Internacional
Votarán pacto de Brexit el 14 de enero
INGLATERRA, 18 DE DICIEMBRE.- La primera ministra británica, Theresa May, anunció que la votación del pacto del Brexit en el Parlamento de su país se llevará a cabo el 14 de enero, un mes después de la fecha original y diez semanas antes de la fecha de salida de la Unión Europea.
Mientras May insistió en rescatar el acuerdo de divorcio, aumentó la presión a favor de que se tomaran medidas para encontrar una forma de salir sin dañar la economía con una salida sin un consenso.
El gobierno británico y la UE lograron un pacto el mes pasado, pero May aplazó la votación parlamentaria de la semana pasada cuya intención era ratificar el acuerdo cuando se hizo evidente que éste sería rechazado de forma apabullante.
May intentó lograr ajustes con la UE para convencer a los legisladores escépticos, pero fue rechazada por el bloque en una cumbre en Bruselas la semana pasada.
La autoridad de la premier se vio afectada tras una moción de censura de su propio partido, donde más de una tercera parte de los legisladores del Partido Conservador se pronunció en su contra.
Sé que no es el acuerdo perfecto para todos. Es un pacto de compromiso, pero si permitimos que lo perfecto sea enemigo de lo bueno, entonces corremos el riesgo de salir sin orden”, expresó la premier.
DAÑO IRREPARABLE SI HUBIERA NUEVO REFERÉNDUM
La primera ministra británica, Theresa May, reiterará hoy su oposición a celebrar un segundo referéndum sobre la Unión Europea (UE) y advertirá de un “daño irreparable a la integridad de nuestra política”.
May hará hoy -a partir de las 15.30 GMT- una declaración en la Cámara de los Comunes, cuyo contenido ha sido adelantado a la prensa, en la que manifestará su rechazo a otra consulta, después de que varios políticos defendiesen en los últimos días otro referéndum para romper el punto muerto en que se encuentra el Brexit por el rechazo de numerosos diputados de distintos partidos al acuerdo que el Gobierno negoció con Bruselas.
La semana pasada, la ‘premier’ suspendió la votación que iba a celebrarse el día 11 en los Comunes sobre su pacto del Brexit y al día siguiente superó una moción de confianza presentada por diputados conservadores descontentos con su liderazgo.
Ante la falta de avances sobre el Brexit cuando faltan apenas tres meses para la retirada del Reino Unido de la UE, May cree que otra consulta “no nos llevará adelante” y que los británicos perderán la fe en la política, según algunos de los extractos de su intervención adelantados por los medios.
Otro voto podría causar un daño irreparable a la integridad de nuestra política porque diría a millones (de personas) que confiaron en la democracia, que nuestra democracia no cumple”, según May.
Otro voto que muy probablemente no nos llevaría más adelante (en las negociaciones)”, agrega la primera ministra ‘tory’.
May considera que otro plebiscito causaría más “división” en el país “en momentos en que deberíamos estar unidos”.
En el referéndum celebrado en junio de 2016, los británicos votaron a favor de salir de la UE después de más de 40 años de participación en el bloque europeo.
Por su parte, el exministro de Exteriores Boris Johnson, partidario de una salida “dura” de la UE (sin acceso al mercado común ni a la unión aduanera) dijo que otro referéndum provocaría un “sentimiento de traición” que sería “instantáneo y profundo”.
El viernes, May señaló que los líderes comunitarios se muestran a favor de aportar una “clarificación” sobre los asuntos que inquietan a los diputados, en concreto la “salvaguarda” (o garantía) pensada para evitar una frontera física entre las dos Irlandas.
Esa “garantía” prevé que el Reino Unido permanezca en la unión aduanera y que Irlanda del Norte también esté alineada con ciertas normas del mercado único, hasta que se establezca una nueva relación comercial entre ambas partes, negociada en el periodo de transición -entre el 29 de marzo de 2019 y finales de 2020-.
Fuente Excélsior
Internacional
REACCIONES INTERNACIONALES ANTE EL JUICIO A MADURO SACUDEN EL TABLERO GEOPOLÍTICO
La apertura del juicio internacional contra Nicolás Maduro ha desencadenado una ola de reacciones diplomáticas, políticas y mediáticas en distintas regiones del mundo, evidenciando el profundo impacto que este proceso tiene sobre el equilibrio geopolítico y las relaciones multilaterales. Mientras organismos internacionales destacan la relevancia histórica del caso, gobiernos aliados y críticos del mandatario venezolano han emitido posturas que reflejan tensiones acumuladas durante más de una década.
En Europa, varias cancillerías han subrayado la importancia de que el proceso judicial avance con independencia, transparencia y apego al derecho internacional. Diversos gobiernos europeos consideran que el juicio podría marcar un precedente significativo en materia de responsabilidad estatal y derechos humanos. Analistas del continente señalan que la Unión Europea observa el caso con especial atención, dado su papel en los últimos años como mediador en las negociaciones políticas venezolanas.
En América Latina, las reacciones han sido particularmente intensas. Países que han mantenido una postura crítica hacia el gobierno venezolano han respaldado la apertura del juicio, argumentando que representa una oportunidad para esclarecer denuncias históricas y fortalecer la institucionalidad regional. Por otro lado, naciones que han sido aliadas políticas de Caracas han manifestado preocupación por lo que consideran una posible “instrumentalización judicial” con implicaciones geopolíticas. Esta división vuelve a poner en evidencia la fragmentación ideológica del continente.
Estados Unidos, por su parte, ha reiterado que seguirá de cerca el proceso y ha insistido en la necesidad de que se garantice justicia para las víctimas. Voceros estadounidenses han señalado que el juicio podría influir en futuras decisiones diplomáticas y económicas relacionadas con Venezuela.
En organismos multilaterales, la discusión también ha escalado. Expertos en derecho internacional han destacado que el caso podría redefinir los límites de la jurisdicción internacional en situaciones donde se alegan violaciones sistemáticas. Asimismo, organizaciones de derechos humanos han celebrado el avance del proceso, considerándolo un paso clave para la rendición de cuentas.
Mientras tanto, en Venezuela, el juicio ha generado reacciones encontradas. Sectores opositores lo ven como un avance hacia la justicia internacional, mientras que el oficialismo lo denuncia como un ataque político. La población, en medio de la incertidumbre, observa con atención un proceso que podría tener repercusiones directas en el futuro político y económico del país.
El juicio a Maduro no solo se desarrolla en tribunales, sino también en el escenario global, donde cada declaración, postura y análisis refleja la complejidad de un caso que trasciende fronteras y redefine alianzas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias

Internacional
NICOLÁS MADURO SE DECLARA INOCENTE ANTE NUEVAS ACUSACIONES INTERNACIONALES
En un mensaje que ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y diplomáticos, el presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente frente a las recientes acusaciones internacionales que lo señalan por presuntas violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción dentro de su administración. La declaración, emitida durante una transmisión oficial desde Caracas, fue presentada como una respuesta directa a los señalamientos de organismos multilaterales y gobiernos extranjeros que han intensificado su presión en las últimas semanas.
Maduro afirmó que las acusaciones forman parte de lo que describió como “una campaña sistemática de desestabilización” en su contra, impulsada —según él— por intereses externos que buscan interferir en la soberanía venezolana. “No he cometido ningún delito. Soy inocente y víctima de una persecución política internacional”, expresó con firmeza, asegurando que su gobierno ha actuado “en estricto apego a la ley y a la defensa del pueblo”.
La declaración ocurre en un contexto de creciente tensión diplomática. Diversos informes internacionales han documentado denuncias de represión, detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión en Venezuela. Aunque el gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente estos reportes, la presión internacional ha aumentado, especialmente tras nuevas investigaciones que apuntan a altos funcionarios del Estado.
Analistas políticos señalan que la postura de Maduro busca reforzar su legitimidad interna y proyectar una imagen de estabilidad frente a la comunidad internacional. Sin embargo, opositores venezolanos y organizaciones de derechos humanos han cuestionado la veracidad de sus afirmaciones, insistiendo en que las denuncias están respaldadas por testimonios, documentos y observaciones independientes.
Mientras tanto, gobiernos de la región observan con cautela el desarrollo de los acontecimientos. Algunos han pedido una investigación imparcial, mientras otros han reiterado su apoyo al gobierno venezolano, subrayando la importancia de evitar intervenciones externas que puedan agravar la crisis política y social del país.
La declaración de inocencia de Maduro abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Venezuela y la comunidad internacional. En los próximos días se espera que organismos multilaterales emitan nuevas posturas, mientras la oposición venezolana prepara pronunciamientos adicionales. El escenario político continúa en tensión, y la atención global permanece fija en Caracas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias




















