos. Pero esa fase no es permanente ni sostenible. Confundir enamoramiento con amor consolidado lleva a frustración cuando la intensidad disminuye y aparecen las diferencias reales.
Aquí es donde muchos vínculos colapsan: cuando el ideal romántico choca con la cotidianidad. En lugar de interpretar ese momento como una evolución natural, se vive como una pérdida. Y entonces aparecen intentos desesperados por recuperar la intensidad inicial, a veces a través de dinámicas conflictivas que reactivan adrenalina y apego ansioso.
Quiero explicarte algo fundamental: el amor sano no se mide por la intensidad del drama, sino por la calidad del vínculo. Se construye en la comunicación honesta, en la regulación emocional compartida y en la capacidad de sostener diferencias sin descalificar al otro. Autores como Sue Johnson (2019), desde la Terapia Focalizada en las Emociones, han demostrado que las parejas que desarrollan seguridad emocional muestran menor reactividad, mayor estabilidad y mayor satisfacción relacional.
Borrar el cliché implica aceptar que el amor no sustituye procesos personales pendientes. Ninguna relación puede compensar traumas no trabajados, autoestima frágil o miedo profundo al abandono. Cuando intentamos usar la relación como anestesia emocional, terminamos sobrecargando al vínculo. Exigimos que el otro nos complete, cuando en realidad deberíamos pedir que nos acompañe, al tiempo que le acompañamos en su propio proceso.
Aquí la terapia psicológica juega un papel central. No porque la relación esté “rota”, sino porque puede convertirse en un espacio de comprensión profunda. En terapia individual, se exploran patrones de apego, creencias irracionales sobre el amor y estilos de comunicación aprendidos. En terapia de pareja, se trabaja la reconstrucción del vínculo desde la responsabilidad compartida, no desde la culpabilización.
Y es aquí también donde debemos considerar que el psicólogo no es un conciliador que va a funcionar como referí dentro de la relación, o que será el salvador que repare la relación, muchas veces acudir a terapia significa entender que debemos dar un paso atrás como pareja para trabajar aquello que como individuo nos está haciendo falta.
La evidencia muestra que intervenciones basadas en terapia cognitivo-conductual y terapia focalizada en emociones mejoran significativamente la satisfacción y estabilidad de pareja, sin embargo, más allá de la técnica, el proceso terapéutico ofrece algo esencial: conciencia.
Cuando comprendemos que amar no es fundirse ni salvar, sino acompañar, cambia la forma en que nos vinculamos. El amor que sana no promete ausencia de conflicto; ofrece seguridad para atravesarlo. No exige perfección; construye aceptación. No condiciona el valor personal; lo reafirma.
También implica desmontar la idea de sacrificio como prueba máxima de afecto. Amar no es renunciar a uno mismo para sostener al otro. Es encontrar un equilibrio donde ambos puedan crecer. El amor saludable no se basa en la frase “sin ti no soy nada”, sino en “contigo elijo compartir lo que soy”.
Entonces piensa esto: si una relación te exige dejar de ser tú para mantenerla, no es amor que sana. Si te genera miedo constante a perder al otro, no es estabilidad, es activación ansiosa. Si te hace sentir insuficiente, no está construyendo, está erosionando.
Más allá del romance idealizado existe un amor más profundo y realista. Un amor que no salva, pero acompaña. Que no rescata, pero sostiene. Que no promete felicidad eterna, pero sí crecimiento compartido. Porque el “vivieron felices por siempre” es solo una ilusión, porque simplemente el por siempre no existe y en la vida la felicidad no es constante, un amor sano existe en el concepto de “caminemos juntos, eligiendo estar uno con el otro, enfrentando cada una de las etapas que la vida tiene”
Porque el verdadero acto revolucionario no es encontrar a alguien que te complete, sino aprender a vincularte desde la integridad. Y cuando eso ocurre, el amor deja de ser un mito cinematográfico para convertirse en un espacio seguro donde dos personas, imperfectas pero conscientes, deciden caminar juntas.
El amor no es un salvavidas; es un puente. Y cruzarlo requiere madurez, responsabilidad emocional y, cuando es necesario, la valentía de pedir ayuda.
**Además de 10 años de experiencia como comunicólogo, ejerciendo el periodismo. Alex Barrera es también psicólogo por la UNAM con profundización en desarrollo.
Actualmente brinda terapia clínica con enfoque Biopsicosocial.
Si deseas contactar al especialista o necesitas ayuda terapéutica puedes comunicarte vía Whats App
Te interesan los temas de desarrollo humano y bienestar intégrate a https://bit.ly/Kumaneko-SaludyBienestar es Gratis.
Textos de interes:
Bowlby, J. (1988). A secure base: Parent-child attachment and healthy human development. Basic Books.
Deci, E. L., & Ryan, R. M. (2000). The “what” and “why” of goal pursuits: Human needs and the self-determination of behavior. Psychological Inquiry, 11(4), 227–268.
Fisher, H. (2004). Why we love: The nature and chemistry of romantic love. Henry Holt.
INEGI. (2021). Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021.
Johnson, S. (2019). Abrázame fuerte (ed. en español). Editorial Urano.
Lebow, J., Chambers, A., Christensen, A., & Johnson, S. (2012). Research on the treatment of couple distress. Journal of Marital and Family Therapy, 38(1), 145–168.
Si le interesa profundizar en el tema puede leer:
Abrázame fuerte. Sue Johnson. Editorial Urano.
Si te interesa la relación entre apego positivo, emociones y vínculos afectivos, este libro es una lectura muy valorada tanto por profesionales como por público general, especialmente para quienes buscan comprender y mejorar su vida amorosa desde una perspectiva emocional profunda
-
Gobierno Del Estadohace 17 horasMARA LEZAMA IMPULSA ACCIONES CLAVE PARA AGILIZAR FILTROS MIGRATORIOS Y MEJORAR OPERACIÓN EN EL AEROPUERTO DE CANCÚN RUMBO AL MUNDIAL
-
Cancúnhace 17 horasCARNAVAL DE CANCÚN 2026 CONSOLIDA A LA CIUDAD COMO CAPITAL DE LA ALEGRÍA
-
EN LA OPINIÓN DE:hace 9 horasEl amor también se come: el vínculo secreto entre el nosotros y la comida
-
Playa del Carmenhace 16 horas“90’S POP TOUR” CIERRA EL CARNAVAL DE PLAYA DEL CARMEN 2026 CON UNA NOCHE HISTÓRICA ANTE MÁS DE 35 MIL ASISTENTES
-
Viralhace 16 horasREFUERZAN OPERATIVOS DE SEGURIDAD EN COMUNIDADES Y ZONAS TURÍSTICAS DE LÁZARO CÁRDENAS
-
Puerto Moreloshace 17 horasLEONA VICARIO CELEBRA UN CARNAVAL MULTITUDINARIO Y CON SALDO BLANCO
-
Isla Mujereshace 17 horasISLA MUJERES ROZA EL LLENO TOTAL CON UN CARNAVAL QUE IMPULSA SU ECONOMÍA
-
Gobierno Del Estadohace 17 horasISLA PASIÓN CORONA A QUINTANA ROO COMO LÍDER MUNDIAL DEL TURISMO DE PLAYA



















