EN LA OPINIÓN DE:
HEYDEN Y CASTAÑÓN, DOS VERDES EN APUROS
“La Última Palabra”
Por: Jorge A. Martínez Lugo.
• Otro verde, Rébora, como el sapo que salta y solito se ensarta.
Ante la incertidumbre de lo que va a pasar a nivel nacional en el matrimonio por conveniencia Morena-Verde, en Quintana Roo avanza la descomposición de una clase política verde dominante, que de pronto lo tuvo todo sin haberlo ganado en las urnas.
Reiteramos el dato: su promedio nacional es de 4% a 6%, pero en Quintana Roo han ordeñado demasiado la ubre guinda hasta superar un 20% falso, pero suficiente para tener el control del Poder Judicial, el dominio financiero del Poder Legislativo, las mejores posiciones en el Ejecutivo y, claro, los municipios turísticos ricos.
Tal es el caso de Tulum, donde Diego Castañón llegó de Monterrey con la mesa servida, como suplente de Marciano Dzul Caamal, gobernando de pronto el destino de mayor crecimiento en Quintana Roo y ahora quiere ser senador y hasta gobernador, pero sin saber qué hacer ante esta crisis municipal que lo ha dejado congelado.
Su respuesta ha sido meramente empresarial -carente de sentido social-, sin la visión de un presidente municipal.
HEYDEN CEBADA, EL MÁS PODEROSO
El caso del verde presidente del Tribunal Superior de Justicia, Heyden Cebada Rivas, ya es un ejemplo nacional. Es el único titular del Poder Judicial del país que se pasó por el arco del triunfo la Reforma Judicial de la 4T. Se reeligió para otros 15 años sin haber participado en las elecciones; sólo por un artículo transitorio que él mismo incluyó y que le aprobó a ciegas la 18ª Legislatura.
Él mismo elaboró la iniciativa de reforma judicial que envió al Congreso estatal y se la aprobaron sin cambiarle una sola coma, incluyendo su “pase automático”; sin ser elegido; es decir, una reforma estatal en contra del precepto constitucional federal y del espíritu de la reforma estrella de la 4T. De ese tamaño ha sido el poder de Heyden.

Ahora la Comisión Nacional de Derechos Humanos y la Consejería Jurídica del despacho de la presidenta Claudia Sheinbaum, presentaron recurso de controversia constitucional y en cualquier momento Heyden tendrá que tomar la decisión de renunciar o esperar a que se estire la liga y alargue el proceso, con un costo político y jurídico muy alto para Quintana Roo.
CONTROVERSIA DE HEYDEN CONTRA LA 17ª LEGISLATURA
Recordemos que Heyden ya presentó una controversia constitucional contra la 17ª Legislatura para evitar que el Poder Judicial local (él mismo) se ajustara a la política de austeridad implementada al principio del actual sexenio; la controversia fue a su favor y derrotó al Congreso en agosto de 2023. Meses más tarde, en diciembre, volvió a derrotar a la 17ª Legislatura, que le aprobó “por obvia y urgente resolución” su reforma judicial, elaborada a su medida desde su mismo despacho.
A Heyden nadie lo controla, no tiene contrapesos, está acostumbrado a hacer lo que le da la gana; ha tenido tanto poder, lo ha ejercido sin rubor y con su sardónica sonrisa. Sin embargo, ahora se enfrentará a la CNDH y al propio despacho de la Presidencia de la República.

RÉBORA, EL MIENTA MADRE
Óscar Rébora Aguilera, otro muchacho verde metido en política de la mano de Jorge Emilio; lo suyo lo suyo, es mentar madre; como el sapo, que salta y solito se ensarta.
Ya sea con la palabra hablada o con lenguaje de señas, el titular de Sema considera que mentar madre y publicar señales obscenas es “romper estereotipos”, estar a la moda y a la vanguardia.
Con esa imagen “inn” intenta proyectarse para diputado federal, presidente de Benito Juárez o para senador; pertenece a una élite que lo puede todo, siempre y cuando tenga el aval de su padrino.
Total, ahí están los votos de Morena para hacer ganar candidaturas verdes que, como Castañón, no tienen idea de cómo se maneja una crisis de gobierno. Lo que sí saben hacer, es comerse las cerezas del pastel. Heyden, Castañón y Rébora, tres verdes en apuros. Usted tiene la última palabra.
ooOoo

EN LA OPINIÓN DE:
El periodista no debe ser complaciente con el poder
“Caminos del Mayab”
Por Martín G. Iglesias
Tengo la fortuna de conocer casi todos los procesos del periodismo impreso, desde la recolección de la nota en la calle o la fuente, hasta esperar semana para entregar un reportaje para medio impreso; así como conocer los pasos de la producción, la distribución, la comercialización y hasta el control de los recursos humanos; en 28 años de ejercicio periodístico, he visto y vivido casi todo.
He sido soldado raso de la redacción, cabo de la edición y general de la información; trabajé bajo órdenes hasta mayo del 2017 y aprendí (buenas y malas cosas), con jefes(as) que me aportaron y otros con los que tenía que luchar todos los días debido a su ignorancia. Hasta ahora tengo tres modestas novelas y voy por “Sentimientos de Papel”.
Quizá, ese bagaje me da cierta autoridad para escribir hoy esta opinión sobre la situación que vive en periodismo en Quintana Roo, donde los políticos y empresarios juegan a ser periodistas y, los periodistas juegan a ser políticos y empresarios. Pido disculpas anticipadas por si mi redacción ofende a algunos, no es mi interés, es solo dar mi punto de vista sobre el ejercicio que hoy nos quieren hacer creer que está muy devaluado por la sociedad.
El periodismo quintanarroense debe dejar de ser un “artículo” de complacencia para los poderosos y ponerse del lado de la sociedad, de las causas justas, darle la voz a quienes por naturaleza no pueden tener acceso a un medio de comunicación, principalmente cuando este se cotiza en niveles publicitarios altos; ¿cuál es la consecuencia?, quizá quedarse sin recursos económicos por publicidad gubernamental, porque si algo no soporta el cliente institucional es que evidencies las fallas que tiene en la administración de los dineros del pueblo, o sea “no pago para que me pegues”.
Veo con preocupación el sesgo de quien recolecta la información (reportero-corresponsal), cuando ve afectados sus intereses económicos; el silencio cómplice, cuando el gobierno en turno le cumple con su “apoyo” por no darle voz a los quejosos. Me alarma, que podamos publicar información no verificada, emitamos comentarios personales a lo que estrictamente debe ser una nota informativa, violando con alevosía y ventaja los géneros periodísticos. Resulta difícil transitar en una fauna plagada por feroces perros que defienden “la chuleta”, aunque sus amos sean unos corruptos, insensibles, ignorantes y sin calidad moral para dirigir un ayuntamiento, un Congreso, un Estado, un país y hasta una institución pública.
Lamento que la mayoría de los medios de comunicación de esta época, no generen “opinión pública”, sino solo “opinión gubernamental”, porque sugestionado por “el castigo” económico de quien ostenta el poder, no se atreven a evidenciar lo que muchas veces es del dominio público, prefieren voltear a ver hacia otro lado y, sin que nadie se los pida, lanzarse contra los opositores.
El periodista no puede tomar partido a favor de los poderosos, pueden destacar sus obras, pero no hacer mancuerna para cuidar los intereses de un gobierno retorcido en todos los sentidos; la idea infundada por los últimos gobernantes sobre conservadores y liberales, de derecha o de izquierda, a favor o en contra, entre otros muchos adjetivos calificativos imputados al periodista y a los medios de comunicación, no tiene que ser considerado en serio por los que nos dedicamos a esta profesión periodística; nosotros solo contamos historias, exponemos hechos consumados, principalmente aquellos que nos quieren ocultar.
Es más, ya ni la burla perdonan, salen todos “uniformados”, con la misma redacción y hasta con las faltas de ortografía y errores de sintaxis que trae el boletín. La forma es fondo y el fondo es forma.
Concluyo al decir que con la consabida responsabilidad contestaré cualquier comentario que el lector o los actores del periodismo y de la política tengan referente a esta opinión. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, con 19 votos aprobatorios de las legislaturas de los estados de Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Colima, Guerrero, Hidalgo, México, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz de Ignacio de la Llave, Yucatán y de la Ciudad de México; el “Plan B” ya es constitucional.
“El Congreso de la Unión, en uso de la facultad que le confiere el artículo 135 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, declara reformados los artículos 115, fracción I, párrafo primero, y 116, fracción II, párrafo segundo, y adicionado el artículo 134 con un párrafo cuarto, recorriéndose los subsecuentes en su orden, de la Constitución Política. Se remite a la Cámara de Senadores para sus efectos constitucionales”, dijo la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso, Kenia López Rabadán.
En los transitorios, indica que el Congreso de la Unión y las legislaturas de las entidades federativas, en el ámbito de su competencia, armonizarán su marco jurídico para adecuarlo al contenido del presente decreto a más tardar el 30 de mayo de 2026. Entre tanto, se aplicarán en lo conducente de manera directa las disposiciones constitucionales en la materia y, supletoriamente, las leyes en materia electoral en todo lo que no se contraponga al citado decreto.
Las legislaturas de las entidades federativas preverán los ajustes necesarios a sus presupuestos con el objeto de que las reducciones que en su caso se realicen en cumplimiento a lo previsto en al artículo 116 constitucional, surtan efectos a partir del inicio de la legislatura subsecuente en la entidad federativa que corresponda. Al tiempo…
EN LA OPINIÓN DE:
Choque de trenes o por el estilo
“El Minotauro”
Por Nicolás Durán de la Sierra
En el oficio periodístico el lograr un buen encabezado es meritorio. Llamar la atención sobre un tema sin dejarlo desnudo por completo, es un arte. El lector, el escucha, en su caso, debe ser atraído por el enunciado, pero no informado por completo. La teoría de Hmiguway dicen los gringos; oficio decimos nosotros, pero es lo mesmo, dicen en el rancho.
Todo esto viene a cuenta por el encabezado hace unos en los que se cuenta el disque enfrentamiento entre el senador Gino Segura y Rafaelm Marín, el candidato del Palacio Nacional por el gobierno de Quintana Roo por venir. “Choque de trenes” decía la cabeza. El problema es que es un choque imposible, pues sólo hay un tren, pies el proyecto verde no llega ni a armón de segunda.
Viene a mi memoria una tonadilla de finales de 1940, rescatada por Oscar Chaves, que cuenta un accidente entre un tren que iba pita, pita y caminando y un avión que andaba en el llano volando sin descansar. Huelga decir el resultado. El aeroplano es el Partido Verde con todo y su niño. Una cosa es el poder central y otra muy distinta el de una panda mafiosa avecindada en Tulum.
Esa mínima diferencia definirá el mapa político que nos gobernará dentro de poco, una puja que le abre la puerta a la diputada Marybel Villegas y saca del tablero a Jorge Sanen, alarde del analfabetismo funcional, y a otras tantas propuestas del gobierno en turno. No es que se busque para Cancún una lumbrera académica, ñero sí alguien con la instrucción básica terminada.
Desde luego la ruta aún es larga -y la maquina seguía pita y pita y caminando- y pueden ocurrir muchas cosas, pero es difícil que cambie el “no” a los verdes. Ya hicieron fortuna, ya que se vayan. Olvidan o quieren olvidar un principio político que dice que “el matancero de hoy, será la res de mañana” y que sus tropelías les regresaran. ¿Palabra de Dios? No, de Maquiavelo…



















