EN LA OPINIÓN DE:
EN LA OPINIÓN DE: Teodoro Rentería Arróyave/ Comentario a Tiempo /Restaurar la dignidad del periodismo
SANTIAGO TIANGUISTENCO, ESTADO DE MÉXICO.- El Papa Francisco ha hecho un llamado a todos los comunicadores para ’restaurar la dignidad del periodismo’.
Al respecto, quiero recordar las lecciones de nuestros mentores en las aulas y en el propio trafalgar del ejercicio de la profesión, mismas que nos imbuían el axioma máximo, que se adelantó a la era cibernética que nos acosa,
Una y otra vez, nos repetían: ’que más valía perder mil verdades que ganar una mentira’, y nosotros agregaríamos, por el fenómeno de la redes sociales, divulgar como noticias mensajes interesados y al servicio de intereses ajenos a la verdad.
El primer Papa latinoamericano, ha hecho un llamado para restaurar la dignidad del periodismo al advertir sobre las noticias falsas que, con toda impunidad, se divulgan ahora, sobre todo en las redes sociales, sin dimensionar el daño a las mismas sociedades, que aún creen en los que nos dedicamos a esta apasionante profesión.
El Vaticano, dio a conocer el mensaje del papa titulado ’La verdad os hará libres’, por el que llama a sus seguidores a impedir personalmente la difusión de noticias falsas y a restaurar la dignidad del periodismo.
Francisco envió su mensaje con motivo de la celebración del Día Mundial de las Comunicaciones, en el que también exhortó a los files a ejercer un ’periodismo de paz’.
El pontífice dijo que ’las noticias falsas revelan la presencia de actitudes intolerantes e hipersensibles al mismo tiempo, con el único resultado de extender el peligro de la arrogancia y el odio’.
Y añadió, que ’ninguna desinformación es inocua; por el contrario, fiarse de lo que es falso produce consecuencias nefastas. Incluso una distorsión de la verdad aparentemente leve, pero que puede tener efectos peligrosos’.
Advirtió que ’ni siquiera los desmentidos más vehementes pueden detener el daño de las noticias falsas’.
’La verdad os hará libres’, escribe el papa esperanzado al final del mensaje, añadiendo que es responsabilidad de los periodistas ser ’protectores de las noticias’.
Con este llamado, el papa Francisco, al advertir sobre las noticias falsas, nos exhorta a ser congruentes con las dignidad que nos debe ser a fin, íntegramente con la responsabilidad mayor de ejercer el periodismo. Restauremos la dignidad del periodismo.
Periodista y escritor; Presidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; Secretario de Desarrollo Social de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; Presidente fundador y vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, miembro del Consejo Consultivo permanente del Club Primera Plana y Académico de Número de la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG. Agradeceré sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com Nos escuchamos en las frecuencias en toda la República de Libertas Radio. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.org, y www.clubprimeraplana.org
EN LA OPINIÓN DE:
DESDE MI RECLUSIÓN (TERCERA PARTE)
“MEMORIAS DE UN EMPRESARIO”
POR: EL VIEJO
*Años de desfalco, pandemia y huracanes, el principio del fin
*Contabilidad fraudulenta nos engañó a todos, menos al SAT
Tarde descubrió “El viejo” que había sido víctima del engaño de su administradora Leontina confabulada con el contador de su empresa. Nunca lo hubiera descubierto a no ser por el apoyo de un contador externo que le hizo ver que los registros financieros habían sido manipulados dando una imagen falsa de la realidad: le ocultaron pérdidas, evadieron impuestos y saquearon sus fondos.
Tras el derrumbe de las Torres Gemelas y sus efectos en la industria hotelera de Cancún y de otras partes del país quedó al descubierto la vulnerabilidad de mi empresa. No éramos capaces de hacer frente a esta contingencia. No me explicaba el por qué si en el papel aparecía como una empresa sana, en la práctica no había dinero para nada. Entonces me culpé de mi descuido y de la sobrada confianza que tuve en mi administradora y mi contador: desde hacía mucho tiempo me estaban mintiendo.
Con esa preocupación y sin comprender la magnitud del desfalco acudí a la Ciudad de México, ahí me encontré con mi hermano Elías a quien le confié parte de mi gran preocupación. Agobiado por esa situación me presentó a su amigo Toño, un contador público con vasta experiencia en el tema, quien contagiado por mi preocupación accedió a viajar de inmediato a Cancún.
Al día siguiente, con diferencia de una hora y en vuelos diferentes llegamos a Cancún. Él llegó a las 9:00 y yo a las 10:00, me esperó en el Aeropuerto y de ahí nos trasladamos a la oficina. Sin perder tiempo solicitó la contabilidad a su nervioso colega y se dispuso a revisar. No pasó mucho tiempo, dos horas si acaso, cuando Toño pidió hablar conmigo.
-“Don José -me dijo- esto está muy mal: su administradora Leontina en confabulación con su contador, Jonás, llevan mucho tiempo defraudando a su empresa”. Para mí fue un golpe terrible. A estas dos personas de la tercera edad les había dado toda mi confianza y así me pagaban. Y nuevamente volví a equivocarme: no tuve el coraje para demandarlos. Tal vez por su edad y por el aprecio que les tenía decidí pedirles solo su renuncia.
Para el contador Toño, más que el fraude cometido por esas dos malas personas, lo peor del caso fue la forma en que habían manejado la Contabilidad desde hacía varios años y se tenía que rehacer. Sin embargo, nunca se pudo corregir y aunado a eso vino el huracán Wilma, en el 2005 y la Pandemia de gripe A-H1N1, en el 2009, hasta desembocar en el problema que hoy me tiene bajo proceso en la cárcel por no poder pagar impuestos.
A partir de la caída de las Torres Gemelas, el huracán Wilma y la pandemia de Gripe A-H1N1 mi empresa resintió graves efectos por el desplome de la ocupación hotelera a niveles nunca vistos, razón por la cual muchos de nuestros clientes nos dejaron de pagar, incrementando de manera significativa la cartera vencida; en tanto, algunas de nuestras ventas se tornaron incobrables, mientras que nuestras deudas con proveedores se fueron incrementando alarmantemente por los recargos.
Ante el sombrío panorama y con el afán de que nuestra empresa se recuperara, con el apoyo de los suegros de mi socio y míos, decidimos aceptarles que fueran avales para obtener un préstamo. A ellos no les importó arriesgar su patrimonio, que para nosotros fue un gran compromiso y responsabilidad. Con el crédito obtenido pudimos pagar parte de los impuestos, dar un abono a proveedores y otra parte para el pago de la nómina.
Sin embargo, el crédito con apoyo de nuestros suegros fue solo un paliativo que nos quitó un poco de presión, pero no fue solución. Al paso de los días, quincenas y meses, la situación de nuestra empresa se complicaba cada vez más sin importar los resultados de nuestro trabajo. Las pocas ventas que logramos nos daban pequeños respiros, pero la cartera vencida seguía aumentando mientras los hoteleros nos forzaban a aceptar cubrir sus deudas a 90 y 120 días, pero eso no era garantía de pago. Si presionábamos, simplemente cambiaban de proveedor. (Continuará Cuarta parte)
EN LA OPINIÓN DE:
LA PREVISIBLE RECESION TURISTICA
“El Minotauro”
Por Nicolás Durán de la Sierra
La escalada belicista del gobierno de Estados Unidos no sólo se reciente fuera de sus fronteras, sino también en su propio país, como lo muestran con gran crudeza los atropellos a los derechos civiles en Nebraska; no es el único estado afectado por andanada de la Casa Blanca, pero sí el que más cuota de sangre ha pagado. La crisis interna es evidente y la destitución de Donald Trump se hace cada vez más posible.
Mas aún, de entre los analistas políticos de aquel país, comenzando por los del consejo editorial del New York Times, su salida está próxima. El prestigioso diario, en abono a tal posibilidad, recién publicó en portada que el año pasado, “por corrupción”, el presidente se había embolsado, al menos, mil 408 millones de dólares. En pocas palabras, no sólo los mata, sino además los roba.
En este ámbito de crispación tanto dentro como afuera, la agresión a Venezuela, las amenazas militares a Irán y Groenlandia, y hasta México y la “guerra comercial” con Europa, el turismo doméstico y externo ha disminuido a niveles parecidos a los de los años del Covid 19, según el Departamento de Comercio de Estados Unidos, el que se encarga de la gestión de esta industria.
En el detallado análisis del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, por la política exterior restrictiva de ese país, en el 2025 Estados Unidos dejó de percibir unos 12 mil 500 millones sólo en el rubro de entradas y salidas, y todo hace prever que en este año la tendencia a la baja será mayor. Por ejemplo, el turismo canadiense hacia su vecino del sur disminuyó más del 22 por ciento.
Sin siquiera considerar la posibilidad de una incursión del gobierno de Donald Trump a México, funesta para ambas economías, pero un psicópata es impredecible; sin considerar tal, analistas de aquel país prevén que, si no se relaja la crisis interna, el turismo norteamericano seguirá a la baja y ello se reflejará en nuestro país, su principal socio comercial hasta el momento.
El dilema no es si se va o no Trump, lo que por hecho se da, sino cuándo.



















