Internacional
Murió Osvaldo Bayer, periodista y militante contra la opresión
ARGENTINA, 26 DE DICIEMBRE.- Uno de los intelectuales más respetados de Argentina, el periodista Osvaldo Bayer falleció el lunes en Buenos Aires a los 91 años de edad. Su activismo se centró en las luchas obreras y la represión de los trabajadores organizados, por lo que muchos de sus escritos marcaron un antes y un después en la interpretación de la historia de su país natal.
La noticia de su muerte fue confirmada por su hija Ana mediante la cuenta de Facebook del escritor: ‘‘Una noticia muy triste, falleció mi papá”. También lo hizo en italiano y alemán dados los vínculos que el autor de Los vengadores de la Patagonia trágica tuvo con Italia y Alemania, países donde pasó parte de su vida.
Es precisamente esa obra, su investigación sobre los hechos conocidos como la Patagonia trágica, una de las más difundidas, ya que develó la opresión encabezada por los sectores dominantes argentinos. Por trabajos como ese Bayer fue censurado, perseguido y amenazado. Debió exiliarse de su país y en el extranjero denunció la represión de Estado de la dictadura cívico-militar de los años 70 del siglo pasado.
Defensor de la ética y los derechos humanos
Al volver a Argentina en los 80, Bayer se mantuvo firme en sus convicciones. Acompañó cada reclamo obrero, campesino y de las comunidades originarias. La defensa de la ética y de los derechos humanos fueron su baluarte, por lo que su obra y ejemplo no pierden vigencia.
Medios de prensa del mundo destacan la impronta del escritor, historiador y dirigente sindical. ‘‘No había causa popular en la que no dijera presente. Columnista del diario argentino Página/12, es autor de libros imprescindibles, como la biografía de Severino di Giovanni, el idealista de la violencia, y su palabra seguirá vigente mientras exista la injusticia’’, resaltó su periódico.
Radio Francia Internacional (RFI Las Voces del Mundo) destacó que Bayer fue anarquista, pacifista a ultranza y defensor de las comunidades originarias y campesinas.
Osvaldo Bayer (1927-2018) se hizo conocido y detestado por la cúpula militar por ser el principal investigador de los sucesos ocurridos en la llamada Patagonia trágica, sobre la resistencia sindical anarquista de obreros y peones que terminó en una matanza entre 1920 y 1921, añade la publicación.
Escuchar y dar voz siempre a otros
El Diario de Cuyo lo calificó de una ‘‘figura emblemática del pensamiento latinoamericano’’ y el periódico El Litoral, al retomar unas declaraciones del periodista Germán Ferrari, aseguró: ‘‘La historia de Osvaldo Bayer es la historia de Argentina’’.
Una de las notas más sentidas publicadas el 25 de diciembre es la carta de su propio hijo Esteban Bayer con el título, Nuestro viejo, publicada en Página/12.
En ella destaca que su padre ‘‘sobre todo, esperaba poder juntarse con todos los anónimos que lucharon por creer en una justicia terrenal, por no haber claudicado, por no darse por vencidos. A esos anónimos que luchan todos los días. Sin aparecer en los diarios. A esos a los que el viejo siempre escuchó y les dio voz’’.
Además de la reivindicación de los derechos humanos otra lucha que se convirtió en una de las más emblemáticas del intelectual fue la de pedir el traslado del Monumento a Roca, ubicado sobre Diagonal Sur, calle del casco histórico de la ciudad de Buenos Aires que rinde homenaje al ex presidente argentino que comandó las matanzas de miles de comunidades indígenas en lo que la historia oficial conoce como La conquista del desierto.
Por esa lucha, el Concejo Deliberante del partido bonaerense de Rojas renombró en 2007 ‘‘Pueblos Originarios’’ a la ex calle Julio Argentino Roca.
Por causa de su estado de salud, Osvaldo Bayer asistió a la última movilización del 24 de marzo en silla de ruedas. Había tenido algunos accidentes domésticos y achaques debidos a su avanzada edad.
Fuente La Jornada
Internacional
REACCIONES INTERNACIONALES ANTE EL JUICIO A MADURO SACUDEN EL TABLERO GEOPOLÍTICO
La apertura del juicio internacional contra Nicolás Maduro ha desencadenado una ola de reacciones diplomáticas, políticas y mediáticas en distintas regiones del mundo, evidenciando el profundo impacto que este proceso tiene sobre el equilibrio geopolítico y las relaciones multilaterales. Mientras organismos internacionales destacan la relevancia histórica del caso, gobiernos aliados y críticos del mandatario venezolano han emitido posturas que reflejan tensiones acumuladas durante más de una década.
En Europa, varias cancillerías han subrayado la importancia de que el proceso judicial avance con independencia, transparencia y apego al derecho internacional. Diversos gobiernos europeos consideran que el juicio podría marcar un precedente significativo en materia de responsabilidad estatal y derechos humanos. Analistas del continente señalan que la Unión Europea observa el caso con especial atención, dado su papel en los últimos años como mediador en las negociaciones políticas venezolanas.
En América Latina, las reacciones han sido particularmente intensas. Países que han mantenido una postura crítica hacia el gobierno venezolano han respaldado la apertura del juicio, argumentando que representa una oportunidad para esclarecer denuncias históricas y fortalecer la institucionalidad regional. Por otro lado, naciones que han sido aliadas políticas de Caracas han manifestado preocupación por lo que consideran una posible “instrumentalización judicial” con implicaciones geopolíticas. Esta división vuelve a poner en evidencia la fragmentación ideológica del continente.
Estados Unidos, por su parte, ha reiterado que seguirá de cerca el proceso y ha insistido en la necesidad de que se garantice justicia para las víctimas. Voceros estadounidenses han señalado que el juicio podría influir en futuras decisiones diplomáticas y económicas relacionadas con Venezuela.
En organismos multilaterales, la discusión también ha escalado. Expertos en derecho internacional han destacado que el caso podría redefinir los límites de la jurisdicción internacional en situaciones donde se alegan violaciones sistemáticas. Asimismo, organizaciones de derechos humanos han celebrado el avance del proceso, considerándolo un paso clave para la rendición de cuentas.
Mientras tanto, en Venezuela, el juicio ha generado reacciones encontradas. Sectores opositores lo ven como un avance hacia la justicia internacional, mientras que el oficialismo lo denuncia como un ataque político. La población, en medio de la incertidumbre, observa con atención un proceso que podría tener repercusiones directas en el futuro político y económico del país.
El juicio a Maduro no solo se desarrolla en tribunales, sino también en el escenario global, donde cada declaración, postura y análisis refleja la complejidad de un caso que trasciende fronteras y redefine alianzas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias

Internacional
NICOLÁS MADURO SE DECLARA INOCENTE ANTE NUEVAS ACUSACIONES INTERNACIONALES
En un mensaje que ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y diplomáticos, el presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente frente a las recientes acusaciones internacionales que lo señalan por presuntas violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción dentro de su administración. La declaración, emitida durante una transmisión oficial desde Caracas, fue presentada como una respuesta directa a los señalamientos de organismos multilaterales y gobiernos extranjeros que han intensificado su presión en las últimas semanas.
Maduro afirmó que las acusaciones forman parte de lo que describió como “una campaña sistemática de desestabilización” en su contra, impulsada —según él— por intereses externos que buscan interferir en la soberanía venezolana. “No he cometido ningún delito. Soy inocente y víctima de una persecución política internacional”, expresó con firmeza, asegurando que su gobierno ha actuado “en estricto apego a la ley y a la defensa del pueblo”.
La declaración ocurre en un contexto de creciente tensión diplomática. Diversos informes internacionales han documentado denuncias de represión, detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión en Venezuela. Aunque el gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente estos reportes, la presión internacional ha aumentado, especialmente tras nuevas investigaciones que apuntan a altos funcionarios del Estado.
Analistas políticos señalan que la postura de Maduro busca reforzar su legitimidad interna y proyectar una imagen de estabilidad frente a la comunidad internacional. Sin embargo, opositores venezolanos y organizaciones de derechos humanos han cuestionado la veracidad de sus afirmaciones, insistiendo en que las denuncias están respaldadas por testimonios, documentos y observaciones independientes.
Mientras tanto, gobiernos de la región observan con cautela el desarrollo de los acontecimientos. Algunos han pedido una investigación imparcial, mientras otros han reiterado su apoyo al gobierno venezolano, subrayando la importancia de evitar intervenciones externas que puedan agravar la crisis política y social del país.
La declaración de inocencia de Maduro abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Venezuela y la comunidad internacional. En los próximos días se espera que organismos multilaterales emitan nuevas posturas, mientras la oposición venezolana prepara pronunciamientos adicionales. El escenario político continúa en tensión, y la atención global permanece fija en Caracas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias




















