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Científicos de México e Italia vigilan iceberg del tamaño de Aguascalientes

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CIUDAD DE MÉXICO, 20 DE ENERO. –El A68 se desprendió el pasado 12 de julio del Polo Sur y de fracturarse incrementará en milímetros nivel del mar, dice Miguel Moctezuma, de la UNAM

Científicos del Instituto de Ingeniería de la UNAM y del Instituto de Ciencias del Clima y Atmósfera, de Italia, vigilan con satélites el desplazamiento de un gigantesco iceberg que se desprendió del Polo Sur y cuya superficie es similar al tamaño del estado de Aguascalientes. Este enorme bloque de hielo se desprendió el 12 de julio de una plataforma de hielo del Polo Sur y se ha desplazado 25 kilómetros, pero la mayor preocupación es que se prevé que se vuelva a fracturar y esto genere un incremento de algunos milímetros en el nivel del mar.

El Iceberg mide 5 mil 800 kilómetros cuadrados de superficie y 181 metros de altura, lo que es 40 metros más altos que la Torre Latinoamericana de la Ciudad de México. Por parte de la UNAM el investigador que participa es el doctor Miguel Moctezuma Flores. 

Este estudio tiene como principal insumo de información imágenes de radar registradas por percepción remota en la Antártida, para analizar el impacto del calentamiento global en ese continente y contribuir al conocimiento de la dinámica de sus enormes bloques de hielo.

SEIS MESES DE RASTREO

Desde hace meses, junto con sus pares italianos, Miguel Moctezuma da seguimiento al iceberg A68, que se desprendió de la plataforma Larsen el 12 julio de 2017. Como parte de ese rastreo, observan los movimientos y causas de la escisión para establecer una pauta de la dinámica de los hielos, los movimientos de deriva y cuál será el efecto a mediano y largo plazos de ese témpano.

Desde su desprendimiento a la fecha, el iceberg se ha desplazado 25 kilómetros en promedio, impulsado por el viento o por las corrientes marinas. “Es apreciable su desplazamiento, aunque no se ha alejado una gran distancia todavía”, dijo Moctezuma Flores.

De este iceberg, prosiguió, se estudia cuál será su movimiento durante su desplazamiento, qué le ocurrirá en los próximos meses, aunque las predicciones son que se fracturará, lo que implicará un aumento en la tasa de deshielo y el incremento de los niveles del mar.

Una de las primeras actividades de los científicos fue parametrizar la masa de hielo, es decir, determinar su tamaño: 160 kilómetros de largo —similar a la distancia que se recorre del Zócalo de la Ciudad de México a San Juan del Río, Querétaro—, y una anchura de 55 kilómetros.

Además, se estableció su espesor en 220 metros, aproximadamente, “volumen en el que cabría, si pudieran apilarse, tres monumentos a la Revolución (con 66 metros de alto), y sobraría espacio. La Torre Latinoamericana tiene 181 metros de altura; cabría perfectamente y quedaría arriba un espacio como de 40 metros”, explicó.

El iceberg sobresale unos 30 metros sobre el nivel del mar, se estima que su superficie es de cinco mil 800 kilómetros cuadrados –lo que mide aproximadamente Aguascalientes, o cuatro veces la superficie de la Ciudad de México–. “El A68 tiene una forma muy particular, es una especie de prisma rectangular”.

Algunos consideran que de continuar la tendencia del calentamiento global y el desprendimiento de los hielos, “para el año 2100 el nivel de los mares podría incrementarse entre 30 centímetros y un metro, una situación catastrófica, sobre todo para las ciudades que se encuentran a nivel del mar”, acotó.

La Antártida es una zona muy estudiada por los cambios climáticos que ahí se registran. “Se sabe con precisión que en los últimos 50 años del siglo XX cada década la temperatura se incrementó poco más de medio grado, un aumento acumulado de tres grados centígrados, por lo que la Antártida es un indicador de lo que ocurre con los cambios climáticos en el planeta”.

Fuente Crónica 

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Ciencia y Tecnología

Coral contra el cáncer

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Hallan en corales blandos un compuesto prometedor contra el cáncer por lo cuál este descubrimiento se constituye como una luz de esperanza en el tratamiento del mal

EU.- Un equipo estadounidense de científicos ha descubierto que un tipo de coral blando común en la costa de Florida fabrica un componente químico al que se atribuyen propiedades contra el cáncer, han informado en un comunicado.

“Estos compuestos son más difíciles de encontrar, pero son más fáciles de fabricar en el laboratorio y más fáciles de tomar como medicina”

 Eric Schmidt / investigador

Su estudio, publicado en la revista “Nature Chemical Biology“, es un paso adelante para llegar un día a producir ese compuesto, la eleucerobina, en el laboratorio, señalan.

El componente fue descubierto inicialmente en los años 90 del siglo pasado por un grupo de científicos marinos que lo halló en un raro coral en la costa de Australia. Unos experimentos preliminares indicaron que la eleucerobina, utilizada por el coral como defensa ante depredadores, inhibía el crecimiento de células cancerígenas.

SABÍAS QUE

El componente fue descubierto inicialmente en la década de 1990 en un raro coral en la costa de Australia.

Tras identificar su existencia en esos corales blandos, los investigadores dirigidos por Eric Schmidt pudieron determinar el código genético que usan para sintetizarlo.

Los investigadores afirman que la eleucerobina presenta ventajas frente a otros compuestos hallados en animales para su uso en medicina. Una de ellas es que, a diferencia de las sustancias químicas venenosas que inyectan algunas especies, el químico de los corales está hecho para ser ingerido y por tanto es más digerible.

Fuente Agencia

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