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Del turismo electoral y cosas peores…

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CANCÚN, 18 DE DICIEMBRE

Durante décadas en el municipio de Benito Juárez, ha sido un ejemplo de lo que no se debe hacer en materia político-inmobiliaria. Y es que hace unos días en la visita del doctor Santiago Nieto Castillo, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a Cancún, para la presentación de su libro “SIN FILIAS NI FOBIAS”, hizo mención del turismo electoral como fuente de muchos de los males que aquejan a esta ciudad.
Y no es para menos, ya que, haciendo un poco de memoria, los que aquí hemos vivido los últimos 20 años podemos recordar aún las campañas de invasión de terrenos con promesas falsas a cambio de la emisión de votos a favor de alcaldes, gobernadores y legisladores, principalmente del PRI , llamado el “Partidazo”, por el fallecido Eduardo del Río, RIUS.
Esta fatídica estrategia electorera, sin duda solo benefició a muy, pero muy pocos, ya que a la fecha son miles de personas y miles de metros cuadrados, los que forman una simbiosis propia de un filme de terror de Alfred Hitchcock , ya que por una parte no existe certeza jurídica en la propiedad del patrimonio de muchos adquirentes, no existe posibilidad de que la administración pública pueda invertir en servicios públicos municipales como alumbrado, drenaje y calles, dado que los particulares, en la mayoría de los casos ejidatarios, participaron en la cadena comercial y generaron a lo largo de décadas un modelo de negocio muy redituable sin la necesidad de trasladar el dominio de la tierra.
Ello ha generado una burbuja de ilegalidades tan evidente, que el Congreso el Estado, reformó en el mes de septiembre el Código Penal para el Estado de Quintana Roo en los siguientes términos:

  1. ARTÍCULO 153.- Se impondrá las mismas penas previstas en el artículo anterior:
    XVI. Al que, por sí o por interpósita persona, sin contar con las licencias, constancias y/o permisos y /o autorizaciones y /o requisitos previstos por la Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano y la Ley de Acciones Urbanística ambas del Estado de Quintana Roo, fraccione, subdivida, parcele o incorpore un terreno urbano o rústico, con o sin construcciones, propio o ajeo y transfiera o prometa transferir la propiedad, la posesión o cualquier otro derecho sobre alguno de esos lotes.
  2. ARTÍCULO 179-Quáter.- Se le impondrán de tres a nueve años de prisión y de mil a cinco mil días multa, a quien dolosamente haga un uso distinto al permitido del uso de suelo u obtenga un beneficio económico derivado de estas conductas.
    Las penas previstas en el párrafo anterior se aumentarán en una tercera parte, cuando la conducta se lleve a cabo en, o afecte cualquiera de los siguientes lugares:
    II. El suelo de conservación en términos de lo establecido en el programa o programas de ordenamiento ecológico del Estado y municipios aplicables, así como lo establecido en el Programa o Programas de Desarrollo Urbano aplicables;
  3. ARTÍCULO 268.- Comete el delito a que se refiere este título, la persona física o jurídica que
    I. Autorice, promueva, induzca, organice o aliente la formación o construcción de asentamientos irregulares por sí o por interpósita persona;
    VII. El que a sabiendas carece de todos los permisos, licencias y autorizaciones para construir y comercializar un bien inmueble, ordene cualquier tipo de publicidad, que tenga por efecto realizar una promesa de compraventa, de lotes, departamentos, o casas en un fraccionamiento no autorizado.
    Para los efectos del presente título, por fraccionar, debe entenderse cualquier terreno o parte de él, que se divida en 3 o más fracciones, ya sea para su venta en lotes, o bien para construcciones habitacionales, hoteleros, agropecuaria y demás aprovechamientos y usos.

En este sentido, es de celebrarse que por primera vez las autoridades estatales y municipales de manera conjunta, y en concordancia con el poder legislativo, realizan acciones para evitar que sigan creciendo los desarrollos irregulares.
Es así que, los impulsos para el próximo 2020, estarán enfocados en conjuntar esfuerzos con el gobierno federal para tratar de revertir en el poco tiempo de una administración municipal, la mayor parte del daño patrimonial, ecológico y urbano generado durante tantas décadas.
Solo queda esperar que los afectados por los distintos asentamientos y desarrollos irregulares, tomen nota y no se dejen engañar por los lideres de siempre y en su caso, los denuncien por el daño que les han ocasionado.

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La cuesta de enero: finanzas, consumo y estrés emocional

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El peso psicológico del dinero: enero, cobra la factura de diciembre con estrés emocional

Conciencia Saludablemente
Psicol. Alex Barrera**

Enero suele llegar con una resaca silenciosa. No sólo termina el periodo festivo; también aparecen los estados de cuenta, las deudas acumuladas y una sensación difusa de preocupación que muchos describen como “nervios”, pero que en realidad es ansiedad financiera.  

Como profesional de la salud mental, he visto cómo este mes concentra un malestar particular: el cuerpo vuelve a la rutina, pero la mente queda atrapada entre obligaciones económicas y una percepción de escasez que no siempre se nombra, pero se siente. 

El estrés financiero se define como la respuesta emocional y cognitiva ante la percepción de no contar con recursos suficientes para cubrir las demandas económicas actuales o futuras. No se trata solo de falta real de dinero, sino de la interpretación que hacemos de nuestra situación financiera. Esta percepción activa en el cerebro los mismos circuitos que otras amenazas: el sistema de alerta se enciende, aumenta el cortisol y se reduce la capacidad para planear, concentrarse y tomar decisiones con calma. 

Diversos estudios han documentado que los problemas económicos se asocian de forma consistente con síntomas de ansiedad, depresión, irritabilidad e insomnio. Una revisión publicada en The Lancet Psychiatry señala que la inseguridad financiera incrementa significativamente el riesgo de trastorno mentales comunes, incluso en personas sin antecedentes previos. En enero, este fenómeno se intensifica porque coincide con pagos diferidos, créditos adquiridos en diciembre y el regreso a exigencias laborales y familiares. Que en contraste con el descanso que se tuvo por las fiestas, resulta especialmente avasallador debido al súbito cambio. 

Desde la neurociencia, el fenómeno es comprensible. La preocupación constante por el dinero mantiene al cerebro en un estado de hipervigilancia. Investigaciones en psicología cognitiva muestran que la escasez —real o percibida— consume recursos mentales, reduciendo la memoria de trabajo y la flexibilidad cognitiva (Mullainathan & Shafir, 2013). En otras palabras, cuando la mente está ocupada “sobreviviendo”, le queda poco espacio para pensar con claridad, lo que a su vez puede llevar a decisiones financieras impulsivas que perpetúan el problema. 

Este círculo vicioso tiene un impacto emocional profundo. Las personas suelen experimentar culpa por “no haber previsto”, vergüenza por endeudarse o miedo constante al futuro. Estos afectos no son triviales: la evidencia sugiere que la vergüenza financiera se asocia con evitación, aislamiento social y menor búsqueda de ayuda, tanto económica como psicológica. Así, el estrés financiero no solo afecta al individuo, sino que deteriora relaciones familiares, dinámicas de pareja y el clima emocional del hogar. 

Enero también pone en evidencia una narrativa cultural dañina: la idea de que los problemas económicos son exclusivamente resultado de fallas personales. Desde la psicología social sabemos que esta creencia incrementa el malestar, porque internaliza un problema estructural y lo convierte en una identidad: “soy irresponsable”, “no sirvo para administrar”. Estudios sobre estigmatización económica muestran que esta autoatribución negativa se asocia con mayores niveles de depresión y menor autoestima . 

No es casual que el estrés financiero esté relacionado con conductas de riesgo para la salud. Investigaciones han encontrado asociaciones entre presión económica y aumento en consumo de alcohol, trastornos del sueño y síntomas psicosomáticos. El cuerpo, una vez más, expresa lo que la mente intenta contener. 

Cuando los pensamientos negativos constantes invaden nuestra vida es imposible no caer en conductas poco favorables ya que disminuye la serotonina por lo que el cerebro busca una compensación, además dejamos de dormir por ejemplo lo cual nubla nuestra claridad y nos deja a la deriva para adoptar comportamientos que no parecen alineados a las dificultades, por ejemplo, comer de más, realizar compras innecesarias, episodios de ansiedad o psicóticos, así como cuadros de estrés crónico. Físicamente pueden presentarse, dolores de cabeza, migrañas, dolores de espalda entre otros. 

En algunos casos incluso hay una mayor irritabilidad por lo que algunas personas se tornan especialmente violentas o suelen tener mal humor, lo cual afecta sus relaciones personales, o provoca situaciones que empeoran la situación como la pérdida del empleo o el aislamiento social.  

Frente a este panorama, es importante decir algo con claridad: sentirse ansioso en enero es una respuesta humana ante la incertidumbre. Sin embargo, cuando esta ansiedad se vuelve constante, paralizante o empieza a interferir con la vida diaria, es una señal de que necesita atención. La psicología ofrece herramientas para intervenir en este punto crítico. 

La terapia psicológica ayuda, en primer lugar, a diferenciar entre el problema real y la catástrofe anticipada. A través de enfoques como la terapia cognitivo-conductual, se trabaja la identificación de pensamientos automáticos asociados al dinero: “nunca saldré de esto”, “todo va a empeorar”, y se desarrollan estrategias para regular la ansiedad y recuperar una sensación de control . Además, el espacio terapéutico permite abordar emociones como la culpa y la vergüenza, que suelen ser el núcleo más doloroso del estrés financiero. 

En muchos casos el acompañamiento profesional reduce significativamente los síntomas de ansiedad y depresión asociados a problemas económicos, incluso cuando la situación financiera objetiva no cambia de inmediato, mejorar la salud mental no requiere primero “arreglar” el dinero; muchas veces, es al revés 

Enero, entonces, puede convertirse en algo más que un mes difícil. Puede ser un punto de inflexión para revisar la relación que tenemos con el dinero y con nosotros mismos. Entender que el estrés financiero es un fenómeno psicológico y social, no un fracaso individual, abre la puerta al autocuidado y a la búsqueda de ayuda. Porque cuidar la salud mental también es una forma de ordenar la vida económica: con mayor claridad, menos miedo y decisiones más conscientes. 

Documentos de interés:

Frasquilho, D., Matos, M. G., Salonna, F., Guerreiro, D., Storti, C. C., Gaspar, T., & Caldas-de-Almeida, J. M. (2016). Mental health outcomes in times of economic recession: A systematic literature review. The Lancet Psychiatry, 3(7), 666–676. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(16)30059-1 

Fitch, C., Hamilton, S., Bassett, P., & Davey, R. (2011). The relationship between personal debt and mental health: A systematic review. Mental Health Review Journal, 16(4), 153–166. https://doi.org/10.1108/13619321111202313 

Hofmann, S. G., Asnaani, A., Vonk, I. J., Sawyer, A. T., & Fang, A. (2012). The efficacy of cognitive behavioral therapy: A review of meta-analyses. Cognitive Therapy and Research, 36(5), 427–440. https://doi.org/10.1007/s10608-012-9476-1 

Mullainathan, S., & Shafir, E. (2013). Scarcity: Why having too little means so much. Times Books. 

Richardson, T., Elliott, P., & Roberts, R. (2013). The relationship between personal unsecured debt and mental and physical health: A systematic review and meta-analysis. Clinical Psychology Review, 33(8), 1148–1162. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2013.08.009 

**Además de 10 años de experiencia como comunicólogo, ejerciendo el periodismo. Alex Barrera es también psicólogo por la UNAM con profundización en desarrollo.
Actualmente brinda terapia clínica con enfoque Biopsicosocial.

Si deseas contactar al especialista o necesitas ayuda terapéutica puedes comunicarte directamente por:


Te interesan los temas de desarrollo humano y bienestar intégrate ahttps://bit.ly/Kumaneko-SaludyBienestar es Gratis.

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EL ESTADO MAS CARO PARA INVERTIR: IMEF

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“La Última Palabra”
Por: Jorge A. Martínez Lugo.

El director del IMEF-Quintana Roo, Neguib Simón Farah, reveló que invertir en Quintana Roo es de 2% a 3% más caro por motivos fiscales federales y estatales, en el Foro Perspectivas Turísticas 2026 de la Universidad Anáhuac Cancún.

Mientras un empresario gana el 13%, los gobiernos federal y estatal se llevan hasta 25% de la inversión, sostuvo el pasado viernes 16 de enero.

En su exposición durante la octava edición de la Conferencia Perspectivas Turísticas 2026, organizada cada año, el director en Quintana Roo del Instituto Mexicano de ejecutivos de Finanzas (IMEF), Neguib Simón Farah, sostuvo que la entidad del Caribe mexicano es la más cara para invertir fiscalmente hablando.

Precisó que la diferencia es de 2% a 3% más cara que en estados como Baja California Sur, Ciudad de México y jalisco.

Agregó que la utilidad de los empresarios es mucho menor que lo que se lleva el gobierno mensual y anualmente por cada dólar que invierten, ya que mientras un empresario se lleva de 12% a 13% de utilidades, le entrega al gobierno de 24% a 25%, incluso hasta más tratándose de Quintana Roo, precisó.

Agregó que el nivel impositivo en otros países es de 2% a 3% menos que en México, como es el caso de República Dominicana.

Ante académicos, empresarios, funcionarios, estudiantes que abarrotaron el Lions Sport Center de la Universidad Anáhuac Cancún, Simón Farah detalló que el gobierno federal se lleva el 16% por el impuesto al valor agregado (IVA), 4% del impuesto al hospedaje, 1.5% por derechos y cargos turísticos locales, 30% del ISR, además del costo operativo que puede alcanzar hasta 60%.

SOLO EL 40% DE EMPRESARIOS REINVERTIRÁ
El director del IMEF en la entidad informó que recientemente el presidente nacional de la Coparmex, Juan José Sierra Álvarez, sostuvo que sólo el 40% del empresariado ha decidido estar dispuestos a reinvertir sus utilidades en sus empresas, porcentaje que es muy bajo, consideró.

El representante del IMEF celebró que en el año 2025 no se haya realizado una reforma fiscal, como piden algunos sectores, u otras decisiones de miscelánea fiscal que puedan tener impacto en las inversiones.

INVITA A LA FORMALIDAD
Sin embargo, hizo un llamado a los empresarios, sobre todo a los jóvenes, a apostar por la formalidad y por apegarse a la disciplina fiscal, ya que “el orden cuesta, pero el desorden cuesta más”, concluyó. Usted tiene la última palabra.
ooOoo

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