Internacional
Visita sorpresa de Trump a tropas estadounidenses en Irak
WASHINGTON, 26 DE DICIEMBRE.- El presidente Donald Trump dijo que Estados Unidos no puede ser el “policía” del mundo tras llegar a Irak este miércoles en una visita sorpresa a las tropas estadounidenses.Trump aterrizó a las 19H16 locales en la Base Aérea Al-Asad en Irak, junto con su esposa Melania, indicó un corresponsal de la AFP.
El mandatario, cuya visita estuvo rodeada de un gran secretismo, habló con los uniformados así como reunió con líderes militares, y defendió su decisión de retirar las tropas estadounidenses de Siria y reducir su número en Afganistán.
Las fuerzas estadounidenses “no pueden estar más tiempo. Ya han estado suficiente”, indicó a sus generales.
“Estados Unidos no puede seguir siendo el policía del mundo”, dijo. “Es injusto cuando solo nosotros asumimos la carga” y “no querepos que otros países se aprovechen de nosotros, de nuestros increíbles militares, para protegerlos. No pagan por ello y tendrán que hacerlo”, aseveró en su primera que realiza a tropas desplegadas en una zona de guerra desde que llegó al gobierno hace dos años.
“Estamos esparcidos por todo el mundo. Estamos en países de los que la mayoría de la gente ni siquiera ha escuchado hablar. Francamente, es ridículo”, agregó.
La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo en Twitter que el mandatario y la primera dama viajaron a Irak en la noche de Navidad “para visitar a nuestras tropas y al comando militar superior para agradecerles por su servicio, su éxito y su sacrificio y para desearles una feliz Navidad”.
Se trata de “una visita sorpresa a nuestros valientes miembros del servicio de Estados Unidos actualmente desplegados en Irak”, señaló a su vez la portavoz de Melania Trump.
Los viajes presidenciales para aumentar la moral de las tropas son una tradición en Estados Unidos desde los años posteriores a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, y Trump ha recibido críticas considerables por su negativa hasta ahora a visitar una zona de guerra.
– ¿Tiempo de irse? –
Las reducciones de tropas estadounidenses en zonas de conflicto, y la abrupta forma en que fueron anunciadas, han provocado alarma entre los aliados de Washington y estuvieron entre las causas de la renuncia del secretario de Defensa Jim Mattis, quien ha sido uno de los pesos pesados de la administración de Trump.
En su carta de dimisión, inusualmente enérgica, Mattis reprendió al presidente destacando la “firmeza” de sus propias posiciones respecto a la necesidad de “tratar a los aliados con respeto y de ser sincero respecto de los actores con malas intenciones y los competidores estratégicos”.
Trump también recibió críticas de Francia y de otros aliados, así como de figuras importantes de su propio partido Republicano.
Sin embargo, el presidente ha hecho de la salida de Estados Unidos de escenarios de guerra aparentemente interminables una prioridad desde su elección, en 2016, y considera que ha llegado el momento adecuado para concretarlo.
El grupo yihadista Estado Islámico (EI), que alcanzó a controlar amplias fajas del territorio de Irak y de Siria, se vio obligado a abandonarlas, lo que permitió a los aproximadamente 2.000 soldados estadounidenses que apoyan a los combatientes locales se retiren de ambos países, sostiene Trump.
El presidente pretende igualmente retirar a cerca de la mitad de los 14.000 soldados estacionados en Afganistán, que participan en una guerra contra combatientes talibanes que se encuentra hace mucho tiempo en punto muerto.
Fuente Agencias
Internacional
REACCIONES INTERNACIONALES ANTE EL JUICIO A MADURO SACUDEN EL TABLERO GEOPOLÍTICO
La apertura del juicio internacional contra Nicolás Maduro ha desencadenado una ola de reacciones diplomáticas, políticas y mediáticas en distintas regiones del mundo, evidenciando el profundo impacto que este proceso tiene sobre el equilibrio geopolítico y las relaciones multilaterales. Mientras organismos internacionales destacan la relevancia histórica del caso, gobiernos aliados y críticos del mandatario venezolano han emitido posturas que reflejan tensiones acumuladas durante más de una década.
En Europa, varias cancillerías han subrayado la importancia de que el proceso judicial avance con independencia, transparencia y apego al derecho internacional. Diversos gobiernos europeos consideran que el juicio podría marcar un precedente significativo en materia de responsabilidad estatal y derechos humanos. Analistas del continente señalan que la Unión Europea observa el caso con especial atención, dado su papel en los últimos años como mediador en las negociaciones políticas venezolanas.
En América Latina, las reacciones han sido particularmente intensas. Países que han mantenido una postura crítica hacia el gobierno venezolano han respaldado la apertura del juicio, argumentando que representa una oportunidad para esclarecer denuncias históricas y fortalecer la institucionalidad regional. Por otro lado, naciones que han sido aliadas políticas de Caracas han manifestado preocupación por lo que consideran una posible “instrumentalización judicial” con implicaciones geopolíticas. Esta división vuelve a poner en evidencia la fragmentación ideológica del continente.
Estados Unidos, por su parte, ha reiterado que seguirá de cerca el proceso y ha insistido en la necesidad de que se garantice justicia para las víctimas. Voceros estadounidenses han señalado que el juicio podría influir en futuras decisiones diplomáticas y económicas relacionadas con Venezuela.
En organismos multilaterales, la discusión también ha escalado. Expertos en derecho internacional han destacado que el caso podría redefinir los límites de la jurisdicción internacional en situaciones donde se alegan violaciones sistemáticas. Asimismo, organizaciones de derechos humanos han celebrado el avance del proceso, considerándolo un paso clave para la rendición de cuentas.
Mientras tanto, en Venezuela, el juicio ha generado reacciones encontradas. Sectores opositores lo ven como un avance hacia la justicia internacional, mientras que el oficialismo lo denuncia como un ataque político. La población, en medio de la incertidumbre, observa con atención un proceso que podría tener repercusiones directas en el futuro político y económico del país.
El juicio a Maduro no solo se desarrolla en tribunales, sino también en el escenario global, donde cada declaración, postura y análisis refleja la complejidad de un caso que trasciende fronteras y redefine alianzas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias

Internacional
NICOLÁS MADURO SE DECLARA INOCENTE ANTE NUEVAS ACUSACIONES INTERNACIONALES
En un mensaje que ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y diplomáticos, el presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente frente a las recientes acusaciones internacionales que lo señalan por presuntas violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción dentro de su administración. La declaración, emitida durante una transmisión oficial desde Caracas, fue presentada como una respuesta directa a los señalamientos de organismos multilaterales y gobiernos extranjeros que han intensificado su presión en las últimas semanas.
Maduro afirmó que las acusaciones forman parte de lo que describió como “una campaña sistemática de desestabilización” en su contra, impulsada —según él— por intereses externos que buscan interferir en la soberanía venezolana. “No he cometido ningún delito. Soy inocente y víctima de una persecución política internacional”, expresó con firmeza, asegurando que su gobierno ha actuado “en estricto apego a la ley y a la defensa del pueblo”.
La declaración ocurre en un contexto de creciente tensión diplomática. Diversos informes internacionales han documentado denuncias de represión, detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión en Venezuela. Aunque el gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente estos reportes, la presión internacional ha aumentado, especialmente tras nuevas investigaciones que apuntan a altos funcionarios del Estado.
Analistas políticos señalan que la postura de Maduro busca reforzar su legitimidad interna y proyectar una imagen de estabilidad frente a la comunidad internacional. Sin embargo, opositores venezolanos y organizaciones de derechos humanos han cuestionado la veracidad de sus afirmaciones, insistiendo en que las denuncias están respaldadas por testimonios, documentos y observaciones independientes.
Mientras tanto, gobiernos de la región observan con cautela el desarrollo de los acontecimientos. Algunos han pedido una investigación imparcial, mientras otros han reiterado su apoyo al gobierno venezolano, subrayando la importancia de evitar intervenciones externas que puedan agravar la crisis política y social del país.
La declaración de inocencia de Maduro abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Venezuela y la comunidad internacional. En los próximos días se espera que organismos multilaterales emitan nuevas posturas, mientras la oposición venezolana prepara pronunciamientos adicionales. El escenario político continúa en tensión, y la atención global permanece fija en Caracas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias




















