zslider
Por ley quedan prohibidos los cinturonazos, pellizco, cocos… a hijos
CIUDAD DE MÉXICO, 27 DE NOVIEMBRE.-El Senado de la República aprobó por unanimidad de 114 votos la prohibición del castigo corporal para los menores de edad con lo cual los coscorrones, cinturonazos, pellizcos y todas las formas físicas para reprender a los pequeños quedan prohibidas por ley.
Pido amablemente a todas y todos ustedes su apoyo para prohibir en México y que así quede establecido en la ley el castigo corporal”, dijo la senadora del PAN, Josefina Vázquez Mota.
De acuerdo con lo expuesto en el Pleno del Senado, en la actualidad en México, seis de cada diez niñas, niños y adolescentes todavía son reprendidos de manera física, con golpes y otras formas violentas.
En este orden de ideas es indiscutible que tolerar el uso del castigo corporal como método de disciplina de las niñas, niños y adolescentes es una forma de violencia contra la niñez que vulnera su dignidad y por ende sus derechos”, comentó la senadora de Morena, Ana Lilia Rivera.
De esta forma quedó modificado el artículo 44 de la Ley General de las Niñas, los Niños y los Adolescentes y se llamó crear ambientes y condiciones óptimas de desarrollo integral de los menores de edad y garantizar el interés superior de la niñez para el desarrollo de su personalidad.
Se espera que en fechas próximas, los códigos penales del país también sean reformados para sancionar el castigo físico a menores.
Para prohibir el castigo corporal, senadoras y senadores analizan reformar la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Recibe las noticias al instante
Únete al canal oficial de WhatsApp de Quinto Poder y recibe las noticias más importantes de Quintana Roo directamente en tu teléfono.
Unirme al canal de WhatsApp
Fé & Religión
PARABOLA DEL SEMBRADOR
Oseas 14, 2-10
Esto dice el Señor:
«Vuelve, Israel, al Señor tu Dios, porque tropezaste por tu falta.
Tomad vuestras promesas con vosotros y volved al Señor.
Decidle: «Tú quitas toda falta, acepta el pacto. Pagaremos con nuestra confesión: Asiria no nos salvará, no volveremos a montar a caballo, y no llamaremos ya “nuestro Dios” a la obra de nuestras manos. En ti el huérfano encuentra compasión».
«Curaré su deslealtad, los amaré generosamente, porque mi ira se apartó de ellos. Seré para Israel como el rocío, florecerá como el lirio, echará sus raíces como los cedros del Líbano.
Brotarán sus retoños y será su esplendor como el olivo y su perfume como el del Líbano.
Regresarán los que habitaban a su sombra, revivirán como el trigo, florecerán como la viña, será su renombre como el del vino del Líbano.
Efraín, ¿qué tengo que ver con los ídolos? Yo soy quien le responde y lo vigila. Yo voy como un abeto siempre verde, de mí procede tu fruto».
¿Quién será sabio para comprender estas cosas, inteligente, para conocerlas?
Porque los caminos del Señor son rectos: los justos los transitan, pero los traidores tropiezan en ellos.
Salmo 50, 3-4. 8-9. 12-13. 14 y 17
Mi boca proclamará tu alabanza.
Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.
Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio; lávame: quedaré más blanco que la nieve.
Oh, Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.

Mateo 10, 16-23
Dijo Jesús a sus apóstoles:
«Mirad que yo os envío como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas.
Pero ¡cuidado con la gente!, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa, para dar testimonio ante ellos y ante los gentiles.
Cuando os entreguen, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en aquel momento se os sugerirá lo que tenéis que decir, porque no seréis vosotros los que habléis, sino que el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.
El hermano entregará al hermano a la muerte, el padre al hijo; se rebelarán los hijos contra sus padres y los matarán.
Y seréis odiados por todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra.
En verdad os digo que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre».
“Florecerán como la viña”.
El profeta Oseas a lo largo de su obra condena con gran fuerza la idolatría del pueblo en dos ámbitos: cultual y política. La idolatría cultual consiste en la adoración de Baal (4,12b-13; 7,14b; 9,1), y en la adoración de los becerros de oro, instalados por Jeroboán en el año 931 a.C. en el momento de la división del Reino. La vertiente política de la idolatría se traduce en que los israelitas, cuando está en juego la subsistencia del país, buscan la salvación fuera de Dios, en las alianzas con las grandes potencias militares del momento, Egipto y Asiría.
Al final del libro, el profeta invita a la conversión no con sacrificios, como era la costumbre, sino con palabras sinceras “Vuelve, Israel, al Señor tu Dios, porque tu falta te ha hecho caer…” (vv. 2-4). El verbo clave es sûb que significa en primer lugar volverse a Dios, poner en Él su mirada, y en segundo lugar y como consecuencia de ello, cambiar de conducta, regresar al hogar de Dios. Para ello, el Señor no pide sacrificios ritualistas, sino “palabras” sinceras que expresen la renuncia a los falsos apoyos: Asiria que representa la confianza en las alianzas políticas y el poder militar, los caballos que simbolizan la autosuficiencia del ejército o la obra de nuestras manos con los que se refiere a los ídolos religiosos (Baal).
A partir del versículo 5, la voz cambia. Ya no habla el profeta, sino Dios directamente. La respuesta divina es de una generosidad desbordante, una salvación- sanación que se expresa con las bellas metáforas del florecimiento de la naturaleza. La iniciativa es de Dios. Su amor misericordioso (hésed) es gratuito y sana esa inclinación del ser humano a ser infiel. “Curaré su infidelidad, los amaré generosamente” (v.5). Dios es la fuente de vida: “Seré como el rocío para Israel; florecerá como el lirio” (v.6).
A continuación, encontramos un monólogo de Dios mirando a los ídolos. El Señor afirma categóricamente que los ídolos son mudos e impotentes, mientras Él es quien escucha (“respondo”) y cuida (“miro”). Utiliza la metáfora del “ciprés siempre verde”: Dios es la fuente perenne de refugio y vitalidad: Ningún esfuerzo humano da fruto espiritual si no está injertado en la gracia divina. “De mí procede tu fruto”(v.9).
Termina este bello texto profético con una conclusión sapiencial “¿Quién es sabio para entender estas cosas?…” (v. 10a). El mensaje de Oseas (y de toda la Escritura) requiere sabiduría y discernimiento para encarnarlo en el presente. “Porque los caminos del Señor son rectos: los justos los transitan, pero los traidores tropiezan en ellos” (v.10b). Frente a la Palabra del Señor tenemos dos opciones, acogerla y vivirla, o lo que es lo mismo, transitar por sus caminos que nos conducen a la vida, o rechazarla e itinerar por nuestros propios caminos que nos conducen a la muerte.
El texto de Oseas nos muestra que la última palabra de Dios es siempre la misericordia. Él, a pesar de la infidelidad de su pueblo, está siempre dispuesto a sanarlo, restaurarlo y hacerlo florecer. Hoy, a la luz de las palabras del profeta, podemos preguntarnos: ¿recorremos los caminos del Señor comprendiendo y reconociendo su misericordia en nuestra vida diaria, o en cambio, transitamos por caminos que nos alejan de su compasión?
“Sagaces como serpientes y sencillos como palomas”.
El texto del evangelio de hoy forma parte del llamado “discurso misionero” de Mateo (Mt 10). Tras elegir a los Doce y darles las primeras instrucciones para la predicación (10,1-5) Jesús hace una advertencia realista y cruda sobre las persecuciones a las que se enfrentarán por causa de su nombre.
En primer lugar, el evangelista presenta la realidad de la misión, en la que a veces nos podemos sentir vulnerables “ovejas en medio de lobos”. Jesús no esconde el peligro y la hostilidad del mundo hacia el Evangelio, y por tanto hacia su predicador. El discípulo no ha de imponer su mensaje, sino proclamarlo desde la mansedumbre, por eso el Maestro pide equilibrio entre dos virtudes: astucia, inteligencia, discernimiento, saber leer los tiempos y evitar el peligro innecesario; y sencillez, bondad sin doblez, integridad moral. La astucia sin sencillez se vuelve cinismo; la sencillez sin astucia se vuelve ingenuidad (v. 16).
Seguidamente, Jesús detalla dos frentes de persecución institucional: el religioso (sinagogas) y el político (gobernadores y reyes). La persecución forma parte de la misión, pero a pesar del sufrimiento que genera, es también una oportunidad. Al ser llevados ante las autoridades, los discípulos tienen la oportunidad de dar testimonio, momento para el cual, Jesús invita a la confianza absoluta en el Espíritu que hablará en ellos (vv. 17-20).
Junto a esto hay que tener en cuenta que en la misión no basta el entusiasmo inicial, sino la resistencia fiel en medio del sufrimiento o de un fracaso prolongado “El que persevere hasta el fin, este se salvará” (v.22). Sin embargo, el seguidor de Jesús no busca el sufrimiento por el sufrimiento. Si una puerta se cierra con violencia, la misión se mueve a otro lugar. La persecución se convierte en el motor geográfico de la evangelización, como ocurrirá más tarde en el libro de los Hechos de los Apóstoles (Hch 11,19).
El evangelio de hoy nos da claves para ir a la misión, sabiendo que esta no es fácil pero que en medio de las dificultades contamos con la fuerza del Espíritu Santo. Nos interrogamos: ¿Con qué actitudes me dispongo para ir a la misión? ¿Dónde pongo mis fuerzas cuando la predicación no tiene aparentemente éxito o me veo ridiculizado y perseguido por ella?
Mateo 10, 16-23
«Seréis odiados de todos por causa de mi nombre»
El Evangelio remarca las dificultades y las contradicciones que el cristiano habrá de sufrir por causa de Cristo y de su Evangelio, y como deberá resistir y perseverar hasta el final. Jesús nos prometió: «Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28, 20); pero no ha prometido a los suyos un camino fácil, todo lo contrario, les dijo: «Seréis odiados de todos por causa de mi nombre» (Mt 10, 22).
La Iglesia y el mundo son dos realidades de “difícil” convivencia. El mundo, que la Iglesia ha de convertir a Jesucristo, no es una realidad neutra, como si fuera cera virgen que sólo espera el sello que le dé forma. Esto habría sido así solamente si no hubiese habido una historia de pecado entre la creación del hombre y su redención. El mundo, como estructura apartada de Dios, obedece a otro señor, que el Evangelio de san Juan denomina como “el señor de este mundo”, el enemigo del alma, al cual el cristiano ha hecho juramento —en el día de su bautismo— de desobediencia, de plantarle cara, para pertenecer sólo al Señor y a la Madre Iglesia que le ha engendrado en Jesucristo.
Pero el bautizado continúa viviendo en este mundo y no en otro, no renuncia a la ciudadanía de este mundo ni le niega su honesta aportación para sostenerlo y para mejorarlo; los deberes de ciudadanía cívica son también deberes cristianos; pagar los impuestos es un deber de justicia para el cristiano. Jesús dijo que sus seguidores estamos en el mundo, pero no somos del mundo (Jn 17, 14-15). No pertenecemos al mundo incondicionalmente, sólo pertenecemos del todo a Jesucristo y a la Iglesia, verdadera patria espiritual, que está aquí en la tierra y que traspasa la barrera del espacio y del tiempo para desembarcarnos en la patria definitiva del cielo.
Esta doble ciudadanía choca indefectiblemente con las fuerzas del pecado y del dominio que mueven los mecanismos mundanos. Repasando la historia de la Iglesia, Newman decía que «la persecución es la marca de la Iglesia y quizá la más duradera de todas».
«El atleta no gana cuando se despoja de la ropa, pues deja los vestidos para comenzar a luchar. Sólo recibe la corona de vencedor después de haber combatido como se debe» (San Paulino de Nola)
«Jesús nos dice: ‘Yo os mando como ovejas en medio de lobos’. El cristiano, más bien, deberá ser prudente, a veces incluso astuto: estas son las virtudes aceptadas por la lógica evangélica. Pero la violencia nunca» (Francisco)
«Podemos, por tanto, esperar la gloria del cielo prometida por Dios a los que le aman y hacen su voluntad. En toda circunstancia, cada uno debe esperar, con la gracia de Dios, ‘perseverar hasta el fin’» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.821)
EL SEÑOR LES DA LA PAZ
Fuente: Jorge Girón Sosa
presbítero

Recibe las noticias al instante
Únete al canal oficial de WhatsApp de Quinto Poder y recibe las noticias más importantes de Quintana Roo directamente en tu teléfono.
Unirme al canal de WhatsAppSalud & Bienestar
CUIDADO CAPILAR, CASPA Y REMEDIOS NATURALES PARA UN CUERO CABELLUDO SALUDABLE
El cuidado del cabello es una parte esencial del bienestar diario, especialmente cuando se busca mantener un cuero cabelludo libre de irritaciones y caspa. La caspa, caracterizada por la presencia de escamas blancas y picazón, suele originarse por sequedad, exceso de grasa, estrés o el uso de productos agresivos. Aunque no representa un riesgo grave para la salud, sí afecta la comodidad y la apariencia, por lo que atenderla de manera oportuna es fundamental.
Mantener una higiene capilar adecuada es el primer paso para prevenir su aparición. El uso de shampoos suaves y equilibrados ayuda a controlar la producción de grasa sin resecar el cuero cabelludo. Asimismo, evitar el uso excesivo de geles, tintes y herramientas de calor reduce la irritación y fortalece la fibra capilar. Un lavado regular, acompañado de masajes circulares, favorece la circulación sanguínea y contribuye a un crecimiento más saludable.

Los remedios naturales se han convertido en aliados populares para combatir la caspa. Ingredientes como el aloe vera, conocido por sus propiedades calmantes, ayudan a reducir la inflamación y aportar hidratación. El aceite de coco, aplicado en pequeñas cantidades, nutre profundamente y disminuye la descamación. Por su parte, el té de romero y el vinagre de manzana se utilizan para equilibrar el pH del cuero cabelludo y mejorar su limpieza.
La alimentación también influye en la salud capilar. Consumir vitaminas del grupo B, zinc y antioxidantes fortalece los folículos y reduce la caída. Mantener una hidratación adecuada y controlar el estrés complementa estos cuidados.
Con hábitos constantes y el uso responsable de productos naturales, es posible mantener un cabello más fuerte, limpio y libre de caspa, promoviendo bienestar y una apariencia saludable.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias

Recibe las noticias al instante
Únete al canal oficial de WhatsApp de Quinto Poder y recibe las noticias más importantes de Quintana Roo directamente en tu teléfono.
Unirme al canal de WhatsApp-
Othon P. Blancohace 8 horasSUR DE QUINTANA ROO REAFIRMA RESPALDO A RAFA MARÍN EN DEFENSA DE LA TRANSFORMACIÓN Y LA SOBERANÍA NACIONAL
-
Deporteshace 10 horasRUN 2026 REÚNE A MÁS DE DOS MIL PARTICIPANTES EN JORNADA DE JUSTICIA SOCIAL Y BIENESTAR ANIMAL
-
Gobierno Del Estadohace 9 horasSUPERVISIÓN DEL DISTRIBUIDOR VIAL KUKULCÁN REFUERZA MOVILIDAD ESTRATÉGICA EN CANCÚN
-
Playa del Carmenhace 10 horasGOBIERNO DE PLAYA DEL CARMEN REFUERZA OPERATIVO DE SEGURIDAD DURANTE LA FERIA DEL CARMEN 2026
-
Economía y Finanzashace 3 horasMERCADOS FINANCIEROS MANTIENEN ESTABILIDAD; DÓLAR SE UBICA EN 17.50 PESOS ESTE 13 DE JULIO DE 2026
-
Tulumhace 10 horasEN UNIDAD, MORENA FORTALECE LA DEFENSA DE LA SOBERANÍA NACIONAL EN TULUM
-
Playa del Carmenhace 10 horasRICH MAFIA CONQUISTA A MÁS DE 25 MIL JÓVENES EN UNA NOCHE HISTÓRICA DE LA FERIA DEL CARMEN 2026
-
Culturahace 9 horasFRAGMENTOS QUE HABITAN REVELA LA FUERZA EMOCIONAL DEL ROSTRO HUMANO EN EL MUSEO DE LA ISLA




















