EN LA OPINIÓN DE:
VOCEROS, UNA COMUNICACION DEFICIENTE
“Caminos del Mayab”
Por Martín G. Iglesias
Por la profesión o actividad a la que nos dedicamos, el periodismo, se me hace importante traer hoy a la opinión la “Primera Encuesta Nacional Diagnóstico de Voceros en México”, la que fue realizada a 160 periodistas por Media Training Lab (https://www.mediatraininglab.com.mx).
Este informe no se limita a la exposición de métricas; es una auditoría estratégica diseñada para diagnosticar una crisis de mensaje que hoy compromete la transparencia y la capacidad de influencia de las organizaciones más importantes del país, incluyendo los gobiernos.
Al cuestionar sobre la preparación de las figuras públicas cuando se enfrentan con los medios, el estudio reveló que seis de cada diez comunicadores (casi el 60%) considera que los voceros carecen de herramientas mínimas para enfrentar las entrevistas de los periodistas.
La realizada por Media Training Lab, arroja que un 44.4% de los periodistas coinciden que los voceros llegan con un nivel de preparación “regular”, mientras que un 15.3% consideran que enfrentan a los medios “mal”. En tanto, el 36.1% de los periodistas opinan que sus interlocutores llegan “bien” preparados, y un 4.2% señala que lo hacen “mal”.
“Este déficit estructural en la interacción de los líderes con la prensa refleja un fallo sistémico en la profesionalización de la voz institucional”, advierte Gerardo Soriano Palma, director de Media Training Lab, despacho que llevó a cabo la encuesta.
Añade que esta auditoría evidencia “una crisis a la hora de exponer los mensajes por parte de los líderes de opinión, lo que compromete su influencia, tanto a nivel individual como en el desempeño de sus organizaciones, ya sean públicas, privadas, de la sociedad civil, el espectáculo o el deporte”.
El problema de los voceros(as) se agrava en la capacidad para poder comunicar, pues un 62.5% señala que tienen incapacidad para explicar con claridad los mensajes clave del gobierno, empresa o institución; así como el 37.5% de los entrevistados identificó una falta de elementos para enfrentar una situación de crisis; por otro lado, el 12.5% apunta un lenguaje corporal deficiente.
Este análisis no está lejos de la realidad en Quintana Roo, pues la deficiencia en la manera de comunicar de las vocerías presenta fallas, no solo de estilos, sintaxis y hasta imprecisiones; sino también en la capacidad de síntesis de quienes redactan los comunicados desde la oficina de Comunicación Social.
De ahí que la crisis que tengan algunos gobiernos municipales o instituciones descentralizadas, “la debilidad principal no es la forma, sino el fondo: la incapacidad para articular mensajes clave”; no llega a los lectores, a los gobernados, se queda en el intento de comunicar.
El estudio es concluyente, “el 70% de las crisis reputacionales de los gobernantes nacen de errores de comunicación”. No cuidan a su “cliente”, toman fotografías que son utilizadas para hacer memes, mandan audios en los que enuncian fallas del sistema y prefieren crear páginas “x” para poder facturar sus convenios, en lugar de utilizar medios establecidos y con mayor alcance en todos los sentidos, dígase medios tradicionales o digitales.
Otro de los errores que comenten los voceros de gobiernos y dependencias públicas, es que a los periodistas, directores de medios y/o directores comerciales de empresas de comunicación, siempre les dan largas, con promesas que no cumplen; hasta cierto punto, son los culpables de las fallas que exhiben en el gobierno, el municipio, el congreso, el Tribunal Superior de Justicia, el Ieqroo, el INE o cualquier otra institución o empresa que tenga la oficina de comunicación; antes de ayudar a su jefe, contribuyen al daño de su imagen. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, diputada Kenia López Rabadán, Presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, comentó que la iniciativa de la Reforma Electoral rechazada, es una iniciativa que tuvo un tiempo de vida de ciento sesenta y ocho horas (7.4 días).
“Y hoy tuvimos una sesión histórica, por supuesto, porque creo fervientemente que hoy se demostró para qué sirve la pluralidad en el Congreso mexicano. Se pueden fijar posiciones ideológicas, se pueden fijar posiciones de partido, se puede hacer con respeto, y ganan o no las mayorías en función de lo que establece la Constitución”.
También dijo que no es la única iniciativa de reforma electoral; “podamos ahora posteriormente analizar las 49 iniciativas que tenemos en esta Cámara de Diputados, y evidentemente, las que continúen llegando de todos los grupos parlamentarios, con el plazo perentorio que todos conocemos, y es 90 días antes de que inicie el proceso electoral”. Al tiempo…

EN LA OPINIÓN DE:
El periodista no debe ser complaciente con el poder
“Caminos del Mayab”
Por Martín G. Iglesias
Tengo la fortuna de conocer casi todos los procesos del periodismo impreso, desde la recolección de la nota en la calle o la fuente, hasta esperar semana para entregar un reportaje para medio impreso; así como conocer los pasos de la producción, la distribución, la comercialización y hasta el control de los recursos humanos; en 28 años de ejercicio periodístico, he visto y vivido casi todo.
He sido soldado raso de la redacción, cabo de la edición y general de la información; trabajé bajo órdenes hasta mayo del 2017 y aprendí (buenas y malas cosas), con jefes(as) que me aportaron y otros con los que tenía que luchar todos los días debido a su ignorancia. Hasta ahora tengo tres modestas novelas y voy por “Sentimientos de Papel”.
Quizá, ese bagaje me da cierta autoridad para escribir hoy esta opinión sobre la situación que vive en periodismo en Quintana Roo, donde los políticos y empresarios juegan a ser periodistas y, los periodistas juegan a ser políticos y empresarios. Pido disculpas anticipadas por si mi redacción ofende a algunos, no es mi interés, es solo dar mi punto de vista sobre el ejercicio que hoy nos quieren hacer creer que está muy devaluado por la sociedad.
El periodismo quintanarroense debe dejar de ser un “artículo” de complacencia para los poderosos y ponerse del lado de la sociedad, de las causas justas, darle la voz a quienes por naturaleza no pueden tener acceso a un medio de comunicación, principalmente cuando este se cotiza en niveles publicitarios altos; ¿cuál es la consecuencia?, quizá quedarse sin recursos económicos por publicidad gubernamental, porque si algo no soporta el cliente institucional es que evidencies las fallas que tiene en la administración de los dineros del pueblo, o sea “no pago para que me pegues”.
Veo con preocupación el sesgo de quien recolecta la información (reportero-corresponsal), cuando ve afectados sus intereses económicos; el silencio cómplice, cuando el gobierno en turno le cumple con su “apoyo” por no darle voz a los quejosos. Me alarma, que podamos publicar información no verificada, emitamos comentarios personales a lo que estrictamente debe ser una nota informativa, violando con alevosía y ventaja los géneros periodísticos. Resulta difícil transitar en una fauna plagada por feroces perros que defienden “la chuleta”, aunque sus amos sean unos corruptos, insensibles, ignorantes y sin calidad moral para dirigir un ayuntamiento, un Congreso, un Estado, un país y hasta una institución pública.
Lamento que la mayoría de los medios de comunicación de esta época, no generen “opinión pública”, sino solo “opinión gubernamental”, porque sugestionado por “el castigo” económico de quien ostenta el poder, no se atreven a evidenciar lo que muchas veces es del dominio público, prefieren voltear a ver hacia otro lado y, sin que nadie se los pida, lanzarse contra los opositores.
El periodista no puede tomar partido a favor de los poderosos, pueden destacar sus obras, pero no hacer mancuerna para cuidar los intereses de un gobierno retorcido en todos los sentidos; la idea infundada por los últimos gobernantes sobre conservadores y liberales, de derecha o de izquierda, a favor o en contra, entre otros muchos adjetivos calificativos imputados al periodista y a los medios de comunicación, no tiene que ser considerado en serio por los que nos dedicamos a esta profesión periodística; nosotros solo contamos historias, exponemos hechos consumados, principalmente aquellos que nos quieren ocultar.
Es más, ya ni la burla perdonan, salen todos “uniformados”, con la misma redacción y hasta con las faltas de ortografía y errores de sintaxis que trae el boletín. La forma es fondo y el fondo es forma.
Concluyo al decir que con la consabida responsabilidad contestaré cualquier comentario que el lector o los actores del periodismo y de la política tengan referente a esta opinión. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, con 19 votos aprobatorios de las legislaturas de los estados de Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Colima, Guerrero, Hidalgo, México, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz de Ignacio de la Llave, Yucatán y de la Ciudad de México; el “Plan B” ya es constitucional.
“El Congreso de la Unión, en uso de la facultad que le confiere el artículo 135 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, declara reformados los artículos 115, fracción I, párrafo primero, y 116, fracción II, párrafo segundo, y adicionado el artículo 134 con un párrafo cuarto, recorriéndose los subsecuentes en su orden, de la Constitución Política. Se remite a la Cámara de Senadores para sus efectos constitucionales”, dijo la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso, Kenia López Rabadán.
En los transitorios, indica que el Congreso de la Unión y las legislaturas de las entidades federativas, en el ámbito de su competencia, armonizarán su marco jurídico para adecuarlo al contenido del presente decreto a más tardar el 30 de mayo de 2026. Entre tanto, se aplicarán en lo conducente de manera directa las disposiciones constitucionales en la materia y, supletoriamente, las leyes en materia electoral en todo lo que no se contraponga al citado decreto.
Las legislaturas de las entidades federativas preverán los ajustes necesarios a sus presupuestos con el objeto de que las reducciones que en su caso se realicen en cumplimiento a lo previsto en al artículo 116 constitucional, surtan efectos a partir del inicio de la legislatura subsecuente en la entidad federativa que corresponda. Al tiempo…
EN LA OPINIÓN DE:
Choque de trenes o por el estilo
“El Minotauro”
Por Nicolás Durán de la Sierra
En el oficio periodístico el lograr un buen encabezado es meritorio. Llamar la atención sobre un tema sin dejarlo desnudo por completo, es un arte. El lector, el escucha, en su caso, debe ser atraído por el enunciado, pero no informado por completo. La teoría de Hmiguway dicen los gringos; oficio decimos nosotros, pero es lo mesmo, dicen en el rancho.
Todo esto viene a cuenta por el encabezado hace unos en los que se cuenta el disque enfrentamiento entre el senador Gino Segura y Rafaelm Marín, el candidato del Palacio Nacional por el gobierno de Quintana Roo por venir. “Choque de trenes” decía la cabeza. El problema es que es un choque imposible, pues sólo hay un tren, pies el proyecto verde no llega ni a armón de segunda.
Viene a mi memoria una tonadilla de finales de 1940, rescatada por Oscar Chaves, que cuenta un accidente entre un tren que iba pita, pita y caminando y un avión que andaba en el llano volando sin descansar. Huelga decir el resultado. El aeroplano es el Partido Verde con todo y su niño. Una cosa es el poder central y otra muy distinta el de una panda mafiosa avecindada en Tulum.
Esa mínima diferencia definirá el mapa político que nos gobernará dentro de poco, una puja que le abre la puerta a la diputada Marybel Villegas y saca del tablero a Jorge Sanen, alarde del analfabetismo funcional, y a otras tantas propuestas del gobierno en turno. No es que se busque para Cancún una lumbrera académica, ñero sí alguien con la instrucción básica terminada.
Desde luego la ruta aún es larga -y la maquina seguía pita y pita y caminando- y pueden ocurrir muchas cosas, pero es difícil que cambie el “no” a los verdes. Ya hicieron fortuna, ya que se vayan. Olvidan o quieren olvidar un principio político que dice que “el matancero de hoy, será la res de mañana” y que sus tropelías les regresaran. ¿Palabra de Dios? No, de Maquiavelo…



















