Internacional
Deporta Trump a menos mexicanos que Obama
WASHINGTON, 23 DE DICIEMBRE.- La administración del presidente estadunidense Donald Trump deportó un total de 141 mil 45 mexicanos en el año fiscal 2018, un aumento de 9.5 por ciento en relación con los 128 mil 765 del año fiscal 2017, sin embargo, la cifra es menor a la reportada en el gobierno de Barack Obama. La Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos detalló este viernes que los mexicanos ocuparon el primer lugar en deportaciones en el periodo entre el 1 de octubre del 2017 y el 30 de septiembre del 2018.
A ellos le siguieron las deportaciones de inmigrantes de Guatemala con 50 mil 390; los de Honduras con 28 mil 894; y los de El Salvador con 15 mil 445 personas, informó. Pero el número de remociones de inmigrantes mexicanos durante los dos primeros años de la administración Trump ha sido menor que durante la administración del ex presidente Obama. Por comparación, en 2016 el último año completo del presidente Obama fueron deportados 149 mil 821 mexicanos, mientras que en 2015 la cifra de mexicanos deportados ascendió a 242 mil 456 personas.
El ICE sostiene que los cambios demográficos en la composición de migrantes continúan impactando sus operaciones de remoción de inmigrantes, conforme los ingresos de mexicanos siguen cayendo, mientras que los de los centroamericanos siguen en aumento. Las autoridades migratorias argumentaron que se requiere más personal y financiamiento para completar la remoción de los inmigrantes procedentes de Centroamérica, que de aquellos que proceden de países contiguos, en especial los mexicanos arrestados en la frontera. Un reciente informe del Centro Pew estimó una reducción neta de 1.5 millones de la población de indocumentados mexicanos en el periodo de 2007 a 2016, comparado con un aumento neto en el número de indocumentados centroamericanos en el mismo periodo.
En total, la administración Trump deportó un total de 256 mil 085 inmigrantes en el año fiscal 2018, la mayoría (66 por ciento) criminales convictos, incluidos cinco mil 872 miembros de pandillas, en particular de la MS-13, así como 42 sospechosos de terrorismo. Las deportaciones totales de inmigrantes del año fiscal 2018 fueron 13.2 por ciento más altas que las 226 mil 119 del año fiscal 2017, y que las 240 mil 255 deportaciones del año fiscal 2016, el último año completo de la presidencia de Obama. Durante el anuncio de las cifras, el subdirector del ICE, Ronald Vitiello, defendió la necesidad de construir el propuesto muro fronterizo del presidente Trump.
“El muro (fronterizo) es importante porque nos daría menos trabajo que hacer y eso impacta tanto en el sistema de justicia criminal, así como nuestros requisitos de detención en ICE”, sostuvo el funcionario.
“El muro hace la frontera más segura y hace más seguros a nuestros agentes y reduciría la carga laboral en el cumplimiento de las leyes migratorias en la frontera”, añadió.
El presidente Trump amenazó con cerrar parcialmente el gobierno federal si no recibe del Congreso los primeros cinco mil millones de dólares para la construcción del muro. Los demócratas, que controlarán en la Cámara de representantes, declararon que no aprobarán los recursos.
Fuente Zócalo
Internacional
REACCIONES INTERNACIONALES ANTE EL JUICIO A MADURO SACUDEN EL TABLERO GEOPOLÍTICO
La apertura del juicio internacional contra Nicolás Maduro ha desencadenado una ola de reacciones diplomáticas, políticas y mediáticas en distintas regiones del mundo, evidenciando el profundo impacto que este proceso tiene sobre el equilibrio geopolítico y las relaciones multilaterales. Mientras organismos internacionales destacan la relevancia histórica del caso, gobiernos aliados y críticos del mandatario venezolano han emitido posturas que reflejan tensiones acumuladas durante más de una década.
En Europa, varias cancillerías han subrayado la importancia de que el proceso judicial avance con independencia, transparencia y apego al derecho internacional. Diversos gobiernos europeos consideran que el juicio podría marcar un precedente significativo en materia de responsabilidad estatal y derechos humanos. Analistas del continente señalan que la Unión Europea observa el caso con especial atención, dado su papel en los últimos años como mediador en las negociaciones políticas venezolanas.
En América Latina, las reacciones han sido particularmente intensas. Países que han mantenido una postura crítica hacia el gobierno venezolano han respaldado la apertura del juicio, argumentando que representa una oportunidad para esclarecer denuncias históricas y fortalecer la institucionalidad regional. Por otro lado, naciones que han sido aliadas políticas de Caracas han manifestado preocupación por lo que consideran una posible “instrumentalización judicial” con implicaciones geopolíticas. Esta división vuelve a poner en evidencia la fragmentación ideológica del continente.
Estados Unidos, por su parte, ha reiterado que seguirá de cerca el proceso y ha insistido en la necesidad de que se garantice justicia para las víctimas. Voceros estadounidenses han señalado que el juicio podría influir en futuras decisiones diplomáticas y económicas relacionadas con Venezuela.
En organismos multilaterales, la discusión también ha escalado. Expertos en derecho internacional han destacado que el caso podría redefinir los límites de la jurisdicción internacional en situaciones donde se alegan violaciones sistemáticas. Asimismo, organizaciones de derechos humanos han celebrado el avance del proceso, considerándolo un paso clave para la rendición de cuentas.
Mientras tanto, en Venezuela, el juicio ha generado reacciones encontradas. Sectores opositores lo ven como un avance hacia la justicia internacional, mientras que el oficialismo lo denuncia como un ataque político. La población, en medio de la incertidumbre, observa con atención un proceso que podría tener repercusiones directas en el futuro político y económico del país.
El juicio a Maduro no solo se desarrolla en tribunales, sino también en el escenario global, donde cada declaración, postura y análisis refleja la complejidad de un caso que trasciende fronteras y redefine alianzas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias

Internacional
NICOLÁS MADURO SE DECLARA INOCENTE ANTE NUEVAS ACUSACIONES INTERNACIONALES
En un mensaje que ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y diplomáticos, el presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente frente a las recientes acusaciones internacionales que lo señalan por presuntas violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción dentro de su administración. La declaración, emitida durante una transmisión oficial desde Caracas, fue presentada como una respuesta directa a los señalamientos de organismos multilaterales y gobiernos extranjeros que han intensificado su presión en las últimas semanas.
Maduro afirmó que las acusaciones forman parte de lo que describió como “una campaña sistemática de desestabilización” en su contra, impulsada —según él— por intereses externos que buscan interferir en la soberanía venezolana. “No he cometido ningún delito. Soy inocente y víctima de una persecución política internacional”, expresó con firmeza, asegurando que su gobierno ha actuado “en estricto apego a la ley y a la defensa del pueblo”.
La declaración ocurre en un contexto de creciente tensión diplomática. Diversos informes internacionales han documentado denuncias de represión, detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión en Venezuela. Aunque el gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente estos reportes, la presión internacional ha aumentado, especialmente tras nuevas investigaciones que apuntan a altos funcionarios del Estado.
Analistas políticos señalan que la postura de Maduro busca reforzar su legitimidad interna y proyectar una imagen de estabilidad frente a la comunidad internacional. Sin embargo, opositores venezolanos y organizaciones de derechos humanos han cuestionado la veracidad de sus afirmaciones, insistiendo en que las denuncias están respaldadas por testimonios, documentos y observaciones independientes.
Mientras tanto, gobiernos de la región observan con cautela el desarrollo de los acontecimientos. Algunos han pedido una investigación imparcial, mientras otros han reiterado su apoyo al gobierno venezolano, subrayando la importancia de evitar intervenciones externas que puedan agravar la crisis política y social del país.
La declaración de inocencia de Maduro abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Venezuela y la comunidad internacional. En los próximos días se espera que organismos multilaterales emitan nuevas posturas, mientras la oposición venezolana prepara pronunciamientos adicionales. El escenario político continúa en tensión, y la atención global permanece fija en Caracas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias




















