Internacional
Se multiplica el desabasto en Venezuela por el apagón
VENEZUELA, 11 DE MARZO.- Tras una noche de choques entre manifestantes y los cuerpos de seguridad, y en medio de un apagón a escala nacional que suma más de 72 horas en muchas regiones, la capital venezolana amaneció este domingo con restos quemados de barricadas levantadas en las principales avenidas, y para este lunes el gobierno del presidente Nicolás Maduro dispuso el cese de actividades laborales y educativas.
En todo el país los pobladores intentaban abastecerse de agua y alimentos realizando largos recorridos por la ciudad, esperanzados en encontrar algún comercio abierto, mientras varios hospitales atendieron a sus pacientes con la ayuda de generadores, pero algunos tuvieron que operar sin luz.
Venezuela enfrenta desde la tarde del jueves un megaapagón, que el presidente Nicolás Maduro atribuyó a cinco ataques eléctricos, cibernéticos y electromagnéticos, supuestamente orquestados por Estados Unidos.
El apagón afectó el complejo hidroeléctrico del Guri, que genera más de 60 por ciento de la electricidad que se consume en el país. El gobernante denunció que se trató de un ataque para bloquear la recuperación de la energía, desestabilizar su gobierno y así justificar su derrocamiento.
Al paso de las horas, los problemas de abastecimiento se profundizaron, ya que muchas gasolineras no pudieron operar. Los hospitales ya de por sí están en crisis por la falta de insumos y fallas de equipos, y en los últimos días el golpe ha sido mayor por el apagón.
Varios sectores de la capital y otros 22 estados seguían sin luz el domingo al mediodía. La falla también afectó el suministro de agua y provocó cortes en Internet e incluso en la telefonía fija, que normalmente no suele ser afectada por los apagones.
A consecuencia del apagón, los puntos para tarjetas de débito y de crédito no funcionaban y la mayoría de los pagos debieron realizarse en divisas extranjeras, lo que complicó la situación ante la escasez de efectivo en Venezuela, donde sólo es posible retirar entre 500 y mil bolívares por día en los bancos, y donde un café cuesta entre 3 mil y 5 mil bolívares.
El Sistema Eléctrico Nacional ha sido objeto de múltiples ataques cibernéticos que ocasionaron su caída y han impedido los intentos de reconexión nacional. Sin embargo, hacemos grandes esfuerzos para, en las próximas horas, restaurar el suministro de forma estable y definitiva, tuiteó Maduro.
El mandatario anunció que se emprenderán las acciones necesarias para garantizar la distribución de los productos básicos, y dijo que por medio de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción se garantizarán alimentos, agua potable e insumos necesarios para el pueblo y los hospitales.
Vladimir Padrino, ministro de Defensa, afirmó que los sabotajes al sistema eléctrico constituyen una violación masiva a los derechos humanos. Con esas acciones brutales privaron a la población de los servicios de agua y luz, denunció.
Juan Guaidó, quien el 23 de enero se proclamó presidente encargado de Venezuela, dijo que pedirá a la Asamblea Nacional (de mayoría opositora y declarada en desacato) imponer el estado de alerta, figura de la Constitución que se usa en caso de catástrofes.
El apagón se debe a que por casi dos décadas las autoridades se robaron el dinero de la generación de energía, sostuvo Guaidó, y añadió que “a los usurpadores se les acabaron las excusas y ahora salen a decir que fue un ataque cibernético. Es inverosímil la versión del hackeo a un sistema analógico”.
Indicó que debido al apagón, en los hospitales hay 17 muertos confirmados, 15 en Maturín, capital del estado de Monagas.
La agencia de noticias Ap no pudo verificar la cifra de fallecidos dada por Guaidó y Julio Castro, un médico que apoya a la oposición.
El Grupo de Lima señaló en un documento suscrito por Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Chile, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú que esta situación no hace más que confirmar la existencia y magnitud de la crisis que el régimen de Maduro se niega a reconocer.
A su vez, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, tuiteó: “El imperio de Estados Unidos intensifica su criminal y brutal agresión contra #Venezuela. El atentado eléctrico pone al desnudo la mentira y el cinismo del falso discurso ‘humanitario’ del imperio”.
En ese contexto, una investigación del New York Times puso en tela de juicio las acusaciones vertidas por Estados Unidos y algunos de los países vecinos de Venezuela contra el gobierno de Maduro por haber quemado supuestamente un convoy de ayuda humanitaria el pasado 23 de febrero.
Luis Hernández Navarro, enviado de La Jornada, reportó el 27 de febrero que la ayuda humanitaria fue quemada por opositores venezolanos.
Tras analizar imágenes inéditas a su disposición y los videos divulgados por el gobierno colombiano, el New York Times llegó a la conclusión de que uno de los cuatro camiones del convoy que intentó cruzar la frontera con Venezuela desde Colombia se prendió en llamas al ser alcanzado por la tela encendida que se desprendió de un cóctel molotov arrojado por un manifestante opositor contra las fuerzas de seguridad venezolanas desde el lado colombiano.
Unos 20 minutos antes, el mismo manifestante aparece en otro video lanzando un cóctel molotov contra otro camión de la caravana que no se incendió.
Según el diario neoyorquino, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), uno de los principales donantes de la ayuda, no proporcionó medicamentos, sino materiales como mascarillas o guantes.
“Investigación del @nytimes devela otra gran mentira de @VP@AmbJohnBolton @SecPompeo @marcorubio @IvanDuque y @sebastianpinera (entre otros): el camión con supuesta ayuda humanitaria fue quemado por manifestantes violentos de la oposición extremista”, tuiteó el canciller venezolano, Jorge Arreaza.
John Bolton, consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos, dijo al programa The Week, de la cadena ABC, que hay innumerables conversaciones en marcha entre miembros de la Asamblea Nacional y de las fuerzas militares en Venezuela sobre lo que podría pasar y cómo podrían moverse para apoyar a la oposición.
Mientras, Estados Unidos presiona a India para que deje de comprar petróleo venezolano, comentó Elliot Abrams, el enviado de la Casa Blanca para Venezuela, quien fue condenado por el escándalo de Irán-contras mientras servía al presidente Ronald Reagan.
India es el segundo cliente en importancia que paga en efectivo por el crudo de Venezuela, sólo detrás de Estados Unidos, que mediante sanciones contra Maduro ha entregado el control de parte de esos ingresos a Guaidó.
China, el otro gran importador de petróleo venezolano, no genera efectivo porque ese dinero se destina a pagar miles de millones de dólares en préstamos hechos a Caracas por Pekín.
Fuente Jornada
Internacional
REACCIONES INTERNACIONALES ANTE EL JUICIO A MADURO SACUDEN EL TABLERO GEOPOLÍTICO
La apertura del juicio internacional contra Nicolás Maduro ha desencadenado una ola de reacciones diplomáticas, políticas y mediáticas en distintas regiones del mundo, evidenciando el profundo impacto que este proceso tiene sobre el equilibrio geopolítico y las relaciones multilaterales. Mientras organismos internacionales destacan la relevancia histórica del caso, gobiernos aliados y críticos del mandatario venezolano han emitido posturas que reflejan tensiones acumuladas durante más de una década.
En Europa, varias cancillerías han subrayado la importancia de que el proceso judicial avance con independencia, transparencia y apego al derecho internacional. Diversos gobiernos europeos consideran que el juicio podría marcar un precedente significativo en materia de responsabilidad estatal y derechos humanos. Analistas del continente señalan que la Unión Europea observa el caso con especial atención, dado su papel en los últimos años como mediador en las negociaciones políticas venezolanas.
En América Latina, las reacciones han sido particularmente intensas. Países que han mantenido una postura crítica hacia el gobierno venezolano han respaldado la apertura del juicio, argumentando que representa una oportunidad para esclarecer denuncias históricas y fortalecer la institucionalidad regional. Por otro lado, naciones que han sido aliadas políticas de Caracas han manifestado preocupación por lo que consideran una posible “instrumentalización judicial” con implicaciones geopolíticas. Esta división vuelve a poner en evidencia la fragmentación ideológica del continente.
Estados Unidos, por su parte, ha reiterado que seguirá de cerca el proceso y ha insistido en la necesidad de que se garantice justicia para las víctimas. Voceros estadounidenses han señalado que el juicio podría influir en futuras decisiones diplomáticas y económicas relacionadas con Venezuela.
En organismos multilaterales, la discusión también ha escalado. Expertos en derecho internacional han destacado que el caso podría redefinir los límites de la jurisdicción internacional en situaciones donde se alegan violaciones sistemáticas. Asimismo, organizaciones de derechos humanos han celebrado el avance del proceso, considerándolo un paso clave para la rendición de cuentas.
Mientras tanto, en Venezuela, el juicio ha generado reacciones encontradas. Sectores opositores lo ven como un avance hacia la justicia internacional, mientras que el oficialismo lo denuncia como un ataque político. La población, en medio de la incertidumbre, observa con atención un proceso que podría tener repercusiones directas en el futuro político y económico del país.
El juicio a Maduro no solo se desarrolla en tribunales, sino también en el escenario global, donde cada declaración, postura y análisis refleja la complejidad de un caso que trasciende fronteras y redefine alianzas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias

Internacional
NICOLÁS MADURO SE DECLARA INOCENTE ANTE NUEVAS ACUSACIONES INTERNACIONALES
En un mensaje que ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y diplomáticos, el presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente frente a las recientes acusaciones internacionales que lo señalan por presuntas violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción dentro de su administración. La declaración, emitida durante una transmisión oficial desde Caracas, fue presentada como una respuesta directa a los señalamientos de organismos multilaterales y gobiernos extranjeros que han intensificado su presión en las últimas semanas.
Maduro afirmó que las acusaciones forman parte de lo que describió como “una campaña sistemática de desestabilización” en su contra, impulsada —según él— por intereses externos que buscan interferir en la soberanía venezolana. “No he cometido ningún delito. Soy inocente y víctima de una persecución política internacional”, expresó con firmeza, asegurando que su gobierno ha actuado “en estricto apego a la ley y a la defensa del pueblo”.
La declaración ocurre en un contexto de creciente tensión diplomática. Diversos informes internacionales han documentado denuncias de represión, detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión en Venezuela. Aunque el gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente estos reportes, la presión internacional ha aumentado, especialmente tras nuevas investigaciones que apuntan a altos funcionarios del Estado.
Analistas políticos señalan que la postura de Maduro busca reforzar su legitimidad interna y proyectar una imagen de estabilidad frente a la comunidad internacional. Sin embargo, opositores venezolanos y organizaciones de derechos humanos han cuestionado la veracidad de sus afirmaciones, insistiendo en que las denuncias están respaldadas por testimonios, documentos y observaciones independientes.
Mientras tanto, gobiernos de la región observan con cautela el desarrollo de los acontecimientos. Algunos han pedido una investigación imparcial, mientras otros han reiterado su apoyo al gobierno venezolano, subrayando la importancia de evitar intervenciones externas que puedan agravar la crisis política y social del país.
La declaración de inocencia de Maduro abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Venezuela y la comunidad internacional. En los próximos días se espera que organismos multilaterales emitan nuevas posturas, mientras la oposición venezolana prepara pronunciamientos adicionales. El escenario político continúa en tensión, y la atención global permanece fija en Caracas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias




















