EN LA OPINIÓN DE:
TIEMPO DE RESPETAR LA LEY
Caminos del Mayab
Por Martín G. Iglesias
Ante los rumores de una posible imposición del diputado federal Enrique Vázquez Navarro en la candidatura a presidente municipal de Tulum en el 2027, considero es necesario recordar lo que dice la Ley de los Municipios del Estado de Quintana Roo y la Ley Electoral, referente a los requisitos para ser presidente municipal.
En el Artículo 10, reformado en junio del 2024, de la Ley de los Municipios del Estado de Quintana Roo dice: Para ser integrante de un Ayuntamiento se requiere: I.- Contar con la ciudadanía mexicana y quintanarroense, en pleno ejercicio de sus derechos políticos y civiles, con residencia y vecindad en el Municipio no menor a cinco años anteriores al inicio del proceso electoral; o sea que quien quiera ser candidato debe estar en el Padrón Electoral de Tulum con fecha mínima del 2022.
La historia de imponer a un candidato que no radica en el Municipio por el que se postula, no es nueva, solo basta recordar lo que sucedió en abril del 2018, cómo la coalición “Por Quintana Roo al Frente” formada en ese entonces por el Partido Acción Nacional (PAN), el extinto Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC), quiso imponer en Benito Juárez (Cancún) a José Luis Toledo Medina como candidato a la presidencia municipal.
Pero fueron los militantes del propio PRD quienes impugnaron esa candidatura de José Luis Toledo Medina, pues su credencial de elector había sacado unos días antes de su registro, porque su residencia oficial siempre fue en Play del Carmen; los inconformes demostraron que “Chanito” Toledo no cumple con el requisito de tener cinco años de residencia mínima en el lugar de dónde se pretende ser candidato a la presidencia municipal, de acuerdo con lo que señala la ley electoral.
En Tulum no solo el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) cuenta con candidatos residentes, nativos y con probada solvencia moral entre la población; sino que el Municipio tiene figuras políticas como el presidente de la Asociación de Hoteles, David Ortiz Mena Blanco Garrido; los expresidentes municipales Romualda Dzul Caamal, Víctor Mas Tah, Edith Mendoza Pino y Martín Cobos Villalobos; las diputadas Silvia Dzul Sánchez o Euterpe Alicia Gutiérrez Valasis; así como Jorge Alberto Portilla Mánica; entre otras figuras que conocen muy bien la problemática social de la demarcación.
Otro caso donde no hay respeto por la ley de los políticos, es que la mayoría de los que aspiran a una candidatura para el 2027 violan la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales para el Estado de Quintana Roo, específicamente la facción dos del artículo 3; “Actos anticipados de precampaña: Los actos de expresión que se realicen bajo cualquier modalidad y en cualquier momento durante el lapso que va desde el inicio del proceso electoral hasta antes del plazo legal para el inicio de las precampañas, que contengan llamados expresos al voto en contra o a favor de una precandidatura”.
Llamo aquí a la reflexión, si un aspirante no respeta la ley y quiere llegar a un cargo de elección popular mediante argucias y lagunas legales, ¡imagínese lo que hará cuando llegue! Si no respeta los tiempos de precampaña, ¿cree que respetará a los gobernados? Y aunque suene muy traillada la frase “quien paga para llegar, llega para robar”, parece que esa se volvió una máxima en la nueva generación de políticos quintanarroenses. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, algo digno de destacar es el reconocimiento que le hizo la Universidad Tecnológica de Tulum (UTT) al expresidente Marciano Dzul Caamal (qepd), cuya visión y esfuerzo hicieron posible que esta universidad fuera una realidad.
Al menos, así lo informó su hija Silvia, quien posteó en sus redes “también acompañé la firma del convenio con el Ejido Tulum, un acuerdo que abrirá oportunidades para las y los hijos de ejidatarios y fortalecerá la educación en nuestra región. Seguiré trabajando para que ese legado se convierta en más puertas abiertas para nuestra juventud”. Al tiempo…

EN LA OPINIÓN DE:
El periodista no debe ser complaciente con el poder
“Caminos del Mayab”
Por Martín G. Iglesias
Tengo la fortuna de conocer casi todos los procesos del periodismo impreso, desde la recolección de la nota en la calle o la fuente, hasta esperar semana para entregar un reportaje para medio impreso; así como conocer los pasos de la producción, la distribución, la comercialización y hasta el control de los recursos humanos; en 28 años de ejercicio periodístico, he visto y vivido casi todo.
He sido soldado raso de la redacción, cabo de la edición y general de la información; trabajé bajo órdenes hasta mayo del 2017 y aprendí (buenas y malas cosas), con jefes(as) que me aportaron y otros con los que tenía que luchar todos los días debido a su ignorancia. Hasta ahora tengo tres modestas novelas y voy por “Sentimientos de Papel”.
Quizá, ese bagaje me da cierta autoridad para escribir hoy esta opinión sobre la situación que vive en periodismo en Quintana Roo, donde los políticos y empresarios juegan a ser periodistas y, los periodistas juegan a ser políticos y empresarios. Pido disculpas anticipadas por si mi redacción ofende a algunos, no es mi interés, es solo dar mi punto de vista sobre el ejercicio que hoy nos quieren hacer creer que está muy devaluado por la sociedad.
El periodismo quintanarroense debe dejar de ser un “artículo” de complacencia para los poderosos y ponerse del lado de la sociedad, de las causas justas, darle la voz a quienes por naturaleza no pueden tener acceso a un medio de comunicación, principalmente cuando este se cotiza en niveles publicitarios altos; ¿cuál es la consecuencia?, quizá quedarse sin recursos económicos por publicidad gubernamental, porque si algo no soporta el cliente institucional es que evidencies las fallas que tiene en la administración de los dineros del pueblo, o sea “no pago para que me pegues”.
Veo con preocupación el sesgo de quien recolecta la información (reportero-corresponsal), cuando ve afectados sus intereses económicos; el silencio cómplice, cuando el gobierno en turno le cumple con su “apoyo” por no darle voz a los quejosos. Me alarma, que podamos publicar información no verificada, emitamos comentarios personales a lo que estrictamente debe ser una nota informativa, violando con alevosía y ventaja los géneros periodísticos. Resulta difícil transitar en una fauna plagada por feroces perros que defienden “la chuleta”, aunque sus amos sean unos corruptos, insensibles, ignorantes y sin calidad moral para dirigir un ayuntamiento, un Congreso, un Estado, un país y hasta una institución pública.
Lamento que la mayoría de los medios de comunicación de esta época, no generen “opinión pública”, sino solo “opinión gubernamental”, porque sugestionado por “el castigo” económico de quien ostenta el poder, no se atreven a evidenciar lo que muchas veces es del dominio público, prefieren voltear a ver hacia otro lado y, sin que nadie se los pida, lanzarse contra los opositores.
El periodista no puede tomar partido a favor de los poderosos, pueden destacar sus obras, pero no hacer mancuerna para cuidar los intereses de un gobierno retorcido en todos los sentidos; la idea infundada por los últimos gobernantes sobre conservadores y liberales, de derecha o de izquierda, a favor o en contra, entre otros muchos adjetivos calificativos imputados al periodista y a los medios de comunicación, no tiene que ser considerado en serio por los que nos dedicamos a esta profesión periodística; nosotros solo contamos historias, exponemos hechos consumados, principalmente aquellos que nos quieren ocultar.
Es más, ya ni la burla perdonan, salen todos “uniformados”, con la misma redacción y hasta con las faltas de ortografía y errores de sintaxis que trae el boletín. La forma es fondo y el fondo es forma.
Concluyo al decir que con la consabida responsabilidad contestaré cualquier comentario que el lector o los actores del periodismo y de la política tengan referente a esta opinión. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, con 19 votos aprobatorios de las legislaturas de los estados de Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Colima, Guerrero, Hidalgo, México, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz de Ignacio de la Llave, Yucatán y de la Ciudad de México; el “Plan B” ya es constitucional.
“El Congreso de la Unión, en uso de la facultad que le confiere el artículo 135 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, declara reformados los artículos 115, fracción I, párrafo primero, y 116, fracción II, párrafo segundo, y adicionado el artículo 134 con un párrafo cuarto, recorriéndose los subsecuentes en su orden, de la Constitución Política. Se remite a la Cámara de Senadores para sus efectos constitucionales”, dijo la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso, Kenia López Rabadán.
En los transitorios, indica que el Congreso de la Unión y las legislaturas de las entidades federativas, en el ámbito de su competencia, armonizarán su marco jurídico para adecuarlo al contenido del presente decreto a más tardar el 30 de mayo de 2026. Entre tanto, se aplicarán en lo conducente de manera directa las disposiciones constitucionales en la materia y, supletoriamente, las leyes en materia electoral en todo lo que no se contraponga al citado decreto.
Las legislaturas de las entidades federativas preverán los ajustes necesarios a sus presupuestos con el objeto de que las reducciones que en su caso se realicen en cumplimiento a lo previsto en al artículo 116 constitucional, surtan efectos a partir del inicio de la legislatura subsecuente en la entidad federativa que corresponda. Al tiempo…
EN LA OPINIÓN DE:
Choque de trenes o por el estilo
“El Minotauro”
Por Nicolás Durán de la Sierra
En el oficio periodístico el lograr un buen encabezado es meritorio. Llamar la atención sobre un tema sin dejarlo desnudo por completo, es un arte. El lector, el escucha, en su caso, debe ser atraído por el enunciado, pero no informado por completo. La teoría de Hmiguway dicen los gringos; oficio decimos nosotros, pero es lo mesmo, dicen en el rancho.
Todo esto viene a cuenta por el encabezado hace unos en los que se cuenta el disque enfrentamiento entre el senador Gino Segura y Rafaelm Marín, el candidato del Palacio Nacional por el gobierno de Quintana Roo por venir. “Choque de trenes” decía la cabeza. El problema es que es un choque imposible, pues sólo hay un tren, pies el proyecto verde no llega ni a armón de segunda.
Viene a mi memoria una tonadilla de finales de 1940, rescatada por Oscar Chaves, que cuenta un accidente entre un tren que iba pita, pita y caminando y un avión que andaba en el llano volando sin descansar. Huelga decir el resultado. El aeroplano es el Partido Verde con todo y su niño. Una cosa es el poder central y otra muy distinta el de una panda mafiosa avecindada en Tulum.
Esa mínima diferencia definirá el mapa político que nos gobernará dentro de poco, una puja que le abre la puerta a la diputada Marybel Villegas y saca del tablero a Jorge Sanen, alarde del analfabetismo funcional, y a otras tantas propuestas del gobierno en turno. No es que se busque para Cancún una lumbrera académica, ñero sí alguien con la instrucción básica terminada.
Desde luego la ruta aún es larga -y la maquina seguía pita y pita y caminando- y pueden ocurrir muchas cosas, pero es difícil que cambie el “no” a los verdes. Ya hicieron fortuna, ya que se vayan. Olvidan o quieren olvidar un principio político que dice que “el matancero de hoy, será la res de mañana” y que sus tropelías les regresaran. ¿Palabra de Dios? No, de Maquiavelo…



















