Internacional
Llegan a Tokio 206 japoneses evacuados desde Wuhan
JAPÓN, 29 DE ENERO DE 2020.- Un avión con 206 japoneses que estaban en la ciudad china de Wuhan llegó este miércoles a Tokio como parte de un operativo para evacuar a centenares de personas que han pedido regresar a su país a causa del brote de coronavirus surgido en esa población.
El vuelo chárter aterrizó a primera hora de este miércoles en el aeropuerto internacional de Haneda y se espera que a primera hora del jueves otro vuelo llegue procedente de dicha ciudad china dentro del operativo destinado a evacuar a un total de 650 nipones.
La evacuación forma parte de las medidas especiales adoptadas por el Gobierno nipón para hacer frente a la neumonía causada por el brote del coronavirus que surgió en Wuhan y que en Japón ha afectado a siete personas.
Seis de los casos detectados en Japón son chinos que habían llegado desde Wuhan y también hay un japonés que estuvo conduciendo un autobús de turistas de esa ciudad china en la primera quincena de enero. Ninguno de los infectados ha fallecido.
De acuerdo al Ministerio de Salud de Japón, los más de dos centenares de japoneses evacuados hoy fueron revisados a bordo del Boeing 767 que los trajo de regreso a Tokio para analizar posibles síntomas de la neumonía que causa el coronavirus.

Un autobús transporta a ciudadanos japoneses repatriados desde Wuhan al salir del aeropuerto de Haneda en Tokio, Japón. (EFE)
Cuatro de los 206 japoneses que llegaron en el avión presentaban síntomas como fiebre o tos que podrían estar vinculados con el brote de coronavirus y fueron trasladados a centros sanitarios para ser revisados por los equipos médicos. Dos de ellos desarrollaron neumonía tras ser ingresados, según el Gobierno de la capital.
Una quinta persona fue hospitalizada después de desembarcar tras experimentar náuseas mientras esperaba en el aeropuerto.
Otras siete personas serán hospitalizadas, elevando la cifra hasta 12, después de que presentaran síntomas que podrían estar asociados con el virus durante un examen médico voluntario tras su llegada.
Las autoridades no han informado todavía sobre los resultados de las pruebas del coronavirus.
Dos de los 206 llegados hoy al país se negaron a someterse a dicho examen voluntario, pero el ministerio afirmó haber enviado a personal de cuarentena a sus hogares para hacerles un seguimiento.
Del total de retornados, 191 no presentaron síntomas, pero las autoridades sanitarias les instaron a no salir en dos semanas (el tiempo de incubación es de 14 días) y vigilar regularmente su salud.
Esta misma noche saldrá otro vuelo desde Tokio hacia Wuhan para continuar con las tareas de evacuación de los japoneses que se encuentran allí. El primer vuelo que enviaron las autoridades niponas llevó a esa ciudad china mascarillas y trajes protectores.
Según el último saldo oficial de infectados dado a conocer en Pekín, el brote de coronavirus ha contagiado ya en China a 5 mil 974 personas y ha causado la muerte a 132. Sólo el martes hubo 26 fallecidos.
Internacional
REACCIONES INTERNACIONALES ANTE EL JUICIO A MADURO SACUDEN EL TABLERO GEOPOLÍTICO
La apertura del juicio internacional contra Nicolás Maduro ha desencadenado una ola de reacciones diplomáticas, políticas y mediáticas en distintas regiones del mundo, evidenciando el profundo impacto que este proceso tiene sobre el equilibrio geopolítico y las relaciones multilaterales. Mientras organismos internacionales destacan la relevancia histórica del caso, gobiernos aliados y críticos del mandatario venezolano han emitido posturas que reflejan tensiones acumuladas durante más de una década.
En Europa, varias cancillerías han subrayado la importancia de que el proceso judicial avance con independencia, transparencia y apego al derecho internacional. Diversos gobiernos europeos consideran que el juicio podría marcar un precedente significativo en materia de responsabilidad estatal y derechos humanos. Analistas del continente señalan que la Unión Europea observa el caso con especial atención, dado su papel en los últimos años como mediador en las negociaciones políticas venezolanas.
En América Latina, las reacciones han sido particularmente intensas. Países que han mantenido una postura crítica hacia el gobierno venezolano han respaldado la apertura del juicio, argumentando que representa una oportunidad para esclarecer denuncias históricas y fortalecer la institucionalidad regional. Por otro lado, naciones que han sido aliadas políticas de Caracas han manifestado preocupación por lo que consideran una posible “instrumentalización judicial” con implicaciones geopolíticas. Esta división vuelve a poner en evidencia la fragmentación ideológica del continente.
Estados Unidos, por su parte, ha reiterado que seguirá de cerca el proceso y ha insistido en la necesidad de que se garantice justicia para las víctimas. Voceros estadounidenses han señalado que el juicio podría influir en futuras decisiones diplomáticas y económicas relacionadas con Venezuela.
En organismos multilaterales, la discusión también ha escalado. Expertos en derecho internacional han destacado que el caso podría redefinir los límites de la jurisdicción internacional en situaciones donde se alegan violaciones sistemáticas. Asimismo, organizaciones de derechos humanos han celebrado el avance del proceso, considerándolo un paso clave para la rendición de cuentas.
Mientras tanto, en Venezuela, el juicio ha generado reacciones encontradas. Sectores opositores lo ven como un avance hacia la justicia internacional, mientras que el oficialismo lo denuncia como un ataque político. La población, en medio de la incertidumbre, observa con atención un proceso que podría tener repercusiones directas en el futuro político y económico del país.
El juicio a Maduro no solo se desarrolla en tribunales, sino también en el escenario global, donde cada declaración, postura y análisis refleja la complejidad de un caso que trasciende fronteras y redefine alianzas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias

Internacional
NICOLÁS MADURO SE DECLARA INOCENTE ANTE NUEVAS ACUSACIONES INTERNACIONALES
En un mensaje que ha generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y diplomáticos, el presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró inocente frente a las recientes acusaciones internacionales que lo señalan por presuntas violaciones a los derechos humanos y actos de corrupción dentro de su administración. La declaración, emitida durante una transmisión oficial desde Caracas, fue presentada como una respuesta directa a los señalamientos de organismos multilaterales y gobiernos extranjeros que han intensificado su presión en las últimas semanas.
Maduro afirmó que las acusaciones forman parte de lo que describió como “una campaña sistemática de desestabilización” en su contra, impulsada —según él— por intereses externos que buscan interferir en la soberanía venezolana. “No he cometido ningún delito. Soy inocente y víctima de una persecución política internacional”, expresó con firmeza, asegurando que su gobierno ha actuado “en estricto apego a la ley y a la defensa del pueblo”.
La declaración ocurre en un contexto de creciente tensión diplomática. Diversos informes internacionales han documentado denuncias de represión, detenciones arbitrarias y restricciones a la libertad de expresión en Venezuela. Aunque el gobierno venezolano ha rechazado reiteradamente estos reportes, la presión internacional ha aumentado, especialmente tras nuevas investigaciones que apuntan a altos funcionarios del Estado.
Analistas políticos señalan que la postura de Maduro busca reforzar su legitimidad interna y proyectar una imagen de estabilidad frente a la comunidad internacional. Sin embargo, opositores venezolanos y organizaciones de derechos humanos han cuestionado la veracidad de sus afirmaciones, insistiendo en que las denuncias están respaldadas por testimonios, documentos y observaciones independientes.
Mientras tanto, gobiernos de la región observan con cautela el desarrollo de los acontecimientos. Algunos han pedido una investigación imparcial, mientras otros han reiterado su apoyo al gobierno venezolano, subrayando la importancia de evitar intervenciones externas que puedan agravar la crisis política y social del país.
La declaración de inocencia de Maduro abre un nuevo capítulo en la ya compleja relación entre Venezuela y la comunidad internacional. En los próximos días se espera que organismos multilaterales emitan nuevas posturas, mientras la oposición venezolana prepara pronunciamientos adicionales. El escenario político continúa en tensión, y la atención global permanece fija en Caracas.
Fuente: 5to Poder Agencia de Noticias




















