EN LA OPINIÓN DE:
Herederos mayas, hundidos en la pobreza
Caminos del Mayab
Por Martín G. Iglesias
En Quintana Roo existen unos 150 mil hogares indígenas, con una población total de 488 mil 244 personas, de las cuales 236 mil 129 hablan maya, es decir el 48.36 por ciento; el 51.64% es bilingüe.
El último censo en el 2020, detalla que en Cozumel hay 26 mil 886 personas de pueblos originarios; Felipe Carrillo Puerto cuenta con 72 mil 148; Isla Mujeres con 5 mil 540; Othón P. Blanco, 46 mil 602; Benito Juárez, 190 mil 341; José María Morelos, 32 mil 200; Lázaro Cárdenas, 20 mil 824; Playa del Carmen, 56 mil 326; Tulum con 17 mil 830 y; Bacalar, con 19 mil 547 indígenas.
Pues esta población indígena, que representa el 26.27 del total de los quintanarroenses, carece de una calidad de vida aceptable, pues no solo hay pobreza alimentaria y económica en sus comunidades, sino también de salud, de educación y de servicios básicos.
Lo digo porque soy testigo del abandono en el que están las comunidades de los municipios de Bacalar, José María Morelos, Felipe Carrillo Puerto y Tulum, ya que hice un recorrido para conocer de primera mano los usos y costumbres de un pueblo que milita en una época donde no son incluidos.
La constante es la misma, la pobreza y el rezago social; desde altos de Sevilla en Bacalar, hasta Chanchen en Tulum y, desde Chancah Veracruz en Felipe Carrillo Puerto hasta Dziuché en José María Morelos, el clamor es el mismo; “hay mucha migración, mucha inseguridad y falta de atención médica en las comunidades, ya que para poder llegar a un centro de salud caminan muchas horas y eso ha provocado la muerte de nuestros hermanos, además si continúa la migración nos quedaremos si productores de alimentos y no habrá quien lleve esos productos a la ciudad”.
La migración se debe a la búsqueda de fuentes de empleos bien remunerados, que a veces vienen a palear un poco la situación de la pobreza económica; pero por décadas, la pobreza en desarrollo social, solo hay que hacer un recorrido por Manuel Antonio Ay, Chanchén, Cobá, San Juan de Dios, Chanchén Primero, Hondzonot y Chanchén Palmar, todas en Tulum, para darse cuenta de la falta de un centro de salud equipado con personal y medicamentos, no lo hay; para salir de esas comunidades hay que transitar por dos horas en auto particular, del transporte público ya ni hablamos, pues solo se puede llegar en taxi especial.
Situación similar viven las comunidades de Chumpón, Chun-On, Yod Kal, Yodzonot Chico, Chun-Yah, San Hipólito, San Ramón, X-Pichil, X-Yatil, en Felipe Carrillo Puerto, que aparte de sus malos caminos, no hay manera de comunicarse con el exterior; la falta de atención médica y mejora de las viviendas, la han esperado por décadas, sin que hasta el momento ninguna autoridad les haga justicia.
Por más que las autoridades de los tres niveles de gobierno digan que “mejoran la calidad de vida de la zona maya”, la realidad contrasta con lo que reportan, porque al recorrer el Naranjal, Insurgentes, Pozo Pirata, San Carlos, Kancabchén, Candelaria y Puerto Arturo en José María Morelos, los caminos sacacosechas están en pésimas condiciones, no hay apoyo a la producción, puesto que los sandieros y los limoneros, no pueden comercializar sus productos de manera directa y lo venden a los coyotes.
En resumen, un 90 por ciento de los pobladores de la zona maya, unas 400 mil personas, no cuentan con servicios básicos de agua potable, atención a la salud, transporte público, ni oportunidades para salir adelante en su propia comunidad. Aclaro, estos son carencias que están a simple vista de quien visita la zona maya, porque las que no se ven son muchas; por la gran cantidad de problemas familiares que tienen debido al alto consumo de alcohol, sin que una autoridad intervenga para prevenirlo. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, ayer en su Consejo General del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Quintana Roo, informaron que ya casi tienen 50 mil (47-1%) afiliados de los 100 que tienen como meta.
“Este progreso se ha logrado gracias al trabajo coordinado de las bases, consejeros, militantes y simpatizantes que siguen avanzando con pasos firmes hacia la consolidación del proyecto”, dijeron a través de un comunicado.


EN LA OPINIÓN DE:
El periodista no debe ser complaciente con el poder
“Caminos del Mayab”
Por Martín G. Iglesias
Tengo la fortuna de conocer casi todos los procesos del periodismo impreso, desde la recolección de la nota en la calle o la fuente, hasta esperar semana para entregar un reportaje para medio impreso; así como conocer los pasos de la producción, la distribución, la comercialización y hasta el control de los recursos humanos; en 28 años de ejercicio periodístico, he visto y vivido casi todo.
He sido soldado raso de la redacción, cabo de la edición y general de la información; trabajé bajo órdenes hasta mayo del 2017 y aprendí (buenas y malas cosas), con jefes(as) que me aportaron y otros con los que tenía que luchar todos los días debido a su ignorancia. Hasta ahora tengo tres modestas novelas y voy por “Sentimientos de Papel”.
Quizá, ese bagaje me da cierta autoridad para escribir hoy esta opinión sobre la situación que vive en periodismo en Quintana Roo, donde los políticos y empresarios juegan a ser periodistas y, los periodistas juegan a ser políticos y empresarios. Pido disculpas anticipadas por si mi redacción ofende a algunos, no es mi interés, es solo dar mi punto de vista sobre el ejercicio que hoy nos quieren hacer creer que está muy devaluado por la sociedad.
El periodismo quintanarroense debe dejar de ser un “artículo” de complacencia para los poderosos y ponerse del lado de la sociedad, de las causas justas, darle la voz a quienes por naturaleza no pueden tener acceso a un medio de comunicación, principalmente cuando este se cotiza en niveles publicitarios altos; ¿cuál es la consecuencia?, quizá quedarse sin recursos económicos por publicidad gubernamental, porque si algo no soporta el cliente institucional es que evidencies las fallas que tiene en la administración de los dineros del pueblo, o sea “no pago para que me pegues”.
Veo con preocupación el sesgo de quien recolecta la información (reportero-corresponsal), cuando ve afectados sus intereses económicos; el silencio cómplice, cuando el gobierno en turno le cumple con su “apoyo” por no darle voz a los quejosos. Me alarma, que podamos publicar información no verificada, emitamos comentarios personales a lo que estrictamente debe ser una nota informativa, violando con alevosía y ventaja los géneros periodísticos. Resulta difícil transitar en una fauna plagada por feroces perros que defienden “la chuleta”, aunque sus amos sean unos corruptos, insensibles, ignorantes y sin calidad moral para dirigir un ayuntamiento, un Congreso, un Estado, un país y hasta una institución pública.
Lamento que la mayoría de los medios de comunicación de esta época, no generen “opinión pública”, sino solo “opinión gubernamental”, porque sugestionado por “el castigo” económico de quien ostenta el poder, no se atreven a evidenciar lo que muchas veces es del dominio público, prefieren voltear a ver hacia otro lado y, sin que nadie se los pida, lanzarse contra los opositores.
El periodista no puede tomar partido a favor de los poderosos, pueden destacar sus obras, pero no hacer mancuerna para cuidar los intereses de un gobierno retorcido en todos los sentidos; la idea infundada por los últimos gobernantes sobre conservadores y liberales, de derecha o de izquierda, a favor o en contra, entre otros muchos adjetivos calificativos imputados al periodista y a los medios de comunicación, no tiene que ser considerado en serio por los que nos dedicamos a esta profesión periodística; nosotros solo contamos historias, exponemos hechos consumados, principalmente aquellos que nos quieren ocultar.
Es más, ya ni la burla perdonan, salen todos “uniformados”, con la misma redacción y hasta con las faltas de ortografía y errores de sintaxis que trae el boletín. La forma es fondo y el fondo es forma.
Concluyo al decir que con la consabida responsabilidad contestaré cualquier comentario que el lector o los actores del periodismo y de la política tengan referente a esta opinión. Ahí se las dejo…
SASCAB
Por cierto, con 19 votos aprobatorios de las legislaturas de los estados de Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Colima, Guerrero, Hidalgo, México, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz de Ignacio de la Llave, Yucatán y de la Ciudad de México; el “Plan B” ya es constitucional.
“El Congreso de la Unión, en uso de la facultad que le confiere el artículo 135 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, declara reformados los artículos 115, fracción I, párrafo primero, y 116, fracción II, párrafo segundo, y adicionado el artículo 134 con un párrafo cuarto, recorriéndose los subsecuentes en su orden, de la Constitución Política. Se remite a la Cámara de Senadores para sus efectos constitucionales”, dijo la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso, Kenia López Rabadán.
En los transitorios, indica que el Congreso de la Unión y las legislaturas de las entidades federativas, en el ámbito de su competencia, armonizarán su marco jurídico para adecuarlo al contenido del presente decreto a más tardar el 30 de mayo de 2026. Entre tanto, se aplicarán en lo conducente de manera directa las disposiciones constitucionales en la materia y, supletoriamente, las leyes en materia electoral en todo lo que no se contraponga al citado decreto.
Las legislaturas de las entidades federativas preverán los ajustes necesarios a sus presupuestos con el objeto de que las reducciones que en su caso se realicen en cumplimiento a lo previsto en al artículo 116 constitucional, surtan efectos a partir del inicio de la legislatura subsecuente en la entidad federativa que corresponda. Al tiempo…
EN LA OPINIÓN DE:
Choque de trenes o por el estilo
“El Minotauro”
Por Nicolás Durán de la Sierra
En el oficio periodístico el lograr un buen encabezado es meritorio. Llamar la atención sobre un tema sin dejarlo desnudo por completo, es un arte. El lector, el escucha, en su caso, debe ser atraído por el enunciado, pero no informado por completo. La teoría de Hmiguway dicen los gringos; oficio decimos nosotros, pero es lo mesmo, dicen en el rancho.
Todo esto viene a cuenta por el encabezado hace unos en los que se cuenta el disque enfrentamiento entre el senador Gino Segura y Rafaelm Marín, el candidato del Palacio Nacional por el gobierno de Quintana Roo por venir. “Choque de trenes” decía la cabeza. El problema es que es un choque imposible, pues sólo hay un tren, pies el proyecto verde no llega ni a armón de segunda.
Viene a mi memoria una tonadilla de finales de 1940, rescatada por Oscar Chaves, que cuenta un accidente entre un tren que iba pita, pita y caminando y un avión que andaba en el llano volando sin descansar. Huelga decir el resultado. El aeroplano es el Partido Verde con todo y su niño. Una cosa es el poder central y otra muy distinta el de una panda mafiosa avecindada en Tulum.
Esa mínima diferencia definirá el mapa político que nos gobernará dentro de poco, una puja que le abre la puerta a la diputada Marybel Villegas y saca del tablero a Jorge Sanen, alarde del analfabetismo funcional, y a otras tantas propuestas del gobierno en turno. No es que se busque para Cancún una lumbrera académica, ñero sí alguien con la instrucción básica terminada.
Desde luego la ruta aún es larga -y la maquina seguía pita y pita y caminando- y pueden ocurrir muchas cosas, pero es difícil que cambie el “no” a los verdes. Ya hicieron fortuna, ya que se vayan. Olvidan o quieren olvidar un principio político que dice que “el matancero de hoy, será la res de mañana” y que sus tropelías les regresaran. ¿Palabra de Dios? No, de Maquiavelo…



















