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Científicos: el coronavirus sería un arma de guerra biológica

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ESTADOS UNIDOS, 16 DE FEBRERO DE 2020.- La creencia de que el virus fue contagiado en un mercado de productos exóticos del mar o animales fue rechazada por la Organización Mundial de Salud y ahora muchos científicos de prestigio internacional han lanzado la idea que el virus fue el resultado de la bioingeniería.

El creador de Ley contra el terrorismo y armas biológicas de 1989, Francis Boyle, fue más explícito en su conclusión declarando que “2019 Wuhan Coronavirus es un arma ofensiva de guerra biológica”. Boyle, que es especialista en la ley internacional de la Universidad de Illinois, afirmó durante una exclusiva entrevista con Geopolitics and Empire que “la Organización Mundial de Salud (OMS) sabe perfectamente qué es lo que está pasando en Wuhan”.

Por supuesto, los medios de comunicación globalizados ignoraron esta información pues se hallan envueltos en su campaña anti-China siguiendo las pautas del Departamento de Estado interesado en sacar ventajas económicas de la tragedia que vivía el pueblo de este país azotado por el coronavirus 2019-nCoV.

​Resulta que precisamente en Wuhan, donde viven 12 millones de personas, está funcionando uno de los más sofisticados laboratorios biológicos del máximo nivel de bioseguridad 4, Wuhan BSL-4, perteneciente al Instituto de Virología de Wuhan, que experimenta con agentes biológicos que representan un alto riesgo individual de contagio.

Este laboratorio trabaja con los patógenos más peligrosos del mundo, incluyendo varios coronavirus, como SARS-CoV (Síndrome Respiratorio Agudo y Grave), MERS-CoV (Síndrome Respiratorio del Medio Oriente) y muchos otros tipos de virus bajo la supervisión no solo del Gobierno chino sino de la misma OMS.

El laboratorio BSL-4 fue puesto en funcionamiento después de la epidemia SARS en 2003 que ocasionó 750 muertes y 8.000 personas resultaron infectadas, llegando el índice de muerte al 10%. Según las publicaciones Natural Research Journal, The Lancet Infectious Diseases, y Journal of Medical Virology, el laboratorio de Wuhan se convirtió con el tiempo en un lugar preferido de los virólogos de todo el mundo y en especial, de EEUU, Canadá y el Reino Unido debido a su clima húmedo y caliente que representa condiciones ideales para el desarrollo natural de los más peligrosos patógenos y la existencia de una naturaleza llena de animales e insectos exóticos.

De acuerdo con la publicación rusa, Svobodnaya Pressa, el coronavirus 2019-nCoV fue conocido por primera vez en 1965, pero recién en 2015 el Departamento de Justia de EEUU otorgó la patente № 10130701 para este virus al Instituto de Pirbright (Reino Unido), especializado en prevenir y controlar enfermedades transmitidas de animales al hombre.

El patógeno chino QX descubierto en la mitad de los 90 del siglo pasado fue tomado como base para el coronavirus 2019-nCoV. Al convertirse China en el lugar preferido de los virólogos europeos, canadienses y estadounidenses debido a sus avances en la investigación de las enfermedades contagiosas y la creación de las vacunas para prevenir y combatirlas, la OMS autorizó la transferencia del patente del 2019-nCoV al laboratorio de Wuhan BSL-4.

De allí podemos deducir que no solamente los científicos chinos tenían acceso a este patógeno que podía mutar durante los experimentos, sino también los virólogos norteamericanos, británicos y canadienses. En 2018, en el sur de China, los virólogos descubrieron 89 nuevos coronavirus procedentes de murciélago, según la revista norteamericana Journal of Virology (13 de junio 2018) que tenían el mismo receptor que el CoV-MERS.

Pero lo interesante fue que aquella investigación fue financiada tanto por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de China como la USAID (colaboradora abierta de la CIA) y el Instituto Nacional de Salud de EEUU, que siempre compartió información sobre los avances en la investigación sobre enfermedades infecciosas y armas biológicas con el Pentágono.

La Facultad de Virología de la Universidad de Duke de EEUU también está envuelta en el estudio del coronavirus 2019-nCoV en cooperación con la Universidad de Wuhan donde comenzó la epidemia de este nuevo coronavirus. Resulta que la Universidad de Duke tiene un proyecto conjunto con Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés) perteneciente al Pentágono. Este proyecto se llama Programa de P3 Prevención de Pandemias de Duke. La DARPA es responsable por el desarrollo de nuevas tecnologías para el uso militar incluyendo la guerra biológica.

El Instituto de Virología de la Universidad de Wuhan también ha participado desde 1980 en varias ocasiones en la investigación de los coronavirus junto con el Instituto de Investigación Médica para Enfermedades Infecciones del Ejército de EEUU, incluyendo la elaboración de vacuna para CoV-SARS en los años 90. Este instituto fue considerado, hasta su reciente clausura por no seguir los procedimientos de seguridad por su personal, un laboratorio principal del Pentágono de defensa biológica.

Pero no solamente los científicos militares de EEUU estaban activos en Wuhan, sus colegas de Alemania y Japón tomaron parte también en los estudios de los coronavirus en el Instituto de Virología de la Universidad de Wuhan.

Llama la atención la estrecha colaboración de una de las agencias más sofisticadas del Pentágono responsable de la investigación, desarrollo y pruebas de las nuevas armas, incluyendo las biológicas con los científicos de del BSL-4 de Wuhan. El uso de estas armas biológicas durante la guerra en Corea y Vietnam y sus consecuencias están afectando hasta hoy día a estos pueblos.

No hay que olvidar que la DARPA, creada en 1958, era producto de la Guerra Fría que después de la disolución de la URSS tomó otras formas convirtiéndose ahora Rusia en el nuevo enemigo de EEUU a pesar de ser un país capitalista. El Pentágono, según Francis Boylem ha gastado entre 1990 y 2018, 100.000 millones de dólares en armas biológicas en cuyo estudio han estado participando más de 13.000 científicos norteamericanos con la colaboración de miles de sus colegas canadienses y británicos.

​Actualmente, el Departamento de Defensa tiene más de 400 laboratorios en el extranjero de nivel de bioseguridad BSL-3 y 4, especialmente en los expaíses socialistas que están rodeando a Rusia. La periodista de investigación búlgara Dilyana Gaytanjieva denunció en 2018 que “el Pentágono está desarrollando virus mortales en 25 países a través del Programa de Cooperación Biológica haciendo hincapié especialmente en desarrollo de insectos asesinos”.

Precisamente, la DARPA es la encargada del Programa Insectos Aliados en colaboración con las universidades de Texas, Pensilvania, Ohio y el Instituto Boyce Thompson de Nueva York, para el cual tiene un presupuesto de 47 millones de dólares.

Richard Guy Reeves, del Instituto Max Plank para Biología de la Evolución (Alemania), afirmó en las páginas de la revista Science que la “DARPA está creando insectos para transportar virus siendo un nuevo tipo de armas biológicas”. El proyecto plantea insertar virus modificados genéticamente en tres tipos de insectos: pulgas, chicharras y aleuródidos. En respuesta a la información de la revista Science, el director del programa de la DARPA Insectos Aliados, Blake Bectine declaró que el programa fue creado “para proporcionar nuevas capacidades de protección a EEUU”.

El hecho de que varios virólogos del Pentágono y sus colegas de Canadá, Reino Unido, Japón, Alemania estaban haciendo sus estudios respecto a los coronavirus en el laboratorio BSL-4 de Wuhan, abre la posibilidad de la filtración deliberada del 2019-nCoV ya manipulado por la mano de científicos, teniendo en cuenta la historia del uso de virus por EEUU como armas biológicas o por un descuido de los virólogos chinos. Tampoco hay que olvidar que, según Alan Cantwell, desde hace más de 40 años los virólogos habían estado tratando de modificar genéticamente los coronavirus tanto en laboratorios militares como en los civiles para elevar virus a nivel de armas biológicas. Ya en 1987, unos 107 virólogos estaban dedicándose a esta tarea. (Global Research, 25 de enero, 2020).

Entonces, no sería nada rara la idea de experimentar con coronavirus durante el apogeo de la guerra comercial entre EEUU y China para socavar a este país asiático económica y humanamente ya que es el mayor competidor de Norteamérica. La actual dislocación económica y social de China favorece a Washington. El secretario de Comercio de EEUU, Wilbur Ross ya reconoció este hecho abiertamente en una entrevista con Fox News recalcando que el virus podría ayudar a la agenda América Primero, afectando a China económicamente y “así haría acelerar el retorno de los empleos a América del Norte”.

Donald Trump en su Discurso Anual sobre el Estado de la Nación también enfatizó que “los enemigos de la América están retrocediendo, la fortuna norteamericana está creciendo y el futuro de América se vislumbra radiante”.

También llama la atención el hecho que mientras los científicos chinos y rusos dicen que tomaría más de ocho meses crear la vacuna para 2019-nCoV, el director del Centro de investigación y Elaboración de Vacunas en NIH, Barney Graham, anunció que tal vacuna ya existe y fue creada a base de las vacunas para CoV SARS y Co MERS. Lo único que falta es obtener la aprobación de esta vacuna por las autoridades federales de EEUU.

Todo esto significa que el coronavirus 2019-nCoV no es algo nuevo y fue elaborado hace tiempo e inclusive se sabe cómo detenerlo, pero por algunas claras razones geoestratégicas globales, EEUU prefiere demorarse en ayudar a China a combatir esta pandemia que ya se ha cobrado más de 1.018 vidas a nivel global, de las cuales 974 eran ciudadanos chinos, y dejó infectados a 43.138 personas, de los cuales 42.667 son habitantes de China (John Hopkins CSSE, 11 de enero 2020).

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MORENA NO SABE COMER POZOLE

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“El Minotauro”
Por Nicolás Durán de la Sierra

Más de uno recelará del título de esta glosa: Morena no sabe comer pozole y hasta tendrá por desatino decir que el partido de México’ no sabe comer el platillo del país, pero no hay tal. Desde de la Roma Imperial se sabe que cocina y política comparten muchos puntos en común y por esa vía se irá: por la de la res o cosa pública, no por la de la gastronomía, se aclara.

La razón tras el comentario es la reforma política nacida en Palacio Nacional y cocinada por la cúpula guinda o. mejor, mal guisada por ella. Su ruta “avanza, retrocede, da un rodeo… y llega a nada” cual no dijo célebre poeta. Quizá víctima del ‘virus Trump’, lo que un día dice, se desdice al otro y así ha vagado la iniciativa las últimas semanas; acaso mañana se haga un mimo a los verdes.

Con la política por intención, véase como se prepara el pozole, guiso señero: poco a poco los elementos se van aunando, tras elegir la carne, claro, que aquí el orden sí que altera todo. No se dice a los verdes que por ellos van, ni el plato se corona con orégano antes de tiempo. El rábano picado, por su color insignia de Morena, va al remate de la presentación, no al principio.

A este menú, desde luego, no están invitados los demás partidos, pues el del Trabajo es salero vacío y el resto es avío de mesa. Vamos al plato: el gusto de su caldo debe ir por su mezcla y no a su igualdad por lo que la arenga “unidad, unidad” está de sobra pues no lo aconseja la cocción ni el resultado, se ve, ha sido el esperado, pues unidad y uniformidad no son sinónimos.

¿Cómo es que un platillo tan fácil, como lo es la dicha reforma política, puede liarse tanto? La razón es que se aceleraron los tiempos de cocina, y los fogones, se sabe, exigen paciencia. En esta gresca tanto Morena como los verdes se han desgastado y el pozole no está sazonado y las elecciones en puerta en compás de espera, al menos en el Estado y en San Luis Potosí.

Si saber guisar el platillo es importante, también lo es el saberlo comer. Hay quien va la mesa y mide los adobos y suman con calma el picante, la sal y el ácido del limón hasta que el caldo queda a su gusto; también hay los que van a la mesa y mezclan todo sin concierto y hasta salan el guiso, por no decir que manchan el mantel y dan al mesero un susto de muerte. A cada cual lo suyo.

Podría abundar sobre los nexos de las artes de política y cocina, que los hay, pero el pozole como metáfora no da para más. El cocinero mayor, en Palacio Nacional podrá argüir que su platillo es así y al que no le guste, que no lo coma, pero entonces no hablaríamos de estas artes sino de la hegemonía de un partido y cualquier adorno de mesa sale sobrando. ¿Y usted como come pozole?

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PALO A LA PRESIDENTA! / PLAN B

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“La Última Palabra”
Por: Jorge A. Martínez Lugo.

• Verde y PT de “aliados” a “verdugos”; Santi votó verde!
• “Podemos seguir siendo aliados en Quintana Roo”

Ante el palo legislativo a la presidenta, en la que “aliados” actuaron como verdugos del proyecto, Claudia Sheinbaum presentó el Plan B en la mañanera de este 12 de marzo.

¨No es una derrota!” sostuvo sin esperar pregunta. Me comprometí a emitir una reforma electoral que disminuya los privilegios y cumplí..”, pero no es una derrota, porque tenemos el apoyo popular; la gente sabe quiénes votaron y cómo.

INICIATIVA PLAN B
Reveló que en los próximos días va a enviar al Congreso un paquete de iniciativas para seguir disminuyendo los privilegios que todavía quedan y avanzar en ampliar la participación ciudadana; que hayan temas electorales que puedan someterse a consulta; hoy está prohibido.

Alrededor de 4 mil millones de pesos se podrían ahorrar y sería destinado a los mismos municipios al bajar salarios elevados y número de regidores y poderes legislativos locales.

“No es el consenso por el consenso”, reiteró ante otra pregunta, “estamos viviendo un proceso de transformación; tenemos mandato popular y convicciones…” remató esa mañana post palo legislativo.

REPERCUSINES EN QUINTANA ROO
Este desenlace de la no reforma electoral tendrá efectos, necesariamente, en los 17 procesos de sucesión gubernamental, entre ellos de manera especial Quintana Roo, por ser asiento adoptivo y motor económico del imperio verde.

El senador Eugenio Segura predicó en el desierto al pedir a verdes y petistas que votaran a favor de las encuestas. Sus motivos para haberlo hecho habrá tenido el senador verdiguinda y es y será parte de la historia de esta sucesión tan adelantada.

SANTI MONTEMAYOR, ES VERDE
En este juego de los verdes y morenas, donde hay verdes-morenos y morenos-verdes, la diputada federal “pluri” Santi Montemayor Castillo, que registra oficialmente como diputada guinda, votó con la bancada verde en contra de la reforma.

Como es vox populi, Santi en realidad es verde, como también lo es Heyden Cebada, titular del poder Judicial de Quintana Roo, cargo al que llegó sin siquiera someterse a una elección; bastó un transitorio en la reforma para su pase automático a la continuidad judicial, que por cierto, está impugnada.

NO TIENEN CONVICCIÓN
“Quienes votaron a favor cumplieron con la voluntad popular, quienes votaron en contra pues no, así de sencillo. Ahora vamos a ver cómo va a ser en el Plan B”, respondió la presidenta.

“Los diputados son libres…”, contestó la presidenta, “La gente va a tomar su opinión; Se hacen las cosas por convicción. En todo caso “Morena tomará sus propias decisiones hacia adelante”, con respecto a los partidos y legisladores que votaron en contra, advirtió la presidenta. Estaremos atentos del tema, porque usted tiene la última palabra.
ooOoo

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